Revista de prensa

¿Quién no ha contratado alguna vez a un espía?

Abc, Ara y Avui avisan de que los críticos del PSC se plantean dejar el escaño mientras en La Vanguardia, Foix defiende a Navarro frente a los lamentos por la fisura soberanista.

11 min
Pablo Planas
Martes, 19.11.2013 09:15

La estupidez política no tiene límites, casi como la periodística. La nómina de clientes de la agencia Método 3, que coincide en gran parte con la relación de investigados por la dicha agencia, demuestra la presencia de altas dosis de estulticia en la clase política catalana así como el ambiente viciado, enfermo, tóxico y delirante del día a día de los dirigentes políticos. La Razón publica una nueva entrega de estas aventuras de Mortadelo y Filemón y da cuenta de que el actual consejero de Justicia de la Generalidad, Germà Gordó, no sólo encargó a Método 3 informes sobre los suyos, como Felip Puig, sino que también pidió datos de Ana Botella, del concejal madrileño Pedro Calvo, del eurodiputado Alejo Vidal-Quadras y hasta del presidente de Intereconomía, Julio Ariza. Firma la información Rodrigo Pinedo y es el argumento principal de portada del diario de Planeta: "El consejero de Justicia de Mas ordenó espiar a Ana Botella".

Haber sido investigado por Método 3 es casi un orgullo, porque si un político, un empresario o un futbolista no aparece en los papeles es que no es nadie, un hombre o una mujer corrientes cuyas entretelas no interesan ni en su comunidad de vecinos. Llegados a este punto, que Gordó, en calidad de alto cargo del partido o del Gobierno autonómico, contara con los servicios de una empresa dedicada a escarbar en la basura digital, mercantil y personal de la gente es un escándalo relativo, como lo de que alguien con contactos de ese nivel haya llegado al cargo de consejero de Justicia, probablemente ayudado por una eficaz gestión de la información sobre sus colegas de actividad. ¡Qué nivel, Maribel!

No es previsible que nadie demande su dimisión. ¿Para qué y con qué legitimidad? El cargo de consejero de Justicia en Cataluña debe ser lo más parecido al de director general de libre mercado en Venezuela, una regalía a la que se accede por méritos contrarios a los propósitos del puesto y cuya única obligación formal es la de lucir un escudo en la solapa. Consejero de Justicia de la Generalidad. Prueben a decirlo en voz alta dos veces sin reírse.

Carmen Morodo, sin dejar La Razón, explica una parte del tejido clientelar en torno al derecho a decidir. "La Generalidad monta una red de 25 asociaciones para promover el independentismo" es el título de un texto en el que se alude a un informe que habría llegado al Gobierno sobre un grupo de entidades que comparten consignas, medios y patrocinadores públicos. ¿25? El documento en el que se basa la información debe ser como el informe de la avellana que el tripartito le encargó a Método 3, una aproximación más bien distante al fenómeno. Por favor, que alguien avise al Gobierno de que son más, bastante más. No es que vaya a servir de nada, pero al menos quedaría constancia.

El correo de Madrid trae de vuelta más novedades. En Abc Janot Guil informa de que "el alcalde de Vic, el separatista Josep Maria Vila d’Abadal, reclamó ayer al Ministerio del Interior 180.000 euros del dinero que el ayuntamiento adelantó en 1991 a las víctimas del atentado perpetrado contra la casa-cuartel de la Guardia Civil de esta población catalana. Así lo ha denunciado José Vargas, presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), que acusó al alcalde independentista de 'ruin y vil'". En la misma información se da cuenta de la visita del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al lugar de los hechos en un homenaje a las víctimas con anuncio de excarcelación. Raro, muy raro, como lo de decir que las excarcelaciones conjuntas equiparan a los terroristas con violadores. ¿Y? ¿Es que eran mejores los asesinos y ahora ya no? Todo esto resulta muy contradictorio, como lo del alcalde de Vic, que no estuvo en el acto del ministro en Vic. Según TV3 es que no fue invitado.

En Abc también y en relación a los ecos del Consell Nacional del PSC, María Jesús Cañizares revela que: "Avancem, uno de los dos sectores críticos con la gestión de Pere Navarro al frente del socialismo catalán, valora la posibilidad de que sus diputados en el Parlamento [autonómico] catalán abandonen su escaño en la primera votación que se celebre sobre el derecho a decidir, previsiblemente el 4 de diciembre".

Es una noticia que también exhiben en portada Ara y El Punt Avui. El primero, bajo el titular: "Proceso sin PSC", afirma: "Diputados críticos se plantean dejar el grupo parlamentario antes de la votación del 150.2", el artículo de la Constitución en el que se basan los independentistas para que Madrid avale una consulta. El segundo concreta que son dos los diputados que podrían renunciar al escaño, Joan Ignasi Elena y Núria Ventura. Sin embargo, el titular principal de la portada de El Punt Avui es para la bravata de Mas-Colell, que jalean con el siguiente titular: "Mas-Colell habla claro en Madrid". La fotografía, de Josep Maria Àlvarez, el jefe de la UGT catalana, independentista de última hora y nuevo cuño, quien declaró: "Esto [por el proceso] acabará bien, sí o sí". Àlvarez. siempre tan argumental y preclaro.

En El Periódico llevan un par de días a su aire, con titulares ciudadanos. Hoy dedican la foto al Besós, a punto del desborde, y el titular principal a las taquillas del cine: "Las salas de cine abren una guerra de precios". En política, mantienen la equidistancia sobre el PSC y entrevistan al número dos del PSC, sector oficial, Antonio Balmón, y al número uno del sector crítico del PSC, Joan Ignasi Elena. Balmón declara: "Los críticos no están en el presente, viven en el pasado". Elena replica: "Hay que mostrar la entrada, no la salida".

Para La Vanguardia, el drama socialista es, en realidad, la ruptura del bloque soberanista. "CiU acusa al PSC de debilitar la defensa de la consulta" es el titular principal del diario de Godó, que recoge ampliamente los lamentos en el seno de la federación nacionalista por la traición de Navarro. En la información, que firma Josep Gisbert, se comenta que en CiU se ha llegado a la conclusión de que Navarro refuerza a Rajoy, que, si hoy es martes, es justo lo que La Vanguardia sostenía el lunes.

Sobre este particular, El Mundo subraya las palabras de Duran, cuya tercera vía parece haber entrado en el callejón del olvido. Víctor Mondelo firma un texto que recoge la siguiente frase del líder democristiano: "Nos falla el PSC en el momento más trascendente de la historia de Cataluña". Valga decir que estas palabras de Duran son en calidad de secretario general de CiU, encomienda en la que se siente tan o más cómodo que en la de interlocutor preferente que va diciendo por Madrid que esto de la consulta no es más que una cortina de humo que se arregla con un par de traspasos y su correspondiente dote. Muy destacable es en el periódico de Pedro J. el sondeo que apunta: "El 76,4% reclama que todos los españoles decidan sobre Cataluña". Victoria Prego se encarga de dar cuerpo escrito a la encuesta y destaca la oposición casi unánime a que "el problema se resuelva con una mejor financiación".

Arcadi Espada presta su colaboración en ese diario al expediente Duran, del que dice: "Mi asombro admirado por el diputado Duran crece cada día desde hace algo más de 30 años [...]. Estos días, por ejemplo, ha estado defendiendo en sordina estentórea lo mismo que han aprobado los socialistas catalanes este fin de semana". Resulta que Espada se "ha dado una vuelta por su declaración de bienes" y comenta, como quien no quiere la cosa, que los ingresos no cuadran con los gastos: "El diputado Duran, hombre sin oficio ni empresa al margen de la política, gana unos 110 mil euros brutos al año, lo que yo no sé si estrictamente considerados, dan para tanto como destaca, incluida la suite del Palace, por mucho que tenga allí los tratos de Camba. Pero lo realmente asombroso es que sus deudas hipotecarias suman más de un millón de euros: el cruce de las dos cantidades sólo puede ser propio de un hombre muy audaz".

En El País, el rastro de lo catalán en portada se limita al anuncio en un breve de la crónica de Miquel Noguer con el títular: "El desmarque del PSC debilita el plan soberanista de Artur Mas". El papelón de Duran queda también en evidencia. Más interesante, sin embargo, resulta la apertura de la edición catalana del diario de Prisa. "Los partidos defienden las elevadas cantidades que reciben del Parlamento [autonómico]", informa Pere Ríos. "Seis de los siete partidos que tienen representación en el Parlamento [autonómico] avalaron ayer, con matices, las elevadas cantidades que reciben de la Cámara para financiar su funcionamiento [...]. Sólo la CUP se opone a que estas cantidades sean tan elevadas", escribe. Al parecer y al margen de otras vías, el Parlamento autonómico y la Diputación de Barcelona son las principales fuentes de ingresos de los partidos en Cataluña: "El último informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas referido al periodo de 2009 a 2011 revela que el Parlamento [autonómico] destinó en ese trienio 51,8 millones de euros para subvencionar a los partidos", afirma el texto de la noticia. Sin duda, el bloque a favor de estos ingresos es mucho más sólido que el del derecho a decidir. Sólo se desmarca la CUP, que es quien menos cobra en razón de que es el grupo parlamentario más pequeño. Sobre la virginidad política de los muchachos de Fernàndez tal vez convenga saber que ellos también han sido clientes de Método 3.

En cuanto al problema, la consulta, destacan dos artículos de opinión. Joan López, en las páginas de la edición catalana de Abc sostiene: "Parece que 'lo peor ya ha pasado', lo dijo en estas mismas páginas Mario Vargas Llosa el pasado domingo. Con todo mi respeto al gran Premio Nobel, creo que peca de optimismo. Solo está sucediendo que su torpeza demora su propio calendario. Toda pelea entre ellos, me refiero a los independentistas, todo patinazo, nos da un respiro al resto. Su ombliguismo puede transmitir la falsa sensación de que esto va a menos, pero no es verdad".

En La Vanguardia destaca la lúcida mirada de Lluís Foix en medio de los reproches contra Navarro. Su artículo se titula: "Los riesgos de la discrepancia", y sostiene: "Aquí se piden unanimidades oficiales aunque no existan en la realidad. Si el PSC se ha equivocado ya le pasarán cuentas las urnas. Se le ha negado en estas últimas horas su catalanidad y su sentido democrático. Nada nuevo. Durante los largos años del liderazgo de Obiols se les llamaba simplemente botiflers. Hasta que se respete el derecho a discrepar seremos un país de buenos y malos catalanes y no una sociedad en la que no hay una única manera de enfocar los grandes problemas a los que nos enfrentamos. Tenemos un problema con la libertad".