Tras asociar la secesión a la reducción de la pobreza

Convergència promete una Cataluña independiente libre de corrupción

Un documento de la formación nacionalista prevé que una futura Cataluña independiente adoptaría los estándares internacionales "más avanzados" para luchar contra la corrupción "en todos sus ámbitos", donde no se permitirán "comportamientos poco éticos", el cumplimiento de las leyes será "ejemplar" y la financiación de los partidos será transparente. El planteamiento contrasta con la historia de la propia CDC.

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El ex presidente de la Generalidad Jordi Pujol (CDC) entregando la Cruz de Sant Jordi de 1999 a Fèlix Millet
Alejandro Tercero
Domingo, 16.03.2014 14:02

Si hace solo unos días, durante un debate en el Parlamento autonómico, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, asociaba la reducción de la pobreza y las desigualdades con la secesión de Cataluña, este fin de semana, la Convención Nacional que su partido, CDC, ha celebrado en Barcelona ha ido un paso más allá en la misma dirección: el futuro Estado catalán que diseñan los nacionalistas será un ejemplo contra la corrupción.

Así lo recoge una de las ponencias debatidas en el cónclave, que asegura que el nuevo Estado adoptaría los estándares internacionales "más avanzados" para luchar contra la corrupción "en todos sus ámbitos".

Una posición que, sin embargo, contrasta con la situación actual del partido, que tiene su sede embargada judicialmente por lucrarse supuestamente del expolio del Palau de la Música. De hecho, la instrucción del caso señala que la formación presidida por Artur Mas presuntamente recibió 6,6 millones de euros en comisiones ilegales.

En realidad, no es ninguna novedad. La historia de CDC está salpicada de casos de corrupción desde sus inicios, como los de Banca Catalana, Casinos de Cataluña, Planasdemunt, Cullell, Roma, Estevill, Piqué Vidal, Ferrocarriles de la Generalidad, Solà, Prat, Pretoria, la familia Pujol o el padre de Artur Mas, entre otros.

Dimisión ante "comportamientos poco éticos y/o legales"

El documento sobre regeneración democrática de CDC que forma parte de la hoja de ruta para el "proceso constituyente" de una eventual Cataluña independiente insiste en que si esta hipótesis llegara a materializarse sería una "oportunidad" para priorizar el interés general sobre el particular y de implantar la transparencia en la acción política. Para ello, aunque no especifica cómo, propone que los servidores públicos dimitirían en caso de "comportamientos poco éticos y/o legales".

Tampoco parece que la formación nacionalista predique este punto con el ejemplo, habida cuenta que actualmente dos de sus diputados autonómicos, Oriol Pujol y Xavier Crespo, están imputados desde hace meses en sendos casos de presunta corrupción -el de las ITV y el de la mafia rusa de Lloret de Mar- sin que hayan mostrado la más mínima voluntad por dimitir.

Cumplimiento de las leyes

Por otra parte, el texto contempla la instauración de una "justicia eficaz" con jueces independientes, que evite "procesos paralelos mediáticos y filtraciones que perjudican el correcto funcionamiento de los procesos", que garantice la igualdad y que sea "ejemplar y exigente" con el cumplimiento de las leyes.

Esta sugerencia, sin embargo, choca frontalmente con algunas de las actitudes que CDC mantiene actualmente en el Gobierno autonómico. Por ejemplo, desde hace años se niega a cumplir con las múltiples sentencias que obligan a restablecer el bilingüismo escolar, y recientemente han anunciado que tampoco acatarán ni la Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) ni la Ley de Garantía de la Unidad de Mercado. De igual forma, el presidente de la Generalidad ha amenazado con celebrar un referéndum secesionista diga lo que diga la Constitución, e incluso no ha descartado una declaración unilateral de independencia, en contra de la legalidad vigente.

Financiación transparente de los partidos

La ponencia de CDC también apuesta por recuperar la confianza de los ciudadanos, consensuando el sistema de financiación de los partidos a través de ingresos públicos y privados de forma más transparente, lo que incluiría un registro público de los "lobbies" donde figuren sus actividades y procedimientos.

No deja de sorprender que sea precisamente CDC la que apele a la transparencia de la financiación de los partidos, habida cuenta que entre 1987 y 2007 CiU recaudó 41,9 millones de euros procedentes de donaciones anónimas. Se trata del 41,8% del total de donaciones anónimas que recibieron todos los partidos políticos españoles presentes en las Cortes Generales en ese período, pese a que la federación nacionalista ostentaba una representación de entre el 3% y 5% a nivel nacional. En 2007 se cambió la ley para evitar estas donaciones, al sospechar que era una fórmula encubierta de cobro de comisiones ilegales.

Limitación de mandatos

Finalmente, CDC plantea una Cataluña independiente con un sistema de limitación de mandatos en los cargos internos de los partidos, para evitar la concentración y el "mal uso" del poder y para facilitar un funcionamiento leal y democrático.

En este sentido, tampoco puede decirse que la historia de la formación nacionalista sea un ejemplo: Jordi Pujol ha ocupado durante 36 años los dos principales cargos ejecutivos del partido, primero el de secretario general y después el de presidente.

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