EEUU se libra 'in extremis' de la suspensión de pagos y aplaza el problema hasta enero

Obama firma el acuerdo entre republicanos y demócratas tras la aprobación de la ley en el Congreso de EEUU que aplaza, al menos hasta dentro de cuatro meses, la posibilidad de quiebra de la Administración federal.

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Obama, de espaldas, con Nancy Pelosi y otros miembros del Partido Demócrata y Joe Biden
Redacción / Agencias
Jueves, 17.10.2013 10:10
El presidente de EEUU, Barack Obama, ha firmado este jueves (de madrugada en España), en fecha límite, la ley que posibilita la reapertura de la Administración federal y eleva el techo de deuda, aplazando al menos cuatro meses la crisis política y fiscal que ha vivido el país las dos últimas semanas.

La Casa Blanca ha confirmado que pasada la medianoche Obama ha sellado el acuerdo que aprobó el Congreso de EEUU a última hora del miércoles. Dicho acuerdo fue respaldado por amplia mayoría, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, si bien todavía hay un amplio sector de republicanos (144 congresistas) que se oponen a un acuerdo con los demócratas.

Tras la firma de Obama, el Gobierno federal dispondrá de fondos para que la administración pueda reabrir a pleno funcionamiento hasta el 15 de enero de 2014. El tope de endeudamiento se ha elevado al menos hasta el próximo 7 de febrero, con lo cual, por el momento, se evita la suspensión de pagos en el país.

Un pacto temporal

Los detalles del acuerdo se habían ido desgranando días atrás. Al margen de la posibilidad de emitir deuda del Tesoro y de la disponibilidad de dinero para pagar a los funcionarios, el pacto permite a sus responsables recurrir a trucos contables que podrían aplazar la suspensión de pagos al menos hasta mediados de marzo.

El texto pactado y aprobado incluye una cláusula relacionada con la reforma sanitaria de Obama, verdadero motivo por el que se ha visto obligado a cerrar parcialmente la Administración: el compromiso de verificar el nivel de renta de quienes reciban ayudas para sufragar el seguro médico que la ley obliga a contratar.

Esta concesión a los republicanos es testimonial, pues estos siguen defendiendo dejar sin fondos o demorar la entrada en vigor de la reforma sanitaria impulsada por el presidente de EEUU y aprobada por el Congreso en marzo de 2010.

Además, el pacto establece la creación de una comisión presidida por el republicano Paul Ryan y la demócrata Patty Murray cuyo objetivo será el de alcanzar un gran acuerdo para reducir el déficit en los próximos diez años. Una tarea que ha fracasado en los últimos tres años a través de varias comisiones parlamentarias similares.