Por una orden aparentemente banal

Se reanuda la destrucción del Instituto Catalán de la Salud concebida por Prat

Por una orden de la Generalidad, se retoma la destrucción del ICS. ERC lo ha hecho posible. Pero tiene miedo de que le haga perder expectativa de voto. El Parlamento autonómico no ha sabido nada.

8 min
Los consejeros de Salud, Boi Ruiz, y de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, escuchan una intervención de Artur Mas en el Parlamento autonómico
Alfons Quintà
Viernes, 7.03.2014 04:06

El 14 de julio de 1789 tuvo lugar la toma de la Bastilla, iniciándose así la Revolución Francesa. Pero el infeliz Rey absoluto Luis XVI, que vivía en el limbo, escribió aquel día, en su diario, sólo una palabra: "Rien", nada.

El pasado 25 de febrero pasó algo de muy grave para el presente y el futuro de Cataluña que también parecía banal, o nada, "rien" en francés. No hubo ningún comentario crítico por parte de ningún reyezuelo de ningún partido.

Fue la aprobación por el Consejo Ejecutivo de la Generalidad de una orden aparentemente insignificante por la cual se encomendaba al "Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) a reordenar las entidades proveedoras del sector público vinculadas al Departamento de Salud en el ámbito de la Región Sanitaria Lérida". El texto de acuerdo no tiene pérdida posible.

Volver a Josep Prat

Reordenar era un eufemismo. Volvíamos, aún peor, a la casilla de salida del elemento clave de la política sanitaria de Artur Mas: la destrucción total y radical del Instituto Catalán de la Salud (ICS). Fue por eso que, nada más llegar a la Generalidad, Mas nombró al hoy penalmente pluriimputado Josep Prat presidente del ICS y su consejero áulico en sanidad.

En en cuanto a falsedad, mentiras y cinismo, la Generalidad se está superando a sí misma. Ha empezado a retomar su peor y más destructiva política a partir de un banal acuerdo del Consejo Ejecutivo.

En un antiguo anuncio televisivo, aparecía un niño que iba al colegio y que de repente se daba cuenta de haberse olvidado unos Donuts. Ahora la Generalidad se ha olvidado del Parlamento autonómico. Por enésima vez.

Olvidando la base jurídica

A la vez, el contenido del acuerdo citado no invoca ninguna base jurídica. Por lo tanto, jurídicamente resulta peor que una multa de aparcamiento. Se optó por un redactado superficial y satisfecho, de nota de prensa.

A Luis XVI se le puede conceder el beneficio de la limitación intelectual. Pero no al Ejecutivo de la Generalidad, a pesar de que abunden las luces limitadas. Su problema es la soberbia, la insolencia, la autosuficiencia y su inherente sentimiento de impunidad, gracias a la existencia de un orden, o un desorden, mediático, por un lado estatista y, por otro, esencialmente apropiado con subvenciones.

La reccionaria y mentirosa ERC

En este relanzamiento de la destrucción, pura y dura, de la sanidad pública hay una ERC que ahora se quita la máscara de "progre" de manera descarada. Parece que está luchando por llegar a ser todavía más mentirosa que CDC. En efecto, aquel infame acuerdo del pasado día 25 es hijo del apoyo de ERC al Presupuesto de la Generalidad para 2014. Nadie puede decir el contrario. Las opiniones son libres, las verdades no.

ERC lo apoyó, escondiendo que no permitiría que desapareciera el ICS (cosa de la que se declara cínicamente contraria) y negando que pudiera haber más recortes. Para curarse en salud, ERC también puso por delante lo que denominan la consulta, la que no (sic) harán aquí. No la que, por desgracia, más probablemente hará el teniente coronel de la KGB Putin, en Crimea.

Mentir descaradamente

Tanto CDC como ERC dicen al oído que se trata únicamente de una simplificación administrativa, en el orden sanitario, en Lérida. Añaden que después le tocará a Gerona y finalmente a Tarragona y a Barcelona.

Precisamente en Lérida, el peso de la sanidad pública es agobiante respecto a la concertada o privada. Por lo tanto, la pretendida simplificación por la vía de la unificación de la gestión viene a ser como si un alcalde suprimiera el transporte público en su ciudad porque un uno por ciento de los habitantes tiene coche. ¿Los militantes de ERC en Lérida se pueden creer una sandez de este tipo? ¿No ven que integrar la pública en una pequeñez es sólo para privatizar el conjunto?

En efecto, todo ello tiene un objetivo fácil de identificar. Es el que determinó, por encargo formal del propio Josep Prat, la consultora multinacional PricewaterhouseCoopers, de la que, en Cataluña, es socio responsable del sector público Joaquim Triadú, dirigente de CDC, ex secretario general de la Generalidad y ex consejero de la Presidencia, siempre bajo Jordi Pujol. Todo queda entre amigos y conocidos.

El informe de PricewaterhouseCoopers

El resultado de aquel encargo es largo pero de una claridad meridiana. Es muy bárbaro pero lo que expone va en serio. Iba antes, va ahora e irá en el futuro, si se les deja hacer. Va de privatización, privatización y privatización de la sanidad pública catalana. En la forma y en el fondo, todo es mucho peor, más grosero (y puede ser más complementario de la corrupción en sanidad) de lo que se ha intentado llevar a cabo en todas las otras CCAA de España.

Lo que propuso aquella consultoría resultó de imposible aplicación por la serie de escándalos que ha habido en la sanidad pública catalana. El más importante ha sido el del holding Innova en Reus. Lo descubrió quién esto escribe el 25 de octubre del 2011. Durante semanas estuve escribiendo totalmente en solitario. Ahora el diario El País insinúa que él lo descubrió. Vaya, ¿qué día dijo qué de Prat y de Innova, antes de la fecha indicada? A El País se le pueden caer los dientes. En todo caso, tiene derecho a retratarse, demostrando cómo es realmente.

Resucitar la destrucción del ICS

Lo que estaba estancado por el escándalo Innova, ahora, gracias al apoyo de ERC, ha resucitado, de forma tácticamente diferente y, ay, peor. Prat quería un desmenuzamiento del ICS en una veintena de sociedades. Ahora se ha optado por una pretendida fusión, a nivel de cada una de las cuatro provincias. Lo asumirá y ejecutará el CatSalut. De este modo no quedarán veintipico trocitos del ICS, sino que no quedarán ni trazas.

El camino que seguirán Mas, Mas-Colell y Boi Ruiz es obligar, por falta de medios, a que cada componente tenga que pactar con empresas sanitarias privadas. En consecuencia, cada uno de los componentes tendrá que moverse en el ámbito del derecho privado, no del administrativo.

Perderá todo el personal sanitario

Esto hará que los trabajadores vayan dejando de ser funcionarios o personal estatuario para quedar ubicados en el marco del derecho laboral. Tendrán todavía menos sueldo, a pesar de que ya hace años que están perdiéndolo y que, desde el inicio, tenían los sueldos más bajos de todas las CCAA. También tendrán menos derechos y, consecuentemente, más precariedad.

Otro gran tema será ver cómo reacciona la reaccionaria ERC y cómo evoluciona su imagen. Le tiene que afectar la destrucción de la sanidad pública, la pérdida de accesibilidad a la sanidad por parte de los sectores más modestos y, en definitiva, la continuidad en el incremento de la mortalidad.

Sería lógico que esto implicara para ERC una pérdida de expectativa de voto, como ya le ha pasado a CiU. Será un tema sobre el que habrá que volver.

Para que se produzca, como sería justo, hará falta que los ciudadanos se enteren de la condición de hipócrita de ERC. En todo el mundo democrático esto sería automático. Pero aquí es muy complicado, por no decir antagónico.

Incremento oficial de la mortalidad

En efecto, todavía nadie ni ningún otro medio -excepto yo mismo en el Diari de Girona- ha informado de que en 2012 hubo en Cataluña un incremento oficial y constatado de la mortalidad del 5,3 por ciento. Una encuesta efectuada por el Sindicat de Metges de Catalunya mostró que un 78,76 por ciento de los facultativos creía que esta barbaridad era debida a los recortes sanitarios. En Lérida lo deberían de tener muy presente.

Ahora hay que exponer la responsabilidad de ERC, así como exponer con mayor detalle lo que está empezando a pasar en Lérida, sin olvidar que la broma de los consorcios y más consorcios locales y comarcales (muchos de ellos sanitarios) puede estar herida de muerte por la nueva ley estatal que afecta al régimen local. Que así sea.

También habrá que hablar y ver si todos estos montajes cínicos de la Generalidad forman parte de un cortafuego de la Generalidad en favor de la opacidad de gestión, que durante tantos años ha hecho felices (y más ricos) al sector de negocios sanitarios de CDC.

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