Alerta sobre los riesgos de un mal entendido federalismo

Dion: "Ceder a las reivindicaciones de los separatistas esperando apaciguarles es una estrategia arriesgada e ilusoria"

El político canadiense alerta de que el federalismo no debe implicar caer en la "estrategia del contentamiento" del secesionismo, y subraya que "si se quiere mantener España unida, los catalanes debe estar orgullosos de ser españoles".

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El político canadiense Stéphane Dion
Alejandro Tercero
Martes, 11.03.2014 10:28

El ex líder del Partido Liberal de Canadá y ex ministro de Asuntos Intergubernamentales de Canadá, el quebequés Stéphane Dion, ha alertado este lunes en Barcelona sobre algunos de los peligros de un mal entendido federalismo.

En una conferencia organizada por Federalistes d'Esquerres en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona (UB), titulada "La respuesta federal a la tensión secesionista", Dion ha instado a "los defensores de la unidad nacional" a "tener más en cuenta las preocupaciones de los grupos regionales insatisfechos", pero también ha advertido de la importancia de "reforzar la lealtad de los ciudadanos hacia el país en su totalidad".

Y ha animado a hacerlo de forma desacomplejada porque "ceder prácticamente a todas las reivindicaciones de los separatistas esperando que pierdan todo interés por llevar a cabo la separación es una estrategia arriesgada y probablemente ilusoria", una fórmula equivocada que ha denominado "estrategia del contentamiento".

Alerta de los riesgos de la "estrategia del contentamiento" del separatismo

Dion ha insistido en que "transferir más poder y recursos" esperando tranquilizar a los secesionistas es una opción que "deja de ser razonable cuando se empuja al límite", puesto que estos no quieren más autonomía, sino "un país nuevo" y en realidad "ven las transferencias como un paso más hacia la independencia".

El político canadiense ha enumerado cuáles son los riesgos de esta "estrategia del contentamiento" de los separatistas: se puede producir un "distanciamiento psicológico entre la región y el resto de la federación"; como las tranferencias buscan "apaciguar el secesionismo", estas transferencias pueden "perder de vista el interés público"; se puede "banalizar la secesión", al considerar la federalización como "una especie de separación a medias" sin valorar que la secesión es "un desgarro traumatizante"; se produce una "sobrepuja" en todas las negociaciones que "hace perder los matices" porque "el mero desacuerdo de una reforma adquiere dimesiones existenciales", del tipo: "dame lo que quiero o el país se dividirá"; "el contentamiento" de los secesionistas "puede exacerbar las tensiones entre las regiones" al romper "el equilibro" entre ellas; y, finalmente, se corre el peligro de "liberar a los líderes secesionistas de la carga de la prueba" a la hora de explicar "la viabilidad de su proyecto", traspasándosela a los federalistas.

Dion ha señalado que el federalismo implica "la lealtad entre las entidades federadas", y ha indicado que las reformas en el modelo territorial del Estado no deben presentarse por los federalistas "como esenciales hasta el punto de que sea necesario separarse en caso de no poder obtenerlas".

Insta a cultivar el "orgullo de ser español"

Otra de las novedades del mensaje de Dion ha sido su apelación a la cuestión sentimental para defender el federalismo. "Si se quiere mantener España unida, los catalanes debe estar orgullosos de ser españoles", ha subrayado.

Y ha insistido en que es "muy importante" cultivar el discurso de la "identidad" a nivel nacional, y no centrarse únicamente en el debate sobre la estructura administrativa o consitucional para conseguir "frenar el separatismo". Porque, según Dion, el federalismo no es la panacea que servirá, por sí mismo, para "eliminar los conflictos" generados por el secesionismo.

Sin embargo, las palabras del político canadiense no han gustado a algunos de los presentes. Así, instantes después de que Dion advirtiera de que un referéndum independentista suponía inexorablemente un "traumatismo social", Gaspar Coll, miembro del Consejo de Dirección de la Universidad de Barcelona, que ejercía como maestro de cermonias, concluyó el acto reivindicando una declaración institucional en defensa del "derecho a decidir" aprobada por la universidad hace unos meses.

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