Un caporal de los Mossos d'Esquadra revendía objetos requisados para sufragar los costes del material técnico

Los recortes de la Generalidad se ceban también sobre el cuerpo de policía autonómico y dejan la imagen insólita de un mando que vendía en establecimientos de segunda mano el material requisado durante varias operaciones para poder costear la renovación de los equipos técnicos de sus subordinados.

2 min
Redacción
Jueves, 9.01.2014 14:37

Un caporal de los Mossos d'Esquadra de la provincia de Tarragona ha estado apropiándose del material requisado en distintas operaciones para revenderlo en establecimientos de segunda mano y así conseguir fondos con que poder dotar a su equipo de investigadores de medios más modernos y sofisticados.

Según ha informado este miércoles el diario El Mundo, al responsable de uno de los grupos locales de investigación de la policía autonómica en Tarragona se le ha abierto un expediente disciplinario por este suceso, quien además ha sido sancionado y trasladado desde la comisaría tarraconense a la de El Vendrell.

Al parecer, este mando de los Mossos se habría visto impelido a proceder de este modo para tratar de subsanar los efectos que las restricciones presupuestarias de la Generalidad estarían teniendo también sobre el departamento policial, que ya ha denunciado en otras ocasiones la ausencia de equipamientos o la obsolescencia de los mismos. 

"Hace falta tener la cabeza muy bien amueblada" 

El Mundo se sirve de fuentes que aseguran que uno de los integrantes de la brigada de información que aquél comandaba, y con quien no mantenía una buena relación, alertó a sus superiores de esta irregularidad. A partir de ese momento, Asuntos Internos inició sus pesquisas y, tras localizar al infractor y a sus cómplices, concluyó que, en efecto, en ningún momento se movió por afán de lucro.

Un portavoz de los Mossos d'Esquadra ha confirmado asimismo que, "tras el traslado de las antiguas dependencias a la nueva comisaría de la antigua carretera de Valencia, vieron unos sacos de chatarra y objetos en desuso que no estaban relacionados con ninguna diligencia; la opción era tirarlos a la basura o dejarlos en depósito sine die; evidentemente no eligieron una opción correcta y los vendieron en chatarrerías para comprar material técnico".

Con el objeto de evitar apropiaciones indebidas en registros, como ha sido el caso en esta ocasión, los agentes de seguridad se rigen por códigos de conducta cuyos protocolos pasan por ser muy estrictos. "Hace falta tener la cabeza muy bien amueblada para saber obrar en conciencia, porque nos encontramos con dinero en metálico, objetos de valor, droga... se exige actuar con frialdad y mucha profesionalidad", declara una fuente policial reseñada por El Mundo.

El traslado de este caporal ha hecho necesario que los Mossos llevaran a cabo una reorganización del área de investigación en el Camp de Tarragona. Y hasta allí se ha desplazado un mando de Barcelona que cuenta con la confianza de la cúpula de la policía autonómica.

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