"¿Acaso quiere una rendición incondicional?"

Duran, a Rajoy: "Yo no quiero una Cataluña aislada. Si no quiere una España amputada, apueste por el diálogo sin líneas rojas"

El portavoz de CiU advierte al presidente del Gobierno de que su inmovilismo puede acabar con una declaración unilateral de independencia. Rajoy se muestra abierto al diálogo pero insiste en que "una consulta independentista no se puede celebrar". "Se me ha puesto encima de la mesa un contrato de adhesión que como presidente del Gobierno de España no puedo aceptar de ninguna de las maneras", le reprocha.

4 min
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida
Redacción / Agencias
Martes, 25.02.2014 20:33

El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, ha instado este martes al Gobierno a "dialogar sin líneas rojas" sobre "la cuestión catalana", que ha calificado como "el principal problema político del país" durante el Debate sobre el estado de nación.

"Hay que abordar el problema que el tiempo no va a ayudar a solucionar, hay que moverse, y no necesariamente sobre uno mismo. De no hacerlo, de dejar que sea el paso de los días el que resuelva o pretenda resolver este problema, acabaremos en que una mayoría acabará con la declaración unilateral de independencia", ha añadido.

Y ha asegurado que "no es ninguna amenaza", sino "una modesta previsión", porque "si no hay solución política, si no hay iniciativa política que lo remedie, puede llegar", aunque ha reconocido que es una posibilidad que ni le gusta, ni es partidario de ella.

En ese sentido, Duran ha insistido:

"Yo no quiero una Cataluña aislada. Si usted no quiere una España amputada, apueste por el diálogo. Unos y otros tenemos que dialogar sin líneas rojas".

Duran también ha considerado que la posición de Rajoy hace aumentar "la nómina de independentistas" al no ofrecer alternativa sy mantener un discurso de "una España grande y libre", y se ha preguntado si "acaso quiere una rendición incondicional".

"Una consulta independentista no se puede celebrar"

Rajoy, por su parte, le ha respondido reiterando los argumentos que había expuesto en su intervención inicial: "Una consulta independentista no se puede celebrar ni en Cataluña ni en ningún lugar de España porque la soberanía pertenece al conjunto del pueblo español. La soberanía es un bien de todos, proindiviso, y ningún gobierno puede disponer de él a su antojo. Aunque quisiera, que no es el caso, no puedo".

En todo caso, Rajoy ha subrayado su "disposición al diálogo" sin "fecha de caducidad" con el presidente de la Generalidad, pero siempre "dentro de la ley democrática", porque "no es posible negociar sobre aquello de lo que uno no dispone". "Ni yo mismo, ni el presidente de la Generalidad, ni esta Cámara tienen capacidad de decisión sobre los pilares básicos de nuestra conviencia. Estas decisiones les corresponde al pueblo español en exclusiva, como auténtico titular de la soberanía nacional", ha advertido.

"No es una mera cuestión de legalidad constitucionalidad, porque aquí de lo que se trata es de intentar privar al pueblo español de su derecho a decidir sobre sí mismo y sobre su país. Quienes defienden el derecho a decidir de una parte de España, se lo niegan al resto de España", ha añadido.

"Se me ha presentado un contrato de adhesión que no puedo aceptar"

Rajoy ha advertido:

"Quien no cuenta la verdad a los ciudadanos de Cataluña, haciendo creer que solo ellos tienen el derecho a decidir sobre algo que afecta a todos los españoles, no soy yo; quien se ha desentendido de los verdaderos problemas de los ciudadanos de Cataluña y ha centrado todos sus esfuerzos en un proyecto de división y fractura social, no soy yo; quien ha afirmado que nadie le va a impedir convocar un referéndum que sabe perfectamente es ilegal, no soy yo".

El presidente del Gobierno ha considerado "injustas" las acusaciones de "inmovilismo", y ha recordado que desde el Gobierno se ha solucionado "la sequía financiera" de la Generalidad con más de 23.000 millones de euros del FLA y más de 6.400 millones del plan de proveedores, entre otras cosas.

Y ha finalizado con un reproche: "Hay quien entiende el diálogo como un diálogo unilateral de adhesión preceptiva y de cumplimiento obligado. Eso me pasó a mi en septiembre de 2012. ¿Qué haría usted si el presidente de una Comunidad Autónoma fuera a su despacho como presidente del Gobierno y le exigiera un pacto fiscal en las circunstancias por las que estaba atravesando España entonces, y si no, que se atuviera a las consecuencias? ¿Qué haría usted, señor Duran? ¿Haría lo que hice yo o diría que sí? ¿Que haría usted cuando se entera por los periódicos cuando se anuncia un referéndum con dos preguntas y la fecha? ¿Qué haría usted? ¿Me adhiero incondicionalmente a esa decisión? ¿Es eso actitud de diálogo? Yo he querido hablar y dialogar, pero se me ha puesto encima de la mesa un contrato de adhesión que como presidente del Gobierno de España no puedo aceptar de ninguna de las maneras".

Comentar