"Lo digo desde el conocimiento de quien vive en Barcelona"

Fernández Díaz alerta de la "fractura" social y familiar que provoca el independentismo

El ministro del Interior asegura que algunas familias han preferido no reunirse por Navidad debido a que el independentismo ha llegado a "contaminar la convivencia de las familias". Lamenta que de defender que es "catalán es quien vive y trabaja en Cataluña" se ha pasado a "trabajar para que Cataluña sea un pueblo dividido".

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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en una rueda de prensa
Redacción
Viernes, 3.01.2014 18:16

El ministro del Interior, el catalán Jorge Fernández Díaz, ha asegurado este viernes que la tensión causada por el desafío independentista de CiU y ERC está provocando una "fractura" sin precedentes en la sociedad catalana. Hasta el punto de que, según ha afirmado, algunas familias no se han reunido esta Navidad.

Fernández Díaz, en rueda de prensa en el Ministerio del Interior, para presentar los datos de siniestralidad en las carreteras del 2013, y preguntado por el proyecto secesionista del presidente de la Generalidad, y más concretamente, por la carta enviada por este a los líderes europeos, ha dicho que lo que le hace "daño de verdad" es que el independentismo está fracturando la sociedad. Y que la situación ha llegado a "contaminar la convivencia de las familias", llegando al límite de que algunas de ellas no se han reunido por Navidad.

"Lo digo desde el conocimiento de quien vive en Barcelona", ha señalado Fernández Díaz, que ha explicado que, en este sentido, durante estas fiestas ha vivido "situaciones muy tristes que nunca pensé que viviría en Cataluña".

El ministro ha razonado que la situación actual en Cataluña no es de "desafección" en relación al conjunto de España, sino más bien de "quiebra" social y familiar". En este sentido, Fernández Díaz ha recordado que, a partir de la llegada de personas a Cataluña proveniente otras partes de España, se llegó al acuerdo de que "es catalán aquel que vive y trabaja en Cataluña". Y ha lamentado que, por el contrario, algunos no dejan de trabajar para que Cataluña "sea un pueblo dividido, fracturado", tanto socialmente como familiarmente.