Lehendakari, PNV y PSE miran a Cataluña para obrar diferente

País Vasco: CDC y Mas como antirreferentes

Fuentes del Gobierno autonómico vasco, así como del PNV y del PSE ven a la Generalidad como la encarnación de la política que no se tiene que hacer. Ahora Cataluña no puede pretender ser un modelo en ninguna parte de España. En cuanto al mundo internacional, todo ha quedado bastante claro.

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El lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente de la Generalidad, Artur Mas, en el patio de los naranjos del Palacio de la Generalidad
Alfons Quintà
Miércoles, 12.02.2014 17:32

Tanto el Gobierno autonómico vasco como el PNV y el PSE están decididos a seguir políticas antagónicas a las actuales de la Generalidad y de CDC, según he sabido de una serie de fuentes vascas, desde una institucional a otras del Gobierno, del PNV y del PSE.

Debido a la importancia del tema, he dedicado dos días a confirmarlo y reconfirmarlo. Ahora es cosa hecha, si bien no he hablado con fuentes del PP, por ser evidente su conformidad, seguramente muy entusiasta. Lo prueba la buena entente entre Rajoy y Urkullu.

Primero, una fuente institucional

Primero, me informó una alta fuente institucional vasca. Me dio detalles y se refirió a una conversación suya con el lehendakari Iñigo Urkullu. La fuente se quedó extrañada de mi sorpresa. Me dijo: "Lo que te digo es evidente y en Euskadi lo sabe todo el mundo". Le tuve que explicar las vilezas informativas que Mas y CDC nos hacen sufrir.

Todo ello me estimuló a consultar fuentes propias, dado que he estado muchas veces en Euskadi y he publicado largas series de artículos del tema. Mi mejor amigo vasco fue José Maria Portillo (1933-1978). Fue el corresponsal de Associated Press en el País Vasco mientras yo estaba en Cataluña. Fue asesinado por ETA.

Confirmación plena

Después de aquella primera y muy fiable fuente he tenido muchos más detalles, usando fuentes elegidas por mí. La conclusión ha sido que, por parte de la mayoría de fuerzas políticas vascas, distinguirse de CiU y de Mas no es un aspecto secundario ni teórico sino una cuestión cardinal y de práctica concreta.

La fuente del PSE me precisó que es un tema tan importante que el dirigente socialista y ex lehendakari Patxi López creyó que tenía la obligación de exponerlo en la última reunión de la ejecutiva federal del PSOE, de la cual es miembro. El máximo órgano ejecutivo del PSOE estuvo plenamente de acuerdo. Los miembros catalanes de aquel órgano podrán corroborarlo. Ánimos a aquellos que todavía hagan de verdad de periodista en Cataluña.

Rajoy y Urkullu, de acuerdo

Por supuesto, el Gobierno Rajoy también lo ve muy bien. Preguntado sobre si Urkullu se lo expuso al presidente español con ocasión de su reciente encuentro en Madrid, la fuente del PNV me respondió: "Lo más seguro es que Urkullu ya hubiera informado a Rajoy antes. Seguro que este está formalmente al corriente. Además, los temas concretos que trataron -en especial, los económicos y la liquidación definitiva de ETA- se sitúan en una línea de total distanciamiento de la actual política de Mas. También tengo que añadir que los órganos supremos del partido (PNV) lo apoyan del todo".

Históricamente, CDC ha querido pasar por el gran referente del regionalismo y del nacionalismo de todas las regiones y nacionalidades de España. Con una buena dosis de soberbia, en este tema siempre se ha ido por lo grueso, cuando la realidad es mucho más compleja. De hecho, para CDC ha existido un mundo imaginario que, vistas las cosas desde fuera de Cataluña, siempre dio y da risa.

Un mito ufano de CDC

He escrito mucho desde hace muchos años. A menudo he destacado que el pretendido nacionalismo catalán ha tenido y tiene mucho de particularismo satisfecho, por no decir de campanario. Hoy esto es así, más que nunca. Este hecho también explica el desprecio existente en CDC por el federalismo, cuando UDC lo había hecho suyo, programáticamente. Hablé muchas veces con un gran refundador de UDC, Miquel Coll Alentorn (1904-1990), junto a Joan Sansa (1921-1980), y siempre se declaró partidario de una federación ibérica que incluyera a Portugal. Esto se calla pero no es ningún secreto. El señor Coll (expresión obligada) no era ningún mentiroso, ni lo más mínimo.

El mito de una falsa superioridad intelectual catalana -de la moral más vale no hablar- ha hecho mucho daño en Cataluña. Cuando se abusa de la pretendida condición de hermano mayor se puede acabar obrando y siendo visto como un padrastro de cuento.

Intentos de "catalanizar" España

Francesc Cambó (1876-1947) protagonizó varios intentos, siempre fallidos. Josep Tarradellas (1999-1988) atribuía la existencia del galleguismo sólo a Alfredo Brañas (1859-1900), hablando de una irreal estancia suya en Cataluña. Ufanamente creyó que podía ser un gran factor de la desaparición de ETA. Pujol quiso hacer suyo el andalucismo aparecido en Cataluña y después todo el andalucismo, mediante Josemaría Javierre. Después, en 1998, lanzado a la aventura de la radicalidad, Jordi Pujol resucitó aquello de Galeusca (Galicia, Euskadi, Cataluña), que había fallado en 1923, en 1941 y en 1944.

También desde los precursores del PSC se quiso crear una "convergencia" de socialismos que desplazara al PSOE. Desde CDC se montó el desastre del Partido Reformista, con Miquel Roca. A la vez, Carrillo paró los pies a un sueño del PSUC para desbancarlo. Informé de ello más que ningún periodista.

Mas, superando anteriores fracasos

A pesar de estas evidencias, en el caso Mas siempre se ha traslucido el mismo tipo de soberbia de siempre. No es la única existente. Pero esta es la más negada en nuestra tierra.

Mas, a quién todo esto del nacionalismo estatista le viene grande y postizo, ahora se ha lanzado con más fuerza que nunca. Se han hecho todos los castillos posibles en el aire, mientras se olvidaban las realidades. Como, por ejemplo, el hecho de que el único político catalán que está en sintonía con el PNV es Josep Antoni Duran Lleida. Si este me lee no aprenderá nada que no sepa.

"No es ningún secreto -me dice una fuente del PNV- que desde siempre tenemos una muy buena relación con Duran. Estamos escandalizados y ofendidos por lo que se le ha dicho desde CDC. Creemos que él tiene que ser un personaje clave en el imprescindible y urgente proceso de hacer que Cataluña recupere su histórico seny. En todo caso, nosotros continuaremos siguiendo nuestro camino. Hay dos problemas que hoy pasan por encima de todos: la mejora de la economía y el fin de la lucha armada. No podemos distraernos".

También distanciamiento en Perpiñán

Hace pocos días publiqué en el Diari de Girona una entrevista-crónica con el ex alcalde de Perpiñán, ex senador francés y ahora presidente del área metropolitana de Perpiñán, Joan Pau Alduy. Él ha intentado que las relaciones económicas y culturales entre Cataluña y el Rosellón fueran lo mejor posible, así como provechosas para ambos lados de los Pirineos. Nunca antes ningún político perpiñanés había hecho tanto por el catalán como Alduy.

Pero CDC designó al ex dirigente de organizaciones terroristas marxista-leninistas Jordi Vera para crear una sucursal de CDC. Vera se dedicó a injuriar a Alduy con una mala baba cósmica, mientras también se enfrentaba al pequeño microcosmos catalanista de allí. O sea que Alduy tiene razones para creer que de desagradecidos está el infierno lleno.

Retrocesos de Mas en todos los frentes

En aquella información decía que el caso Alduy ha acabado representando para Mas y CDC una gran pérdida en su, digamos, frente Norte, en relación a su agónico y utópico combate. Ahora, con la posición del Gobierno autonómico vasco, del PNV y del PSE (y por supuesto, del PP) ha perdido en el, digamos frente, Oeste. En el frente Este está el mar, donde no creo que el navegante veraniego, de motora Artur Mas pueda aspirar a ser un nuevo Nelson. En cuanto al frente Sur, tampoco creo que Mas pueda confiar al recibir nada bueno desde Valencia.

Ahora bien, estamos en un país tan enloquecido por la demagogia de unos medios públicos o subvencionados que el mito de una Cataluña líder en no se sabe qué aun tardará en morir. Mientras tanto, el País Vasco -y todo el mundo- estarán tan lejos y tan mejor (de hecho Euskadi ya lo está ahora) que todavía daremos más risa. Como dicen los tuaregs, los perros habrán ladrado pero la caravana, la de los otros, habrá pasado. En una versión más urbana, todo el mundo habrá ido hacia el progreso y la modernidad pero Cataluña habrá sido como aquellos suicidas que van contradirección en una autopista, diciendo que los que están equivocados son todos los demás.