El Gobierno de Canadá intenta evitar que el Québec se independice unilateralmente

Harper presenta un recurso contra una ley provincial de Québec que permite la secesión tras un referéndum con solo un voto más del 50% de síes. Esta norma, según el Gobierno de Canadá, no es compatible con la ley federal que permite los referéndums de independencia, a los que debe seguir una negociación entre gobiernos.

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Stephen Harper, presidente del Gobierno federal de Canadá
Redacción
Lunes, 21.10.2013 11:29

El Gobierno de Canadá se ha mostrado a favor de invalidar una parte de la ley provincial que ahora permite al Québec tener derecho a celebrar un referéndum independentista. Según ha publicado este fin de semana la revista Maclean's, el Ejecutivo de Stephen Harper defiende en un recurso ante el Tribunal Superior que:

"En virtud de la Constitución de Canadá, Québec es una provincia de Canadá y la ley cuestionada no puede en ningún caso constituir el fundamento jurídico de una declaración unilateral de independencia".

Adoptada por el gobierno independentista de Lucien Bouchard en 2000, la ley provincial 99 estipula que "cuando el pueblo de Québec sea consultado en un referéndum [...], la opción ganadora será aquella que obtenga la mayoría de los votos declarados válidos es decir 50% más uno de esos votos".

Y en la misma ley se señala que el pueblo de la provincia mayoritariamente francoparlante "puede, de hecho y de derecho, disponer de sí mismo". Es decir, la norma provincial da por válida la declaración unilateral de independencia.

La Ley de Claridad

Sin embargo, el Gobierno de Canadá pone en duda, entre otros puntos, el hecho de que un resultado de 50% más un voto pueda ser considerado suficiente para declarar la independencia unilateral de la provincia. Una decisión tan importante como la estabilidad de un país que, desde su punto de vista, no puede quedar solo en la votación a favor o en contra de la mitad más uno.

En este sentido, la norma provincial choca -según el Gobierno- con la Ley de Claridad, inspirada en una sentencia del Tribunal Supremo canadiense, que fija que cualquier secesión debe ser pactada entre el Gobierno federal y el provincial, además de que debe ser el Parlamento federal el que dé por válida la pregunta en el supuesto referéndum.

Así, el Gobierno presentó la semana pasada el recurso para que la ley 99 se ajuste a la legalidad federal. Y ofrece dos salidas, una es que la norma solo afecte al Québec, dentro de sus fronteras, y dos, que quede intrepretada para que no tenga ni fuerza ni efecto.

"Un ataque vicioso"

La decisión de Harper ya ha sido respondida por Alexandre Cloutier (Partido Québécois), ministro delegado de Asuntos Intergubernamentales Canadienses del Québec, señalando que la intención del Gobierno es una "afrenta hacia el Québec".

Según Noticias Montreal, los líderes de la oposición en la provincia como Philippe Couillard, François Legault y Françoise David también han manifestado su indignación con el Gobierno federal al señalar que es una intervención inaceptable en el proceso democrático. Por su parte, Daniel Paillé, del Bloc Québécois, ha indicado que la propuesta de Harper es "un ataque vicioso".

En el Québec se han realizado dos referéndums de independencia, en 1980 y 1995. En el último, el 30 de octubre de 1995, los partidarios de la secesión perdieron por un margen muy estrecho: el 50,58% votó por el no; y el 49,42%, por el sí. Está previsto que el Supremo no se pronuncie hasta el próximo año.

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