Integrado en IU

El partido de Sánchez Gordillo proclama que "Andalucía no es España"

Sostiene que Andalucía "existió antes de que se configurara el Estado español y seguirá existiendo tras su caída". Pide disolver la Audiencia Nacional, la Guardia Civil y la Legión.

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Juan Manuel Sánchez Gordillo, en el centro, después de presentar en los juzgados de Sevilla una denuncia contra la ley electoral
Redacción
Viernes, 17.01.2014 16:13

En plena espiral secesionista en Cataluña, surge ahora -o resurge- el independentismo andaluz, de la mano del Colectivo de Unidad de los Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierdas (CUT-BAI), una formación minoritaria, pero que tiene una cierta relevancia por dos motivos: está encabezada por el popular alcalde de Marinaleda y diputado autonómico, Juan Manuel Sánchez Gordillo, y está integrada en Izquierda Unida de Andalucía.

El partido de Sánchez Gordillo celebra este domingo en Sevilla su IV congreso, en el cual se prevé aprobar un documento que, entre otras cuestiones, proclama que "Andalucía no es España". Según el texto, Andalucía "existió antes de que se configurara el Estado español y seguirá existiendo tras su caída".

CUT-BAI, que se autodefine como nacionalista, sostiene que "Andalucía no puede salir de la situación en la que se encuentra bajo el doble yugo de la UE y del Estado español", y pide "construir un futuro propio junto al resto de los pueblos del Mediterráneo por fuera del euro y de la UE, por fuera de la esclavización española"

Exige el "derecho de soberanía" para Andalucía

A semejanza de los independentistas catalanes, la formación de Sánchez Gordillo reclama "el derecho de soberanía" para Andalucía, para que "sean sólo y únicamente los andaluces y andaluzas los que en cada momento decidan su futuro"

"Nuestro nacionalismo es de clase, revolucionario e inequívocamente internacionalista", sostiene el documento, que añade que "la liberación nacional y social de Andalucía depende mucho de la liberación de otros pueblos y naciones sometidas al atropello del mismo enemigo que no es otro que el capitalismo imperialista".

El documento también cuestiona la alianza de IU con los socialistas en la Junta de Andalucía, y propone, entre otras medidas, subir el salario mínimo a 1.000 euros y establecer un salario máximo, la prohibición del despido, una semana laboral de 35 horas y jubilación a los 60 años, nacionalizar la banca "y los sectores estratégicos de la economía", suprimir "la Audiencia Nacional, la Guardia Civil, la Legión y las unidades antidisturbios", y la salida de la OTAN.

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