Revista de prensa

'El País' se alinea con 'la caverna' y machaca a la ANC de Forcadell

Duro editorial de El País, que califica de "golpe de mano" la ponencia de la "Assemblea". En La Vanguardia, Antoni Puigverd menciona el asunto por primera vez y alerta de los peligros asamblearios.

12 min
Pablo Planas
Miércoles, 19.03.2014 09:43

En las profundidades de la jungla amazónica tiene su guarida la pitón del Guaraná, una voraz cazadora que acecha a su presa camuflada en la espesura vegetal. Su comportamiento predatorio es como el del caimán de los manglares de Florida, rápido, certero y letal. En el ecosistema catalán, preside la pirámide alimenticia Carme Forcadell, la indómita y tenaz conciencia del "proceso", depositaria de todas las legitimidades presentes, pasadas y futuras. En la base ha cundido la alarma ante el plan de negocio de la ANC para el "Independent Day", una de marcianos, sí, pero con asalto, toma o control (si es que da lo mismo el término) del aeropuerto de El Prat.

El diario El País cada vez lo tiene más claro, lo que supone una ampliación del área ideológica de España en Cataluña, sea como nación, estado, realidad, ente abstracto, madre, madrastra o documento nacional de identidad. El editorial de hoy podría despertar la euforia de Alicia Sánchez-Camacho y Albert Rivera, y sumir a Pere Navarro en un mar de dudas. Y los dirigentes de Iniciativa que leen los editoriales de El País como si fueran la verdad revelada, lo flipan y se creen que están leyendo la prensa de la caverna.

La pitón, el caimán y la "Assemblea Nacional de Catalunya", ANC. "En el río revuelto se mueve como pez en el agua la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Es un organismo asambleario manejado por una militante de Esquerra y ampliamente apoyado por el Gobierno de Mas", dice el texto de la biblia prisáica para describir las características del depredador dominante. Le ponen el fondo musical de El Hombre y la Tierra de Félix Rodríguez de la Fuente y es como para no salir de la madriguera hasta que escampe:

"La ANC convocó con notorio éxito las manifestaciones de los dos últimos 11 de septiembre. Aupada por el triunfo y ensoberbecida por la genuflexa actitud que le dispensó el poder autonómico democráticamente elegido, acaba de dar un salto en el vacío que solo puede acabar mal. Esta organización reclama 'la calle' como cosa suya y ha acordado una 'hoja de ruta 2014-2015' que constituye el diseño milimétrico de un golpe de mano contra la democracia representativa, a través de la imposición unilateral de una separación del conjunto de España".

Golpe de mano, que no de efecto. Y continúa:

"Su estrategia incurre en graves manipulaciones. Si la consulta del 9 de noviembre fuese imposible, instruye a la Generalidad para que convoque elecciones plebiscitarias; algo imposible, pues ambos términos, elección (entre varias opciones) y plebiscito (la ratificación de una sola) son incompatibles. Prepara para después una declaración unilateral de independencia, el 23 de abril 2015, y propugna enseguida 'actos de ejercicio de soberanía' consistentes en tomar 'el control efectivo del país': puertos, aeropuertos y otras instalaciones estratégicas. Este manual se pespuntea con la continua creación de hasta ocho instituciones y organismos configurados no en las urnas, sino por la calle. Todas ellas manejadas por la ANC, sin reglas ni amparo legal, y en abierta ignorancia del Congreso de los Diputados y el Parlamento [autonómico] catalán. ¿No constituye este proyecto, por decirlo suavemente, un golpe de mano, aunque sea asambleario?".

La frase final podría haber sido "un golpe de estado, aunque sea de izquierdas", pero aún no les sale. En todo caso, suave no es el editorial, que combina el género de la prevención con el informativo. Las frases de la ponencia que Alfons Quintà reveló en exclusiva en CRÓNICA GLOBAL (no me cansaré de repetirlo y lo escribiré cien veces) se entreveran en el discurso del periódico, que tiene más acostumbrados a sus lectores a disgresiones abstractas sobre constitucionalismo, federalismo y posibilismo. El País, que según el último "informe" de una sociedad de censores nacionalistas es el único diario no catalán que ofrece información ponderada del fenómeno catalán en el epifenómeno español.

La alerta tiene efectos cada vez más notorios en la prensa editada en Barcelona. Antoni Puigverd, en La Vanguardia, muestra una prosa envolvente de contornos suaves para advertir al público de algunas apreciaciones críticas sobre la dicha ANC. Es como una apertura clásica del ajedrez. Comienza el texto con palos a Madrid, sea el periodismo cavernario, la política zafia, el nudo gordo de las corbatas, para introducir la sustancia a media cocción:

"¿Y si resultara que (Mas) se ha perdido en un callejón sin salida, y ahora depende de la única fuerza verdaderamente organizada del país? ¿A qué fuerza me refiero? A la Assemblea Nacional Catalana (ANC): 22.000 socios, 17.000 colaboradores, 510 asambleas locales, 65 ámbitos sectoriales. Todos voluntarios. No hay en Catalunya ninguna organización con la fuerza y la disponibilidad humana de la ANC. Pura sociedad civil organizada. La coincidencia de la propuesta de la ANC (secesión el 2015) y la aceptación por parte de Mas de la hipótesis de una declaración unilateral de independencia han reforzado la impresión de que el presidente ni es un flautista ni es un acompañante del pueblo, sino un político sin margen de maniobra que no puede sino obedecer el plan fijado por una organización civil muy potente y respetable, pero a la que nadie ha votado".

Cuidadín, cuidadín con la "Assemblea", se le advierte a Mas desde todas las perspectivas geográficas, pero el consejero portavoz, Francesc Homs, engorda la cosa con encuestas tan impresentables como un referéndum en Crimea. La última del CEO es una declaración de incapacidad, una tomadura de pelo que no resiste el más mínimo análisis. El sesenta por ciento de los catalanes están a favor de la independencia, dentro de Europa of course. Toni Bolaño lo denuncia en La Razón y el choteo es generalizado en todos los periódicos, salvo en El Punt Avui, que lo lleva a portada con un título en plan "esto marcha". "Por el buen camino", exactamente. La pregunta, trucha, la cocina, pasada (la encuesta es de la primera semana de diciembre), la base, escasa (1.500 entrevistas, en Els Matins consultan mejor y a más gente) y los resultados, más carbón para la locomotora, que es la ANC.

Y si Homs está que se sale, barra libre en la escalada verbal, el Gobierno autonómico catalán es el desparpajo zapatista de la consejera de Educación, Irene Rigau, plantando al ministro de Cultura, Wert. Grandes elogios en los diarios nacionalistas. ¿Pero cómo va a pagar la Generalidad una hora más de castellano?, se preguntan indignados. La lengua y la escuela, el último tabú, cosa sagrada. Lo que dicen de la Constitución, pues lo mismo o más.

Las imágenes de portada en Madrid son el gran salto de la valla de Melilla. La niebla se alió con quinientos jóvenes inmigrantes. Las fotos son épicas. En el Abc titulan "Avalancha sin precedentes". En El Mundo, "Interior refuerza Melilla por temor a avalanchas diarias". Fernando Gutiérrez, fotógrafo de Efe firma una de las imágenes más reproducidas, un plano medio de tres inmigrantes desfallecidos. No hay respuesta posible, ni editorial ni fronteriza. Se juegan la vida y lo celebran como un gol. Tendríamos que disponer de todo un sistema de códigos y valores más inextricable seguramente que el protocolo familiar chino.

En Madrid están que trinan con el ministro Margallo, el de Asuntos Exteriores y cosa catalana, adenda que a este paso cabrá serigrafiar en la cartera ministerial. Lo dice El País, en el editorial citado, y lo dice Federico Jiménez Losantos:

"Margallo no es un ministro, ni siquiera un problema: es un caso. En rigor, un cuadro clínico que exige tratamiento multidisciplinar, psicológico y psiquiátrico. Lo más difícil será organizar su terapia de pareja junto a Rajoy, del que Margallo es a la vez síntoma y enfermedad, muñeco y ventrílocuo, porque, como dice Lucía Méndez, Margallo habla tanto y a lo loco por una sola razón: es amigo de Mariano. Un consejo médico que examinara el caso Margallo debería analizar en primer lugar su relación con el presidente del Gobierno. Estamos ante un ser patológicamente boquirroto, incapaz de callar ni siquiera en su propio interés. Esto es lo que lo convierte en un enfermo, en alguien que merece atención y respeto. Se me dirá que más respeto merece España, a la que todos los días él pone en ridículo. Pero ¿y si Margallo fuera el síntoma de una enfermedad de Rajoy?".

Causa o efecto, el debate sobre la consulta catalana en el Congreso de los Diputados tendrá lugar el 8 de abril, alteración del calendario que recogen todos los periódicos con aceradas consideraciones sobre la oportunidad y el contexto. Nada fuera del guión, ni siquiera lo de la sanción al hijo de Tejero, la "paella golpista" se le ha dado en llamar. La gracia está en que Rubalcaba, a la sazón ministro de Interior, nombró a Tejero Díaz jefe del destacamento o lo que fuere de Valdemoro tal día como el 23 de febrero de 2010. ¿A que es divertido? Lo de Évole se está quedando obsoleto a la velocidad de un ordenador de sobremesa.

El drama está en el Condado de Treviño, el enclave castellano en terreno alavés, una rareza administrativa de la que hay abundantes casos en el solar ibérico. En la España autonómica te puedes morir teniendo una ambulancia aparcada debajo de casa. Así de duro. Una niña de tres años con varicela ha muerto porque la sanidad vasca no ha querido mandar una ambulancia aduciendo que le tocaba a la sanidad de Castilla y León asumir la urgencia. Directamente. Está en la portada de El Mundo. Firma la información Iker Rioja Andueza. La criatura se llamaba Anne Ganuza. El titular: "Muere una niña del condado de Treviño tras serle denegada una ambulancia desde Vitoria".

En el plano económico, El Periódico concede honor de primer tema de portada a la reunión de Rajoy con los sindicatos. Es la agenda económica, el horizonte más despejado desde la perspectiva gubernamental. La foto es una prueba de sintonía, una muestra de diálogo en acción, un punto a favor del Gobierno: "Rajoy reabre el diálogo social por la recuperación", es el titular del diario del grupo Zeta. Lo tapa Melilla.

Asuntos delirantes, Crimea, Putin y el director de energía andaluz, que tiene pirateada la corriente en su chalet. Es la tolerancia a la corrupción, las ondas gravitacionales de los ERE y los sobornos, allí y aquí, con Oriol Pujol. Pero otra política es posible, según el alcalde Xavier Trias, que se confiesa a La Vanguardia. Firma el texto Ramón Suñé:

"Aunque a veces pueda parecer que los separa un abismo, ­el que dista entre el soberanismo de CiU y la defensa a ultranza de la unidad de España del PP­, Xavier Trias no tuvo ayer inconveniente alguno en reconocer que gobernar Barcelona en franca minoría le hubiera resultado aún más difícil, prácticamente imposible, sin la contribución del presidente del grupo popular, Alberto Fernández Díaz, en episodios decisivos del mandato. 'La mayoría de cosas las he podido hacer gracias a la colaboración del PP: el primer presupuesto, la moción de confianza, la inversiones, el plan para construir mil viviendas... Con el PP puedes discrepar, pero en otras cosas presenta una altura de miras que echo de menos en otras formaciones políticas', admitió el alcalde de Barcelona durante su intervención en el foro Barcelona Tribuna".

Con esas amistades no necesita enemigos Alberto Fernández, que anda predicando en los "feudos socialistas", por los barrios se debe entender, según recoge la prensa.

19 de marzo, San José.

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