Zumzeig o la posibilidad de salvar el cine convirtiéndolo en una experiencia social

Nueva sala de cine que apuesta por películas 'atípicas' con debates abiertos que pueden fidelizar al público.

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Presentación de Zumzeig Cinema. De derecha a izquierda: Héléne Klotz, Esteban Bernatas y Richard Broillette
Fco Javier Rivas
Lunes, 30.11.-0001 12:05
¿En qué condiciones alguien en su sano juicio se puede plantear abrir una nueva sala de cine en Barcelona? ¿Y además programando obras fuera del circuito comercial y que incluye video-arte? ¿Es que no están cerrando salas de cine? ¿Es que el Gobierno no ha vuelto a dar un hachazo al cine español en el PGE? ¿Es que internet no está matando el séptimo arte con descargas ilegales y ‘screeners’ mortíferos?

Después de asistir a la presentación de apertura de Zumzeig Cinema queda la sensación de saber que seguramente detrás de esta iniciativa se encuentra alguien con esperanza, pasión por el cine y el arte, que ha pensado mucho en la viabilidad y costes del proyecto, poseedor de una apreciable cantidad de valor y también, como no, de dinero.

Zumzeig, como el zumbido de un abejorro que sube y baja y expande su sonido por el espacio, abre sus puertas como un cine-bistrot en el barrio de Sants, cerca del metro de Tarragona. Y la importancia del bistrot (producto local, ensaladas, patés, cerveza artesanal, ceviche...) es vital puesto que puede ayudar a la viabilidad de un proyecto cercano a la idea de un cineclub con obras contemporáneas.

El cine como un acto social
Con una única sala de 70 amplias butacas y un restaurante adjunto, el proyecto tiene la voluntad de socializar el acto de ir al cine. Es decir, la fórmula para contrarrestar la dinámica de ver películas descargadas de internet a solas delante del televisor, según el director de Zumzeig, el catalano-francés Esteban Bernatas, es poner "todos los elementos para que la experiencia de ir al cine sea lo más agradable y social posible”, “porque si no, el espectador las verá en casa".

Para llevar a cabo una sala de cine que trascienda el clásico entradas-palomitas-película-puerta, Bernatas potenciará encuentros con directores, actores, productores y el público y programará "películas que puedan generar debate”. La idea es que los asistentes puedan compartir su opinión sobre el film, “se evita la palabra consumidor por la de espectador o nuestro público", generando un sano debate.

Programación heterodoxa
Las estimaciones son de cinco películas y veinte pases a la semana en la única sala del recinto. Cine que destaca por su rareza o por su fuerte personalidad, es decir, cine de autor europeo y americano, documentales, obra de artistas visuales y, en definitiva, una programación estable de cine en versión original subtitulada en castellano y catalán. Obras, en definitiva, atípicas.

Se exhibirán estrenos en España: L’encerclament. La democracia en las redes del neoliberalismo de Richard Broillette, del cual Zumzeig también es distribuidor y Bernatas coproductor. Broillette ha asegurado durante la presentación de la sala que "la política neoliberal es el origen de la crisis económica y los asaltos de la democracia". Ha explicado también que "el film está dividido en dos partes y nueve capítulos. Una primera histórica con las ideas de los fundadores del neoliberalismo en el siglo XX y una segunda que explica como esta ideología se ha difundido por todo el planeta".

Broillette también ha incidido en el hecho de la socialización del acto de ir al cine como un bote salvavidas del sector. "Ahora que se vaticina la muerte de las salas de cine esta forma de socializar puede ser una forma de evitarlo" y que "puede ser que este formato sea ideal porque el bar es un punto de encuentro".

Héléna Klotz, directora de L’Âge Atomique, también presente en el acto, ha señalado que Zumzeig es del estilo de las "salas que resisten y que no son vitrinas ni sumisas al mercado ni la industria y que están por el cine". Klotz ha comparado la idea de Zumzeig con el cine Tonalá de México DF y ha asegurado que las salas de cine de autor de París "son más casposas".

Otras películas que se estrenarán son Dragonslayer, un manifiesto de las generación desencantada de los skaters a ritmo trepidante de punk-rock, Los Ilusos, una historia de jóvenes que deambulan por Madrid con la intención de hacer películas, al estilo de las parisinas de los años ’60 u otras que rompen el tópico del cine alternativo como duro y huesudo como Wrong Cops que sólo por su trailer ya se adivina como una comedia de humor muy grueso.