A vueltas con la pregunta de un referéndum independentista imposible

Los partidos que propugnan la celebración de una consulta para la secesión de Cataluña no se ponen de acuerdo sobre cómo debería ser la hipotética pregunta ni sobre cuántas y cuáles respuestas posibles debería haber. ERC y UDC protagonizan el desencuentro más claro y abierto, cuyos líderes utilizan los medios para reprocharse mutuamente sus divergencias al respecto.

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Josep Antoni Duran i Lleida y Oriol Junqueras
Alejandro Tercero
Sábado, 2.11.2013 19:07

La falta de unidad de los partidos independentistas -y de la infinidad de entidades satélites subvencionadas- ha sido siempre un alivio para sus adversarios. En los últimos tiempos, en cambio, parecía que esa división se había superado, y CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP habían mostrado en reiteradas ocasiones su predisposición para celebrar un referéndum secesionista, a los que se les ha unido -pese a estar en contra de la ruptura- el PSC.

Sin embargo, y a pesar de que es poco probable que finalmente pueda celebrarse una consulta para la independencia de Cataluña dentro de la ley, la naturaleza de los implicados hace que sea muy difícil que se pongan de acuerdo, y ahora protagonizan una discusión sobre el texto de una hipotética pregunta y sus posibles respuestas; una discusión que acapara toda la atención mediática en Cataluña, y que debería acordarse antes de final de año.

Por una parte, CDC se muestra partidaria de incluir el sintagma "Estado propio" o "Estado soberano". Aunque el consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, defendió este jueves que, en todo caso, tendría que ser "una pregunta clara con respuesta explícita".

Hace una semana, el diputado de ERC Alfred Bosch propuso en el Congreso que la pregunta "puede ser algo así como: ¿está usted a favor de la independencia de Cataluña?".

Este planteamiento no gustó al líder de UDC, Josep Antoni Duran i Lledia, quien consideró que "es absurdo" que ERC "vaya por su cuenta", ya que, el texto de la pregunta "o se plantea entre todos o no se va a ninguna parte".

De hecho, en UDC se sentirían más cómodos con una pregunta abierta, que permitiese una posición intermedia o cuya respuesta pudiese ser interpretable. Así lo confesó a mediados de octubre el secretario general de UDC y consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio natural, Josep María Pelegrí, quien descartó platentear la cuestión en términos de "blanco o negro".

ERC: pregunta clara con respuesta "explícita"

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha advertido este sábado de que su partido solo aceptará una pregunta clara con una respuesta "explícita", sin ninguna ambigüedad, y ha rechazado la posibilidad de incluir "una pregunta que no se entienda o que no pregunte sobre la independencia".

Duran le ha contestado que "es falso" que haya planteado "que se haga más de una pregunta", pero ha insistido en que, en todo caso, la pregunta debe ser "fruto del acuerdo entre CDC, ERC, UDC e ICV-EUiA; no lo que quiera ERC", a quien ha acusado de volver a "romper" la unidad de los partidos favorables a celebrar un referéndum independentista.

Por su parte, el líder del PSC, Pere Navarro, ha insistido en que, sea cual sea la pregunta, esta "debe venir del acuerdo" y ser "legal y acordada" con el Gobierno, una posición que le aleja de las formaciones nacionalistas.

Presiones de la ANC y del Consejo Asesor para la Transición Nacional

Mientras tanto, CiU sigue recibiendo la presión de aquellas organizaciones que ella misma creó para utilizarlas como coartada de su deriva secesionista.

Así, la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ACN), Carme Forcadell, ha advertido de que la pregunta debe fijarse de inmediato, debe ser clara y "se debe poder responder con un sí o un no, y sin ambigüedades", aunque considera que no habría diferencias entre utilizar "Estado independiente", "Estado propio" o "Estado libre y soberano".

Cabe recordar que el Consejo Asesor para la Transición Nacional, cuyos miembros fueron designados por el presidente de la Generalidad, Artur Mas, en su primer informe, presentado a finales de julio, desaconsejó que la hipotética pregunta hable de "un Estado propio" para Cataluña, porque si ganase esa opción se correría el riesgo de que el Gobierno responda con "un simple cambio nominal", de Comunidad Autónoma a Estado, lo que considerarían un "fraude".

 

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