"¿Vamos al cataclismo? Hay gente muy bien informada que viene advirtiéndolo desde hace tiempo, y no sólo en privado. El itinerario sería el siguiente. Primero, quizá en 2014, el Parlamento de Cataluña hará una declaración unilateral de independencia. Luego pueden ocurrir dos cosas, la más verosímil de las cuales es que el Gobierno español suspenda la autonomía y declare el estado de sitio. A partir de ahí, todo es posible, sin excluir un estallido de violencia"

Javier Cercas, escritor, en un artículo publicado en El País Semanal, este domingo:

"Más vale reconocer la verdad: tenemos un problema. [...] ¿Vamos al cataclismo? Hay gente muy bien informada que viene advirtiéndolo desde hace tiempo, y no sólo en privado. El itinerario sería el siguiente. Primero, quizá en 2014, el Parlamento de Cataluña hará una declaración unilateral de independencia. Luego pueden ocurrir dos cosas, la más verosímil de las cuales es que el Gobierno español suspenda la autonomía y declare el estado de sitio. A partir de ahí, todo es posible, sin excluir un estallido de violencia. Pero no es necesaria la violencia: lo más que probable es que toda España se sumiría en una crisis profundísima, de consecuencias imprevisibles y de duración indeterminada. Ese sería el cataclismo, al que habríamos llegado sobre todo por dos motivos: la irresponsabilidad de unos iluminados que no han dudado en cabalgar un centauro nacido de un cruce entre la crisis económica y el idealismo sentimental y la buena voluntad mal informada de mucha buena gente; y la incompetencia política y la necedad sin remedio del nacionalismo español. No intento comprar legitimidad a unos y otros para poder atacar a los dos: sé muy bien que, en esta historia, no todos tienen la misma responsabilidad; pero también sé que todos tenemos alguna. Incluidos usted y yo, discreto lector.

Me encantaría terminar diciendo que todavía estamos a tiempo, que, si todos arrimamos el hombro, el cataclismo puede evitarse. Terminaré así. Puede evitarse. No al cataclismo. Pero la verdad es que no estoy seguro de no haberme puesto hoy a escribir sólo para que, dentro de 20 ó 30 años, cuando mi hijo me pregunte por qué no paramos un desastre que aún están pagando él y sus hijos, yo al menos pueda enseñarle este artículo".

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