Quiere mantener el control del club

CDC fuerza la dimisión de Rosell

El mandato del presidente que más votos obtuvo en unas elecciones a la presidencia del F.C. Barcelona, Sandro Rosell, sólo ha durado tres años y medio de los seis previstos. Y la renuncia anticipada se produce por una mezcla de embrollos legales y cuestiones políticas. Todo apunta a que Bartomeu liderará la transición hasta Vilarrubí.

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El presidente del F.C. Barcelona, Sandro Rosell
Redacción
Jueves, 23.01.2014 20:54

Rosell lo deja. Según fuentes consultadas por CRÓNICA GLOBAL, Rosell habría dimitido presionado por CDC, formación con la que mantiene excelentes relaciones, y que vio con más que buenos ojos su ascenso al asiento central del palco del Camp Nou. El motivo sería el temor a que las posibles consecuencias de la querella por apropiación indebida en el fichaje de Neymar perjudiquen a la toda la junta directiva de Rosell e imposibiliten mantener el control del club por parte de CDC.

El presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell ha anunciado este jueves su dimisión inmediata, en una comparecencia en el Camp Nou, sólo un día después de que el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz haya admitido a trámite una querella presentada por un socio azulgrana contra el propio Rosell, por un presunto delito de apropiación indebida en relación al fichaje de la última estrella del club, el brasileño Neymar.

Con un tono de voz emocionado, y en una brevísima declaración de sólo cuatro minutos, Rosell ha alabado lo que entiende que son los logros de su mandato. Y ha explicado que su "etapa" en el club "ha terminado", debido a "una injusta y temeraria acusación de apropiación indebida", que "ha desembocado en una querella contra mí en la Audiencia Nacional".

"Desde el primer momento he dicho que el fichaje de Neymar Junior es correcto y que la contratación ha provocado la desesperación y la envidia de algunos de nuestros adversarios", ha argumentado Rosell, que ha precisado que dimite porque no quiere "que ataques injustos afecten negativamente a la gestión y la imagen del club".

40 millones que bailan

La dimisión se ha materializado en una junta directiva extraordinaria convocada de urgencia este mismo jueves por la mañana, y celebrada por la tarde. Rosell ya había tomado la decisión por la mañana, después de reunirse en casa suya con directivos de su círculo más cercano: el vicepresidente económico, Xavier Faus; el vicepresidente deportivo y vicepresidente primero, Josep Maria Bartomeu; el director general, Antoni Rossich, y el director de comunicación, Albert Montagut, y avanzándose a una posible imputación.

El detonante de la dimisión de Rosell es la querella por el fichaje de Neymar, presentada por el socio Jordi Cases, que tiene detrás a la plataforma opositora Consulta Barça. El punto central de la querella es el precio realmente pagado por el Barça por el fichaje de Neymar: mientras el club sostiene que el traspaso se cerró oficialmente por 57,1 millones de euros -más 7,9 millones extra para el club anterior del jugador brasileño, el Santos, en concepto de derechos sobre tres jóvenes promesas, y dos partidos amistosos-, el querellante afirma que la sociedad patrimonial de Neymar ha recibido otros 40 millones en forma de comisión.

Mientras tanto, la directiva insiste en que por el jugador brasileño se pagaron 57 millones de euros. Después de aceptarse a trámite la querella contra Rosell, el portavoz de la directiva, Toni Freixa, admitió que "fue un error no explicar claramente adonde iban los 57 millones. Es raro no poder decir adonde iba el dinero". Pero mantuvo el misterio sobre el resto de millones que ahora están en cuestión: "Son fórmulas de retribución del jugador [...], fórmulas que se utilizan en muchos clubes", dijo.

El caso Ailanto, de trasfondo

Aunque Rosell dimite al día siguiente de que se haya admitido a trámite esta querella, no se puede olvidar que este no es el único frente judicial abierto para el ya expresidente azulgrana. Ya antes de llegar a la presidencia del club, el 13 de junio de 2010, una empresa participada por Rosell, Ailanto, fue demandada en Brasil, por un presunto caso de corrupción en la contratación de un partido amistoso de la selección brasileña.

Según la demanda, el gobierno regional de Brasilia, que se hacía cargo de los gastos de organización del partido, habría pagado por este concepto 3,6 millones de euros a Ailanto, que sólo habría gastado 400.000 en el partido. Ya en 2010, eldebat.cat publicó amplia información sobre este asunto, incluyendo los documentos íntegros con las argumentaciones tanto del ministerio público brasileño como de Ailanto.

El relevo inmediato de Rosell, como vicepresidente primero y según marcan los estatutos del club, será Josep Maria Bartomeu, que presidiría el club hasta las próximas elecciones. Aunque algunas informaciones apuntan que Bartomeu habría firmado también el contrato de Neymar, por lo cual su posición podría estar también en la cuerda floja en un futuro.

El papel de CDC y el control del club

La nueva directiva sin Rosell pretende mantenerse hasta las próximas elecciones, en 2016, pero estas podrían adelantarse a finales de esta misma temporada, si la directiva no se ve con suficiente fuerza en los próximos meses. Se adelanten o no, el nombre que más suena ahora como candidato oficialista es el del vicepresidente del área institucional, Carles Vilarrubí.

Y hay más implicaciones, en clave también política. Según fuentes consultadas por CRÓNICA GLOBAL, Rosell se habría adelantado a los acontecimientos, al presentar su dimisión ya antes de que se sepa si será imputado o no por el juez Ruz, para cargar él solo con la responsabilidad del caso y eximir a su junta. El objetivo: no torpedear las expectativas de un candidato continuista en unas elecciones en las que también podría presentarse de nuevo el ex presidente azulgrana Joan Laporta, o algún hombre de su antiguo equipo.

La clave de este movimiento sería la voluntad de CDC -con excelentes relaciones con Rosell, como lo demuestra la famosa foto publicada justo antes de la campaña electoral azulgrana, donde el entonces candidato Artur Mas y destacadas personalidades del mundo político, económico y mediático acompañaban al futuro presidente azulgrana- de seguir controlando indirectamente el club -no lo había conseguido ni durante el nuñismo ni en la época de Laporta- a través de una candidatura continuista presumiblemente encabezada por Vilarrubí, auténtico hombre fuerte de la junta directiva y con fuertes vínculos con la cúpula de CDC desde hace más de 30 años.

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