ERC preferiría un soberanista

Duran no acepta presiones para dejar la comisión bilateral Gobierno-Generalidad

El líder democristiano se ha mostrado abierto a "resolver" su presencia en la paralizada comisión bilateral Gobierno-Generalidad. Pero ha dejado muy claro que en ningún caso renunciará por presiones externas, ni aunque estas presiones vengan de los aliados del Gobierno autonómico, ERC.

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Duran i Lleida y Junqueras
Carles Bellsolà
Viernes, 15.11.2013 17:24

"Mientras, por razones que no tienen nada que ver con la realidad, se pida en el Parlamento [autonómico] mi cargo, no lo tendrán". Así de claro se ha mostrado este viernes el líder de UDC y portavoz de CiU al Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, en relación a las presiones de ERC para que abandone su cargo en la comisión bilateral Gobierno-Generalidad, que también preside.

Las desavenencias entre ERC (y los sectores más soberanistas de CDC) y Duran son notorias, debido a la discrepancia sobre el proyecto independentista. El partido de Junqueras considera que esta comisión, que -a pesar de que ahora está virtualmente paralizada- es el instrumento permanente de relación entre las dos administraciones, lo tendría que encabezar una persona comprometida con la hoja de ruta pactada entre ERC y CiU hacia la consulta secesionista.

Unas desavenencias que han ido in crescendo. En abril, ERC salvó a Duran de la reprobación en el Parlamento autonómico, al votar en contra de una resolución de ICV-EUiA que instaba a la Generalidad a destituirlo como presidente de la bilateral, en relación a la sentencia del caso Pallerols, que declaraba a UDC "partícipe a título lucrativo" de un desvío ilegal de dinero público. Y, a pesar de que votó en contra, ERC también advirtió que Duran de que "no es la persona idónea" para el cargo.

El pasado miércoles, la formación independentista fue más allá. ICV-EUiA volvió a pedir el cese de Duran. Pero esta vez, ya no por razones relacionadas con la corrupción, sino "porque no defiende las posiciones de la Generalidad en relación al proceso soberanista".

Un planteamiento más del agrado de ERC, pero todavía demasiado agresivo para un aliado del Gobierno autonómico. La solución de los independentistas fue transaccionar una enmienda con ICV-EUiA que rebaja la resolución, que pasó de pedir la cabeza de Duran a pedir que los representantes de la Generalidad en la bilateral "se ciñan a los mandamientos derivados del Parlamento [autonómico] de Cataluña, del Gobierno de la Generalidad, del Consejo Asesor para la Transición Nacional y del Pacto Nacional por el Derecho a Decidir".

Duran saca pecho

Con esta modificación, ERC sí que votó la propuesta, que fue rechazada con los votos de CiU, PP y Ciudadanos. Dos días después, en su epístola semanal a los militantes democristianos, Duran ha dejado claro que no aceptará presiones de ERC para dejar el cargo.

En primer lugar, el líder de UDC ha asegurado que es "mentira" que él no se ajuste "a las directrices del proceso del derecho a decidir que ha marcado el Parlamento [autonómico] de Cataluña". En segundo lugar, ha dejado caer que "sería más lógico" que la bilateral la presidiera un miembro del Gobierno autonómico, y que esto mismo lo ha comentado, desde "hace tiempo", con el presidente de la Generalidad, Artur Mas. Y aquí llega cuando saca pecho Duran:

"Pero ya os aseguro que, mientras por razones que no tienen nada que ver con la realidad, se pida en el Parlamento [autonómico] mi cargo, no lo tendrán. Bien, salvo que se aprobara mayoritariamente porque entonces, por respecto a nuestro Parlamento [autonómico], no duraría ni treinta segundos"

El dirigente democristiano, que debe de ser muy consciente de que fuerzas tanto dispares cómo ERC, PSC, PP, ICV-EUiA, C's y la CUP no se pondrán nunca de acuerdo para reprobarlo, ha acabado con una petición directa a los que piden su cargo: "Que lo dejen de reclamar y así lo podremos resolver, como es mi deseo".

Las palabras de Duran han sido interpretadas de forma generalizada como que está predispuesto a dejar el cargo. Como ha hecho, por ejemplo, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, que ha advertido Duran que "es una muestra de debilidad dejarlo a las primeras de cambio", y muy especialmente en un momento en que hay que fortalecer el diálogo, según ha resaltado.

La bilateral Gobierno-Generalidad no se convoca desde el verano del 2011. Justamente hoy -y después de que, a principios de octubre, el propio Duran le pidiera públicamente un nuevo encuentro-, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha mostrado dispuesta a "culminar los acuerdos para convocarla", porque ya hay "materia suficiente" a tratar. También ha advertido de que es muy posible que la Generalidad no quede satisfecha con el resultado de la reunión.