El CAC bloquea la concesión de frecuencias al Grupo Godó, a Grup Flaix y a Justo Molinero

La concesión a emisoras privadas de las 22 frecuencias derivadas del desmantelamiento de COM Ràdio -ahora La Xarxa- está paralizada en el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC).

El Grupo Godó, con el acuerdo y el beneplácito del consejero de la Presidencia de la Generalidad, Francesc Homs, se llevaba una buena parte del pastel, una vez neutralizadas las opciones de El Periódico, que se ha quedado con lo puesto, o sea, con nada. Los escarceos con ERC y Ara, negados por la dirección del diario dirigido por Enric Hernàndez, pusieron en alerta al establisment mediático del grupo dirigido por La Vanguardia, que abortó todo posible éxito de la operación.

Los segundos beneficiados eran el Grup Flaix, propiedad de Carles Cuní y de Miquel Calçada Mikimoto, quizás en agradecimiento a los ímprobos y no remunerados esfuerzos del humorista en los actos del 300 aniversario de 1714. Por último, Justo Molinero, reconvertido recientemente al independentismo, había sido tenido en cuenta en el justiprecio, recibiendo algunas licencias. El resto de los grupos privados que se presentaban, incluidas las dos grandes cadenas como Ser y Onda Cero, se quedaron fueran del reparto.

Sin embargo, algunos consejeros del CAC han puesto en cuestión los informes técnicos, dejando en evidencia la estrategia del Grupo Godó y de su aliado Francesc Homs. La actitud de estos consejeros ha bloqueado la adjudicación, al menos por un plazo de tres meses. La batalla no ha terminado. De hecho, acaba de empezar.

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