"A medida que se acerque el 9 de noviembre veremos aumentar los intentos de crear un clima de violencia en Cataluña [por parte del Gobierno]. No una violencia desatada, pero sí una violencia conceptual y estratégicamente orquestada que permita al Estado construir el relato mediático, de puertas afuera, de una Cataluña al borde del abismo"

Víctor Alexandre, escritor, este martes, en El Singular Digital:

"A medida que se acerque el 9 de noviembre veremos aumentar los intentos de crear un clima de violencia en Cataluña. No una violencia desatada, pero sí una violencia conceptual y estratégicamente orquestada que permita al Estado construir el relato mediático, de puertas afuera, de una Cataluña al borde del abismo. La frase de José María Aznar, "antes se romperá la unidad de Cataluña que la de España", lo resume todo muy bien. Se trata de hacer creer al mundo, con la colaboración de algunas cabezas de puente catalanas del nacionalismo español, como Alicia Sánchez-Camacho, Albert Rivera, Enric Millo, Pere Navarro, Maurici Lucena, etc., que en Cataluña hay una gravísima fractura social fruto del proceso independentista. Es decir, que si no hubiera independentismo, no habría fractura. El fracturador es el independentista, el fracturador es el sometido que tiene la osadía de querer ser tan libre como el amo.

[...] Son mentirosos, soberbios y capaces de grandes bajezas para conseguir sus propósitos, y seguirán tensando la cuerda para empujarnos a una crispación y a una ruptura que puedan ser filmadas y que les sirvan de coartada para actuar militarmente. Quien espere algo mejor, se equivoca. Estamos hablando de un gobierno que condecora a nazis, que calumnia impunemente al presidente [autonómico] de Cataluña, que le tilda de loco porque deja que la gente se exprese en las urnas, que criminaliza el derecho a decidir, que se niega a condenar el franquismo, que se niega a pedir perdón por el asesinato del [ex] presidente [de la Generalidad] Companys, que se niega a reconocer la ejecución de Salvador Puig Antich como crimen de Estado, que tiene como objetivo el exterminio de la lengua catalana y que dispara balas de goma y gases lacrimógenos contra inmigrantes indefensos que llegan nadando a sus aguas con un resultado de quince muertos. Estamos hablando de un gobierno del que solo se puede esperar violencia, mucha violencia. Así, no caigamos en su engaño. A su violencia, opongámosle nuestra inteligencia".

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