"Tarjeta amarilla" para la gran coalición austríaca en las elecciones al Bundesrat

Socialdemócratas (SPÖ) y democristianos (ÖVP) pierden apoyo popular en los últimos comicios en Austria. La gran coalición que viene gobernando prácticamente desde 1945 está en condiciones de revalidar su mandato, pero los resultados confirman cierto malestar político que recogen los populistas y ultranacionalistas del FPÖ, reconvertidos ahora en la tercera fuerza política del Bundesrat. Los verdes no cumplen sus expectativas.

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Resultados electorales al Bundesrat 2013
Redacción / Agencias
Lunes, 30.09.2013 09:17

Las elecciones al Bundesrat austriaco de este domingo se han resuelto con una nueva victoria de la coalición gobernante, formada por el Partido Socialdemócrata (SPÖ) y el Partido Popular (ÖVP), que, sin embargo, registra en conjunto una pérdida de 4,4 puntos porcentuales respecto a 2008. Ultranacionalistas y populistas sorprenden logrando una cuarta parte de los votos.

El canciller federal, Werner Faymann (SPÖ), ha obtenido el 27,1% de los votos, mientras que sus socios de gobierno, liderados por el hasta ahora ministro de Exteriores, Michael Spindelegger (ÖVP), ha alcanzado el 23,8%. Faymann dijo, tras conocer el resultado, que estaba "muy agradecido" por la victoria electoral, y anunció que reiniciará negociaciones con su hasta ahora socio de gobierno, el ÖVP.

La ajustada victoria de socialdemócratas y democristianos representa para ambos su peor resultado electoral desde 1945. No obstante, cinco años después de los últimos comicios, podrían revalidar su mandato gracias a que entre los dos lograrían sumar el 50,9% de los votos y formar así una nueva mayoría, aunque ajustada: 53 diputados del SPÖ unidos a los 46 que obtiene el ÖVP sumarían 99 de los 183 diputados que configuran el Bundesrat.

Malestar ante la "parálisis política"

La economía austriaca puede presumir de ser la que mejor está superando el crack de 2008. Una "sólida gestión económica" que, no obstante, no ha mitigado el malestar ante lo que la ciudadanía juzga como "parálisis política" de la "gran coalición" entre el SPÖ y el ÖVP, que vienen gobernando en conjunto prácticamente desde 1945.

Así, en un ejercicio de autocrítica, un destacado miembro del ÖVP, el presidente de la patronal empresarial austriaca, declaró que la coalición ha recibido "la tarjeta amarilla de los electores, y si sigue así le mostrarán la tarjeta roja". En efecto, y aunque parece una opción descartada, todavía es viable una alternativa de gobierno, conformada por un tripartito que va del centro al populismo, pasando por los ultras xenófobos, entre el ÖVP, el FPÖ y el Team Stronach.

En cualquier caso, los grandes beneficiados de esta disyuntiva política han sido, sin duda, los ultranacionalistas y xenófobos del Partido Liberal Austríaco (FPÖ), liderados por Heinz-Christian Strache, que logran 3,2 puntos porcentuales más que en 2008. Con el 21,4% del total de votos escrutados, el FPÖ se impone en el estado federado de Estiria y se convierte en la tercera fuerza política del Bundesrat con 42 diputados.

Ausencias y decepciones

Sorprendió también el partido fundado hace un año por el magnate austrocanadiense Frank Stronach, que se hizo con el 5,8% de los votos y coloca a su populista Team Stronach en el parlamento. En total, 11 diputados. También logran colarse en el Bundesrat los liberales de NEOS, un partido financiado por un conocido empresario austriaco de la construcción, que con el 5,2% de los votos se hace con 9 diputados.

Sí ha quedado fuera del parlamento el partido fundado por Jörg Haider, escindido del FPÖ, y de tendencía igualmente ultra. La Alianza por el Futuro de Austria (BZÖ) ha perdido cerca de 400.000 votos respecto a 2008. Ha pasado de los 21 escaños a ninguno. Se ha quedado en el 3,6% de los votos.

La decepción, una vez más, estuvo del lado del partido ecologista Los Verdes, que pese a lo que auguraban las encuestas, apenas repunta hasta el 11,5% del 10,4% de 2008. Un punto porcentual que, aunque dota a Los Verdes de dos diputados más en el Bundesrat (tendrán un total de 22) y aunque remontan a la cuarta posición gracias a la debacle del BZÖ, está lejos del 15% de los votos que esperaban alcanzar.