"Si Barroso, Margallo o Van Rompuy o quien sea nos quieren empujar fuera de la UE, nosotros podemos elegir ser la Noruega o la Suiza del Mediterráneo. [...] ¿Que nos echarán? Pues nos convertirán en la Noruega del Mediterráneo. Eso perjudica sobre todo a la UE y evidentemente también a España. Ellos sabrán qué hacen"

Alfred Bosch, diputado de ERC, en un artículo publicado este lunes en Vilaweb:

"[...] Si Barroso, Margallo o Van Rompuy o quien sea nos quieren empujar fuera de la UE, nosotros podemos elegir ser la Noruega o la Suiza del Mediterráneo; si nosotros elegimos esto, la UE saldrá perjudicada. En vez de caer en la trampa de intentar desmentir a los que dicen que pasará no sé que y empezar a especular sobre Cataluña y la UE, creo que hemos de tener suficiente amor propio y ser lo bastante conscientes de nuestras fortalezas como para decir que, de entrada, nosotros decidiremos; que tal vez que con toda esta presion y estas amenazas al final acabemos eligiendo una cosa que no nos habíamos planteado, pero tal vez descubramos que no está tan mal, como ser Noruega, Suiza o Islanda; pertenecer a la EFTA, que quiere decir que entonces tendríamos los beneficios del libre cambio sin pagar las facturas de la UE política, es decir, de las instituciones europeas, el Europarlamento, la Comisión... Esto es muy atractivo.

[...] Nos hemos mirar en el espejo y darnos cuenta de que somos atractivos para Europa. Si tenemos esta visión, que es más real, porque somos contribuyentes netos, entonces no nos plantearemos si nos echarán o no. No. Nos hemos de empezar a plantear dónde nos convendría más estar. Hemos de dar la vuelta a esta ofensiva, hemos de tener más seguridad. Es como cuando el poder español nos dice que no podremos votar. El ejercicio que hagamos de autoestima es muy importante; porque hemos de decir que lo más normal es votar. Todavía hemos de dar este paso, y decir que somos atractivos. ¿Por qué no pensamos que Cataluña es atractiva de por sí, por el nivel de producción, por los beneficios que da a las arcas europeas? Si somos conscientes de esto, el discurso del miedo se deshará como un terrón. Es una cuestión de emancipación mental, psicológica, colectiva, de no dejarnos infravalorar.

Hemos de ser realistas. Somos siete millones y medio de consumidores y productores, contribuyentes netos. ¿De qué hemos de tener miedo? La cuestión es qué pasa con la UE política, con los comisarios, el Europarlamento... ¿Que nos echarán? Pues nos convertirán en la Noruega del Mediterráneo. Eso perjudica sobre todo a la UE y evidentemente también a España. Ellos sabrán qué hacen".

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