CDC y ERC, preparando el enfrentamiento

Ahora quieren un gran choque de trenes bien pronto

CDC y ERC quieren acelerar el choque de trenes y hacerlo tan grande como puedan. Quieren ampliar su constante demagogia, a pesar de que cada día tiene menos efecto. Hoy no se ven capaces de intentar mejorar su gestión, como habían pensado inicialmente.

6 min
Oriol Junqueras saluda a Artur Mas, tras el pasado Debate sobre Política General en el Parlamento autonómico
Alfons Quintà
Miércoles, 8.01.2014 04:02

Durante un año y medio, CDC y todo el independentismo han ido imponiendo declaraciones cada día más delirantes, pero sin ninguna eficacia jurídica. En cambio, ahora ERC y CDC tienen prisa. Están articulando una hoja de ruta que prevé un choque de trenes pronto.

Los dos partidos quieren que antes del choque estén planteados los temas que cree tener pendientes el independentismo: nuevo gobierno, elecciones anticipadas, consulta ilegal, declaración de independencia, lista electoral conjunta de CDC y ERC, o no, arrinconamiento definitivo de UDC, o no, etcétera.

Han hecho un compendio, reuniendo temas diversos, no porque crean que podrán imponer la pretendida consulta sino para dar la máxima gravedad al choque de trenes, que quieren poder argumentar de forma múltiple.

Conflicto lo máximo de grave

No quieren un conflicto de baja intensidad como hubo en Quebec sino lo máximo de multiforme y nada remediable mediante la recuperación de la ponderación. Quieren quemar las naves, como hizo Hernán Cortés en el actual México y como había hecho Alejandro Magno veinte siglos antes, ante Fenicia. Mas y Junqueras no solamente no quieren poder dar marcha atrás sino que están dispuestos a radicalizarlo. Quizás Mariano Rajoy debería captarlo.

Tanto CDC como ERC no piensan sustituir una política de declaraciones aterrorizadoras por una de gestión y de acción constructivas. Sólo quieren poder asimilar su política de proclamaciones en temas concretos. Los ciudadanos continuaremos estando abandonados en el fondo de una cueva, como la que concibió Platón. Pero CDC y ERC quieren aumentar la oferta de las sombras que continuarán ofreciendo.

Hace mucho años mi añorado amigo Ramon Trias Fargas usó, en privado, su temible y aguda ironía de cuño británico. Dijo: "Pujol dice que quiere liberar a Cataluña. Yo sólo quiero que todo vaya cada día algo mejor". No hay duda de que Mas y Junqueras son unos demagogos, como Jordi Pujol, no políticos modernos como Trias ni como la mayoría de gobernantes demócratas de todo el mundo.

Un compendio de reivindicaciones

Durante un mes CDC y ERC estarán intentando efectuar un compendio, es decir poner juntas las reivindicaciones independentistas, según me exponen fuentes tanto de CDC como de ERC. Después lo confirmo con una fuente de UDC que me dice "nosotros no estamos en ello".

Una de las dos fuentes citadas en primer término me dice: "Durante más de un año, de hecho desde el 11 de septiembre del 2012, sólo ha habido un largo periodo de calentamiento. Ahora creemos que este ya no puede durar más. Estamos viendo que no podemos continuar usando declaraciones abstractas, porque cansa. Hay que prepararse para el enfrentamiento de verdad. Lo ha ido deteniendo el hecho que Mas inicialmente podía haber tenido dudas. Ahora ya no las tiene. De haber tenido que ser un freno ha pasado a ser un acelerador".

Es obvio que de momento Mas no se ve capaz, como de considerar la constitución de un nuevo gobierno de mínima reconstrucción. Prefiere la vía de la escalada demagógica, a pesar de que no se ve capaz de hacerla durar mucho más tiempo. En realidad ha sido la única vía que ha sido usando, mientras lo recortaba todo (en especial la sanidad) y no gestionaba nada bien. Continuará igual. Lo sufriremos.

Novedades tácticas

En las conversaciones con las fuentes he conseguido conocer algunas sorpresivas apreciaciones tácticas, creo que inéditas. Las explicaré por orden cronológico.

Una vez conseguido esta semana que el Parlamento autonómico apruebe convocar un pleno extraordinario para el día 16, este aprobará por mayoría simple llevar la solicitud de autorización de la consulta al Parlamento español.

Iniciarán un proceso de ruptura a pesar de haber obtenido una mayoría simple en el legislativo catalán, cuando para aprobar otro nuevo estatuto les habría hecho falta una mayoría de dos tercios. Vaya, que les es más fácil una auténtica ruptura que elaborar un nuevo estatuto, cosa para la que no contarían con suficientes escaños. Si esto no es un fraude de ley, ¿qué lo es?

Acelerar el trámite en Madrid

Los dos partidos consideran del todo imposible que las Cortes puedan considerar la petición antes del 9 de noviembre, debido a la existencia de peticiones otras CCAA y la obligación de seguir el orden de presentación.

Para evitar el tiempo que transcurriría si la solicitud fuera presentada por el Parlamento autonómico, los grupos favorables a la consulta se están decantando por otra vía, formalmente también constitucional. Es la de presentar la solicitud por parte de dos grupos, el grupo parlamentario español de CiU y el de la Izquierda Plural, es decir el viejo comunismo, ahora denominado Izquierda Unida.

Protagonismo de Izquierda Unida

Entonces la tramitación sería mucho más rápida, un par de meses. Para dar protagonismo a ERC, los dos partidos quieren que defendiera la propuesta en las Cortes el líder de ERC, Oriol Junqueras, cosa que puede no ser posible. Entonces lo haría el diputado de CDC Pere Macias. En todo caso, se reafirma el criterio de que Mas no lo hará, como efectuó el lehendakari Ibarretxe el 2005. Mas ya ha perdido suficientes veces. En 2005, en el caso vasco, Izquierda Unida votó en contra e Iniciativa se abstuvo.

ERC y CDC creen que, presentándolo a través de dos partidos, las Cortes podrían votarlo, desestimándolo espectacularmente, a finales de febrero o la primera mitad de marzo.

En todo caso, lo que es realmente nuevo es la prisa, aliñada con el protagonismo que puede llegar a tener Izquierda Unida.

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