'De las trece veces que no en el Congreso, a las nueve que nos quedamos fuera de la UE'

ERC mueve en las redes sociales de internet una campaña recordando los trece noes del Gobierno y el Congreso a la petición de celebrar un referéndum en Cataluña. La UE también dice no. En nueve ocasiones, al menos, la UE recordó que si una parte de un Estado miembros se separa se pondrá a la cola para formar parte del club comunitario.

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Uno de los carteles editados por ERC en la campaña #13vegadesNo
Daniel Tercero
Jueves, 3.10.2013 18:14

ERC ha puesto en marcha una campaña a través de internet para contrarrestar la "tercera vía" que defiende UDC y Josep Antoni Duran i Lleida, basada en el diálogo permanente con el Gobierno, recordando las trece veces que el Ejecutivo y el Congreso rechazaron aceptar la celebración de un referéndum independentista en Cataluña.

Sin citar una sola vez al líder de CiU en la Cámara Baja, Alfred Bosch ha presentado, este jueves, la campaña #13vegadesNo, con la que la formación que lidera Oriol Junqueras quiere dar a conocer que los repetidos intentos para dialogar con el Gobierno con el objetivo de que este ceda a las reivindicaciones nacionalistas, y abrir la puerta a celebrar un referéndum fracasaron siempre.

Sin embargo, a estas trece veces habría que sumar otras (al menos) nueve que, desde 2004, la Unión Europea (UE) ha recordado que una parte de un Estado miembro que se separe queda automáticamente fuera de la UE. Es decir, la salida pactada o no de un territorio de un Estado de la UE, con las leyes y los tratados internacionales en la mano, supone que este nuevo territorio tiene que emprender el camino de su reconocimiento en las instancias internacionales.

Según un informe que tiene encima de la mesa el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo (PP), cualquier Estado miembro de la UE podría vetar el ingreso del nuevo territorio independiente. No importa. CDC y ERC apuestan por esta vía y dan por tiempo perdido el diálogo con el Gobierno.

"Pura retórica"

Según Bosch, las ofertas de pacto a Mariano Rajoy (PP), presidente del Gobierno, "son pura retórica" porque las trece propuestas -algunas mediante proposiciones de ley, otras, en pregunta oral en el Congreso, y otras con mociones parlamentarias- para ejercer el "derecho a decidir" han recibido un "no" por respuesta, "a pesar de que en Cataluña hay un clamor social en favor de poder votar".

El diputado de ERC ha señalado que no cree en la "tercera vía" de UDC, ni en la propuesta del PSC, y que la única "vía" que han visto los ciudadanos de Cataluña es la Via Catalana cap a la Independència, en referencia a la cadena humana a favor de la secesión que se organizó en la pasada Diada con la ayuda de la Generalidad y los medios de comunicación públicos.

"Luego está la vía española, que muy pronto veremos qué fuerza tiene el 12 de octubre en Cataluña y, finalmente, está esta tercera vía que, ni sabemos en qué se concreta, ni tampoco vemos la fortaleza que pueda tener entre la ciudadanía", ha añadido Bosch, quien ha señalado, además, que "nadie" ha defendido "una tercera vía" en el Congreso.

Desde 2004

Pero a esta negativa del Gobierno habría que sumar la realidad de los tratados internacionales. Así se lo han hecho ver a Mas, directa o indirectamente, antes y ahora, hasta en nueve ocasiones, los mandatarios de la UE desde que en 2004, con la aprobación del Tratado de Lisboa, se introdujera el artículo 49 que deja fuera del club comunitario a una escisión de un Estado miembro.

El 1 de marzo de 2004, tras una pregunta de una eurodiputada del País de Gales (Reino Unido) del Partido Laborista, Romano Prodi, entonces presidente de la Comisión Europea, respondió que:

"La Comunidad Europea y la Unión Europea se constituyeron mediante los tratados pertinentes entre los estados miembros. Estos tratados se aplican a los estados miembros (artículo 299 del Tratado CE). Cuando una parte del territorio de un Estado miembro deja de formar parte de ese Estado, por ejemplo porque se convierte en un Estado independiente, los tratados dejarán de aplicarse a este Estado. En otras palabras, una nueva región independiente, por el hecho de su independencia, se convertirá en un tercer Estado en relación a la Unión y, desde el día de su independencia, los tratados ya no serán de aplicación en su territorio.

Según el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea, cualquier Estado europeo que respete los principios establecidos en el apartado 1 del artículo 6 del Tratado de la Unión Europea podrá solicitar el ingreso como miembro de la Unión. Una solicitud de este tipo requiere, si es aceptada por el Consejo por unanimidad, la negociación de un acuerdo entre el Estado solicitante y los Estados miembros sobre las condiciones de admisión y las adaptaciones que esta admisión supone de los tratados. El acuerdo está sujeto a la ratificación por parte de todos los Estados miembros y del Estado solicitante".

Tras esta pregunta, otras ocho con la misma respuesta. De manera formal e informal. El 17 de septiembre de 2012, varios eurodiputados españoles (de formaciones nacionalistas) plantearon a José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, sus dudas sobre una posible secesión en el seno de la UE. La respuesta, clara: un proceso de adhesión debe ajustarse plenamente a las normas y procedimientos que están previstos en los tratados de la Unión Europea.

El 4 de octubre de 2012, la Comisaria de Justicia y Derechos Fundamentales, Viviane Reding, explicó en una carta al secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo (PP), que había preguntado por ello, que ante una hipotética secesión unilateral de Cataluña, esta quedaría excluída de forma "inmediata de la UE" y "obligaría al hipotético nuevo Estado a empezar un proceso de adhesión".

"A preguntas fáciles, respuestas fáciles"

Al mes siguiente, más de lo mismo. Barroso, el 17 de noviembre de 2012, recordó los tratados de la UE durante la Cumbre Iberoamericana celebrada en Cádiz, y ratificó que la posición de la UE no había cambiado desde 2004, como no podía ser de otra manera: "La situación jurídica no ha cambiado desde 2004, ya que el Tratado de Lisboa no ha introducido ningún cambio a este respecto".

Quien también ha advertido de las consecuencias inmediatas de una secesión ha sido el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz. En julio de 2013: "A preguntas fáciles, respuestas fáciles". Y zanjó la polémica legal recordando que las reivindicaciones del nacionalismo catalán son un problema interno de España, y como tal, se han de resolver en base a la Constitución.

Ya en las últimas semanas, instados por las preguntas de la prensa, en torno a la Diada de este año, se han posicionado exactamente igual que desde 2004, Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea; Pia Ahrenkilde, portavoz de la Comisión Europea; Jaume Duch, portavoz del Parlamento Europeo, Jaume Duch; y Michel Barnier, comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros de la Comisión Europea.

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