El cuñado de Mas multiplica por 35 la facturación con la Generalidad desde 2011

La empresa para la que trabaja como jefe de proyectos pasa de obtener contratos por valor total de 9,1 millones de euros a más de 322 millones en solo dos años. La mayoría de los contratos los obtiene de la empresa pública que informatiza y centraliza toda la gestión de la Generalidad. Además, también firmó contratos con la Presidencia autonómica y con la Consejería de Interior.

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Joan Antoni Rakosnik, cuñado del presidente de la Generalidad, Artur Mas
Redacción
Lunes, 23.09.2013 17:45

La empresa Seidor, cuyo jefe de proyectos y responsable de calidad es Joan Antoni Rakosnik, hermano de la mujer de Artur Mas (CiU), Helena, ha multiplicado la facturación con la Generalidad de Cataluña por 35 desde la llegada de CiU al Gobierno autonómico.

El grupo empresarial, dedicado a la prestación de servicios informáticos y de capital 100% español, facturó -solo o como parte de una UTE, unión temporal de empresas- a la Generalidad 5,3 millones de euros entre enero de 2006 y septiembre 2009. En octubre de 2009, Rakosnik ficha por Seidor. La empresa eleva su facturación a los 9,1 millones de euros hasta diciembre de 2010, cuando el tripartito es desalojado del Palacio de la Generalidad.

Sin embargo, el pelotazo se produce tras la llegada de Mas a la Presidencia autonómica. Durante los años 2011 y 2012, según los datos publicados en el Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña (DOGC) y recoge este lunes Abc, Seidor facturó 322,01 millones de euros a la Administración autonómica.

El CTTI

Rakosnik es ingeniero técnico agrícola y tiene un máster en Dirección de empresas. Está contratado por Microsistemes S.A., que, según refleja el Registro Mercantil de Barcelona, es propiedad al 100% de Seidor. Es gracias a esta empresa por la que pasó por la Consejería de Territorio y Sostenibilidad, donde fue responsable de Calidad de los trabajos que la Generalidad subcontrató a Microsistemes. Esta empresa obtuvo varios lotes de consultoría informática por valor de unos 2,4 millones de euros.

A partir de diciembre de 2012 y hasta la fecha, el cuñado de Mas es el responsable de proyectos de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el sector público autonómico por parte de Seidor. Esta empresa se ha hecho con varios contratos adjudicatarios del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de la Generalidad de Cataluña (CTTI).

CTTI es la empresa pública responsable de toda la informatización de la Administración autonómica para su correcto funcionamiento. Es a través de esta por la que Seidor ha obtenido la mayoría de los más de 322 millones de euros. Según ha publicado el diario de Vocento, solo en tres lotes entre agosto y septiembre de 2012 se embolsó 64,6 millones de euros, 106,7 millones de euros y 148,9 millones de euros, respectivamente.

Además, desde Presidencia, la empresa del hermano de la mujer de Mas ha facturado otros 540.000 euros. Y en otras consejerías también se ha llevado contratos por valor de más de medio millón de euros.

Defendido por CiU en 2004

Todos estos contratos con el CTTI, según apuntan desde Abc, se han hecho a través del proceso de "diálogo competitivo", que consiste en que, pese a que este tipo de consursos están abiertos, la Generalidad se reúne con varias de las empresas que han hecho una oferta para debatir las necesidades de la administración pública. Se establece un "diálogo" entre los elegidos a dedo, ya que, oficialmente, la Generalidad no está capacitada para decidir los medios técnicos necesarios para cubrir las necesidades.

El cuñado del presidente de la Generalidad saltó a las páginas de los diarios en 2004, después de que la llegada del tripartito a la Administración autonómica -tras 23 años de haber estado en manos de CiU- supusiera su salida de la Consejería de Agricultura.

Tras llegar Antoni Siurana (PSC) al departamento autonómico, para el que trabajaba Rakosnik, se decidió organizar la Consejería y estos cambios le afectaron. Entonces, Felip Puig (CiU) acusó al PSC de sectarismo y tomar decisiones por venganza. Años después, el mismo Puig, esta vez al frente de la Consejería de Interior, contrató a la empresa de Rakosnik.

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