Revista de prensa

'La Vanguardia' denuncia la "conspiración madrileña" contra Rosell

El diario de Godó atribuye la dimisión a una fuerza oculta pero muy poderosa: "La atmósfera sociopolítica de la capital". Culla martillea al hereje Alberto Fernández en El País por profanar el Borne.

8 min
Pablo Planas
Viernes, 24.01.2014 09:17
Plato del día: la dimisión del presidente del Barça, Sandro Rosell. Acapara todas las portadas de Madrid y de Barcelona, sin excepción. La sopa negra de los espartanos, que diría un gastrónomo. El quiosco es un anuncio de Rosell, pero sin el patrocinio de Qatar. En la prensa de la capital de España, la inmolación es una estrategia defensiva ante el horizonte judicial de la operación Neymar. Abc no tiene ninguna duda: "Rosell dimite por la distracción de 37 millones del fichaje de Neymar". En El Mundo, que fue el diario que destapó el asunto, no sólo marcan a Rosell, sino que anticipan problemas para su sucesor: "Otro firmante de los contratos de Neymar sustituye al dimitido Rosell". Es el vicepresidente deportivo y amigo de toda la vida del ex presidente azulgrana, Josep Maria Bartomeu. En El País: "La presión judicial por el fichaje de Neymar fulmina a Rosell". La Razónrecurre a los términos del balompié y titula: "Rosell, en fuera de juego".

El estilo de La Razón es tendencia en Barcelona, de tal manera que El Punt Avui coincide con el diario de Francisco Marhuenda en el titular del off-side, luego orsay y en nuestros días fuera de juego. Ara titula que "Rosell no aguanta" y El Periódico, que "Rosell se rinde". En La Vanguardia se perfila una teoría de la conspiración, la mano negra de Estela Reynols, la sombra alargada de "Madrid", una conjura para desarticular la pierna armada del catalanismo. En portada, "Rosell tira la toalla", cosa que explica el director del diario, Màrius Carol, en su carta diaria:

"Cuesta entender que el socio justiciero (Jordi Casas, el querellante, de profesión farmacéutico) prefiera presentar la denuncia en la Audiencia Nacional de Madrid en vez de en los juzgados de Barcelona. Jugar esta partida en el campo del rival es raro. Tanto como que el juez Ruz dudara de la demanda y el fiscal le instara a admitirla. Es casi tan extraño como que el día que Rosell y Florentino Pérez se vieron con ocasión de la entrega del Balón de Oro, el presidente del Real Madrid le explicara que no tenía nada que ver con la querella. Sobre todo cuando nadie había insinuado nada al respecto".

Ahí está la clave, en ese "excusatio non petita, accusatio manifesta" de Florentino.

En el editorial del diario de Godó se abunda en esa tesis con insinuaciones nada veladas:

"La atmósfera sociopolítica de la capital, que coloca la etiqueta de sospecha sobre mucho de lo que proviene de Cataluña, no era propicia para el Barça. El club es una institución identificada con el país y sus circunstancias. Finalmente, la suspicacia se acrecienta al concluir que la incipiente investigación judicial se asienta sobre unos documentos que han sido aportados por el propio club. Y, de momento, nadie ha podido cuestionar que el objetivo de la operación, el fichaje de Neymar, efectivamente haya tenido lugar".

Hete aquí las grandes claves, la atmosférica y la identitaria, ese pedazo de club de fútbol (lease fúmbol) con un país delante (o detrás) y, además, sus circunstancias. No hay duda, hasta en el Abc se reconoce. Escribe Janot Guil: "Lejos de hacerle ascos al asunto (el proceso), Rosell y su directiva se han prestado a la causa con entusiasmo. En su discurso ante la asamblea de socios azulgrana del año pasado, el hasta ayer presidente quiso ser ariete, como cuando jugaba al fútbol. 'El Barça es un club catalanista y defiende el derecho de los pueblos a decidir su futuro', sentenció ante el auditorio".

Salvador Sostres da en El Mundo otras claves, de lo personal a lo profesional, un torpedo contra Rosell a cargo del único que aún se acuerda de "Jan" para los amigos Laporta, quien llegara a ser macho alfa del independentismo. Dice Sostres:

"Un día del mes de mayo del año 2004, yo paseaba con Jan del Hotel Costes a Hotel Crillon (...) Rosell, todavía vicepresidente, nos alcanzó para pedirle a mi amigo que recapacitara sobre la oferta del Chelsea por Ronaldinho y que recordara la comisión que ambos compartirían. Laporta le contestó, brusco, que Ronnie no estaba en venta. (...) La reunión (con directivos del Chelsea) fue breve y la cifra de la operación rondaba los cien millones. La comisión era de un 10% a repartir entre él y Sandro. Laporta no daba crédito y prefirió hacer ve que nada había pasado".

Hay más, pero ya es sólo política, sin el componente bizarro de lo azulgrana, sin la chispa brasileña, el regate envenenado y el esplendor en la hierba de esos millonarios con acné, tipo Justin Bieber detenido en Miami. Ya tienen foto policial los fans del cantante canadiense, por conducir borracho, como Hugh Grant, que también pilotaba mamado un deportivo. La ficha delictiva es el peaje que hay que pagar para dejar las huellas en la posteridad del paseo de la fama.

Política, ni más ni menos. El plan de Rajoy se consuma en las páginas de política. Abc, en un texto de Paloma Cervilla, afirma que Cataluña asumiría una deuda de cincuenta mil millones (de euros) con la ruptura y sería un 30% más pobre. En La Razón es Carmen Morodo quien revela el expediente económico con el mismo porcentaje y en palabras de Margallo. El diario de Planeta saluda la convención popular en Barcelona con una entrevista a Alicia Sánchez-Camacho firmada por Marcos Pardeiro. La presidenta de los populares de Cataluña afirma en la portada: "Rajoy no cederá al chantaje y no hará ninguna oferta de financiación a Mas". En el interior, sostiene:

"La realidad demuestra que lo que dice Artur Mas es falso. Si Cataluña no está en bancarrota es gracias a la colaboración permanente del Gobierno de España. Hay una colaboración constante de los ministerios de Hacienda, de Economía y de Servicios Sociales con las consejerías del mismo ramo de la Generalidad. Esto ha sido una instrucción del presidente del Gobierno, que ha ordenado trabajar en todo lo relacionado con la crisis y en todo lo que es una prioridad para resolver los problemas de los catalanes. Pero desde luego no hay ninguna interlocución para abordar la autodeterminación de Cataluña. Si alguien está ayudando a sectores como las farmacias, si alguien colabora para el pago de las nóminas públicas, o en la ayuda para pagar a proveedores es el Gobierno. Y eso pese a la deslealtad de la Generalidad".

¿Las farmacias? El querulante del Barça es farmacéutico, único detalle en el que no incurre La Vanguardia.

Más política, y eso que los socialistas hoy descansan de los periódicos. Dice Jordi Barbeta en ese mismo diario que Rajoy y Mas tenían prevista una reunión secreta en La Moncloa para cerrar el 2013 pero que el anuncio de fecha y preguntas estropeó la cita. Descartado entonces un encuentro entre Mas y Rajoy con ocasión del desembarco popular. No así una reunión de distensión en el Ampurdán entre el PP "high level" y Mas, con empresarios de por medio. Un almuerzo en casa del empresario Luis Conde, con el ministro Soria y Esperanza Aguirre, entre otros. Aún hay puentes tendidos entre Madrid y Barcelona.

En la edición catalana de El País destaca el artículo de Joan B. Culla. "Hay otra historia, y es la de Alberto", se titula. Es un eco del espanto que causó en determinados sectores que Alberto Fernández Díaz pronunciara una conferencia en el Mercado del Borne, el mausoleo nacionalista.

"El afán, la obsesión por rebatir lo que explica la historiografía solvente sobre la derrota de 1714 llevó a Alberto Fernández a contorsiones argumentales peligrosas para su salud. ¿O no lo es que él, hijo de militar franquista, miembro de una familia de vencedores de 1939, se vea obligado a hablar de la 'desgraciada Guerra Civil de 1936' y a clamar 'nunca más, nunca más los fusiles y bayonetas, (...) no más armas', como si fuese un desastrado miembro de la plataforma Aturem la Guerra?".

Culla, siempre inquisitivo, con la mirada siempre en la partida de nacimiento del personal para determinar quién es galgo y quién podenco. Raro, pero evidente. Uno del PP monta un sarao en el Borne y no se va de rositas. No si Culla, martillo de herejes, puede evitarlo.

Hay más cosas, pero más tristes y más raras, de otra categoría. Sucesos brutales. Un bebé degollado por su madre, una violación en grupo por mandato tribal en India y un violador del cúter en Barcelona. Un menú para estómagos de hierro.

Comentar