¿Se acercará el peronismo?

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Lunes, 30.12.2013 08:43

Sin ser supersticioso y sin creer que 2013 sea un número que tenga implícitamente la mala suerte y todo tipo de problemas, sí que es verdad que nos ha trasportado en el túnel del tiempo. No al paraíso que todos soñamos, sino a treinta años atrás, donde fraguábamos un Estado de libertades donde estas se ganaban con grandes manifestaciones, con huelgas y por supuesto, con pactos.

En este año que acaba se nos ha dicho no a la negociación colectiva, se abolen los convenios, se imponen los salarios. Seguramente jamás hubiéramos pensado retroceder a los años 70, pero han bastado dos años de Gobierno del Partido Popular para darnos cuenta de que es posible retroceder en el tiempo, sin que ello suponga un rejuvenecimiento de la población, sino al contrario, esto está prohibido, aún no hay un decreto o ley que así lo imponga, pero si está en la mente de la señora Christine Lagarde y en la de todos aquellos que aplauden sus fechorías. Hoy toca morirse, sin dignidad y dándose prisa a ser posible cuando acabe nuestra actividad laboral; somos una carga para la economía de nuestro Estado.

Suprimir las libertades es una característica genuina de la derecha; acabar con los derechos ganados por las clases populares, durante más de tres décadas, es lo menos que puede hacer un feudalista

Los primeros espadas de la política nacional en estos días han hecho su valoración de cómo han visto el año este que se va, y nos mandan mensajes de lo más variopinto; el que no debe de hablar de ejemplaridad ni de justicia, va y nos la suelta; el mentiroso compulsivo, nos dice que ya se acabó la crisis, claro que el caso que le hacen los ciudadanos es el mismo que a un pirómano con una caja de cerillas en la mano diciendo que le va a poner unas velas al santo; y el cabal, pero más parado que el caballo del Espartero, nos dice que como esto siga así la va a liar, ja, ja, ja. Te recomendamos un poco de alegría a ese cuerpo atlético en otro tiempo, a no ser que no te clasifiques para la próximo ronda.

Bajo mi punto de vista, estos dos años han servido para que la política de derechas muestre su verdadero perfil, a través de sus actos. Suprimir las libertades es una característica genuina de la derecha; acabar con los derechos ganados por las clases populares, durante más de tres décadas, es lo menos que puede hacer un feudalista: Solo son válidos los suyos. Enseñar el camino de los establos a los pobres y a los trabajadores que un día traicionaron a la clase trabajadora votando al Partido Popular; estaba cantado.

Estos que creyeron poder entrar en el club privado de los señoritos -porque a lo largo de estos años de políticas progresistas, se pudieron comprar una casa, un coche, sus hijos incluso podían ir a la escuela privada, como signo de prosperidad, que sus padres pudieran disfrutar de una pensión digna- no les era suficiente, renegaron de su clase y votaron derecha dura y pura, pretendiendo formar parte de la casta de los poderosos. Cuando esto pensaban, no se dieron cuenta que para ser miembro de la casta de pleno derecho, y no un servil de la misma, le faltaban tres cosas imprescindibles: primera, su nacimiento -a las castas solo se accede si has nacido dentro de la casta-; segunda, el poder de transformación de la derecha para conseguir el poder no tiene ni límites, ni problema alguno para hacerse pasar por el Partido de los Trabajadores para confundir al que suspira por quimeras de riquezas, nombramientos y agasajos; tercera, no se dieron cuenta de su propia transformación; eran los bufones necesarios de la derecha. Cuantos más trabajadores había en sus actos de campaña, más se reían, como lo hacen ahora con vuestros votos que le permiten destrozar el estado del bienestar sin despeinarse.

De todos formas, desdeñable el comportamiento de algunos políticos de izquierda, donde la falta de liderazgo impide a sus organizaciones tomar medidas disciplinarias fulminantes

Supongo yo, por lo menos así lo demuestran las encuestas, que muchos de vosotros tendréis otras intenciones de voto, para las próximas elecciones, ya que en estos momentos el PP baja hasta un 24% en intención de voto. Esto siempre es motivo de alegría para la clase trabajadora en general y volver a recoger en su seno aquellos díscolos compañeros que quisieron hacer las Américas. Pero mucho me temo que no hayáis aprendido nada de nada. Ojalá me equivoque, pero la experiencia vivida me temo no es suficiente y entendáis que deberéis ir más allá, para castigar ahora a los que os prometieron y no os dieron nada, a la propia derecha, votando extrema derecha, como ya pasa en algunos países de nuestro entorno, basándose o mejor dicho aprovechando como excusa las veleidades de algunos nacionalismos nacidos al albur de la crisis económica y para tapar los grandes ilícitos económicos.

No quisiera ser yo cruel con este tipo de votante, pues el libre albedrío significa básicamente eso, ser libre y decidir en conciencia, votar. No os preocupéis, que no voy a caer en la tentación de decir aquello de Sánchez Dragó, que para votar hay que tener un máster, o un certificado de capacidad mental. Ya que ello hace desiguales a los hombres ante la democracia.

Claro que lo penoso de estas cosas es que intentas hacer pedagogía una y otra vez, explicas en la teoría como actúa la derecha, y pones ejemplos históricos y recientes, pero como si fuéramos niños, vamos y votamos a la derecha. Pues porque en mi pueblo ha aparecido un corrupto, en la izquierda, o que el alcalde de mi pueblo que es de izquierda ha enchufado a su sobrina y a mi hija la ha dejado en la calle, o sencillamente has visto o leído una noticia tergiversada etc. etc. Cuando todo el mundo sabemos cómo se ha enriquecido siempre la derecha en este país. De todos formas, desdeñable el comportamiento de algunos políticos de izquierda, donde la falta de liderazgo impide a sus organizaciones tomar medidas disciplinarias fulminantes.

Solo nos ha faltado ver estos días atrás cómo el sindicato UGT, paladín del internacionalismo, se convertía en un sindicato nacionalista, en apoyo a los nacionalistas de Cataluña en el "derecho a decidir"

Dicho lo anterior, ¿ahora qué? Nos tocaba cambiar de bando. Los postulados de izquierdas ya estaban superados. Ahora nos correspondía estar al lado del rico, del poderoso. Había que castigar a aquellos que nos habían llevado a unas cotas de libertad inimaginables tiempo atrás, había que castigarlos porque algunos espabilados se habían aprovechado de su situación en beneficio propio.

Solo nos damos cuenta de lo que hemos hecho cuando tu empresario plantea un ERE y te quedas en la calle, con cincuenta y tantos años, y sin haber resuelto todavía muchos problemas, o cuando no llegas a final de mes, o cuando aquella joya que tenías, que siempre prometiste que se la ibas a dejar en herencia a tu hijo/a la has tenido que empeñar o a la postre vender.

Claro que cuando una diputada fascista dice a los que están en paro "que se jodan", nosotros también nos acordamos de vosotros, no vayáis a creer que no, que con el mero hecho de votar se acabó todo. No, no, esto dura lo que dura, y eso con mayoría absoluta es un mandato, cuatro añitos. Así que cuando la madre y esposa de un hombre de izquierdas tiene que jugar con sus hijos a los bocadillos imaginarios, porque esos a los que tú votaste le quitaron la beca comedor a su hijo, eso no se olvida.

No nos vamos a engañar con el triunfo del PP. En las pasadas elecciones generales solo ha sido posible con trasvase de votos, y sobre todo por aquellos que se creyeron aquellas palabras de que el PP era el Partido de los Trabajadores, al mejor estilo peronista, pero también cosa curiosa, el peronismo tenía una fuerte implantación en el mundo sindical. ¿Estaríamos equivocados en pensar que algún sindicato de los de aquí le dio la cobertura? Ya lo hicieron en el mandato del señor Aznar, así que nada es de extrañar, ya que solo nos ha faltado ver estos días atrás cómo el sindicato UGT, paladín del internacionalismo, se convertía en un sindicato nacionalista, en apoyo a los nacionalistas de Cataluña en el "derecho a decidir" y por la secesión de esta Comunidad Autónoma del resto de España.

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Isidro Carpio

Secretario general del Partido Socialista y ex teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Mollet del Vallès (Barcelona) con el PSC.

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