Propone un mensaje en positivo

Bosch: "En Cataluña hay mucho miedo a manifestarse en contra de la independencia"

Uno de los promotores de Sociedad Civil Catalana explica los motivos por los que han creado la entidad: "Mostrar que la mayoría de los catalanes no estamos a favor del proceso para romper la legalidad y partir España; y movilizar a los catalanes, ya que estamos callados, cerrados, y hemos de salir del armario del nacionalismo que nos tiene oprimidos".

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Josep Ramon Bosch, en el centro de la imagen, junto a otros miembros de Sociedad Civil Catalana
Redacción
Sábado, 19.04.2014 09:10

"En Cataluña hay miedo a manifestarse porque existe un estereotipo claro del catalán bueno, el que quiere la independencia, frente al malo, el traidor, el botifler... Hay que dar la cara y perder el miedo. [...] Lo que hay es mucho miedo. La sociedad catalana está atemorizada y por eso salimos a dar voz a esta gente y que pierda el miedo de una vez".

Así se ha manifestado Josep Ramon Bosch, promotor y portavoz de Sociedad Civil Catalana (SCC), la entidad recientemente creada por profesionales y personas de distintas ideologías que comparten un mensaje común: que la independencia de Cataluña "ni la queremos, ni nos conviene".

En una entrevista publicada este sábado en El Mundo, Bosch -empresario, historiador y cofundador de Somatemps-, insiste en que SCC nace con "dos objetivos claros": "El primero y principal es mostrar que la mayoría de los catalanes no estamos a favor del proceso para romper la legalidad y partir España. También nacemos para movilizar a los catalanes, ya que estamos callados, cerrados, y hemos de salir del armario del nacionalismo que nos tiene oprimidos".

La secesión "no nos conviene desde muchos puntos de vista"

Bosch -que subraya que, al igual que el resto de impulsores de la entidad, está en ella a título personal- advierte de que la situación actual camina hacia "una deriva muy peligrosa de enfrentamiento y la mayoría de los catalanes no estamos por los conflictos sino por la legalidad".

"Sabemos que el independentismo, gracias a una gran inversión y apoyo económico, ha movilizado a mucha gente a favor de la ruptura. Hay muchos catalanes que han abrazado el independentismo porque ha triunfado el mensaje negativo de España nos roba y ante esto SCC, que es una entidad transversal ya que tenemos a gente de derechas, de izquierdas y de todos sitios, quiere dar el mensaje de que España nos quiere y que con España nos ha ido bien a los catalanes", explica.

La secesión "no nos conviene desde muchos puntos de vista", añade, "como el afectivo, ya que romperíamos con una convivencia de 600 años. Además, para Cataluña estar unida a España ha sido un buen negocio. Conviene a un grupo muy concreto de personas que vive de este mundo profesionalizado y nos lleva a un lugar absolutamente salvaje que es la destrucción de España".

"La situación es reversible"

Bosch reconoce que los miembros de SCC proceden de ámbitos ideológicos muy diversos, lo que es un handicap, ya que "no es fácil poner de acuerdo a gente que procede de ICV o del PP, entre otros":

"En SCC hay federalistas, estatalistas, unitaristas, centralistas, gente que defiende la unidad de la lengua catalana en toda la antigua Corona de Aragón, los que defienden que catalán y valenciano son idiomas diferentes... Yo soy nacionalista cultural y defiendo firmemente la unidad de la lengua catalana, pero hay compañeros que no creen lo mismo. Pero tenemos claro que existe un denominador común: somos catalanes y también nos sentimos españoles y europeos. A partir de aquí, haremos muchas actividades y facilitaremos a los políticos que haya un gran acuerdo que evite la ruptura de España".

También admite que plantar cara al independentismo es una tarea "muy difícil", debido a que estos "cuentan con más medios y más potentes", mientras que SCC no recibe ayudas públicas. Cree que el discurso del "España nos roba" ha calado "porque se ha invertido mucho dinero" en difundirlo y porque vivimos una situación de crisis muy fuerte, pero considera que "la situación es reversible". Eso sí, "para ello necesitamos ayuda de los catalanes y del resto de españoles porque no entendemos Cataluña sin España, como tampoco España sin Cataluña".

Propone un mensaje en positivo

Bosch critica las "mentiras elevadas a la máxima potencia" que lanza la Generalidad para defender el proyecto secesionista, y asegura que desde SCC "intentaremos darle la vuelta", pero sin "utilizar el mensaje del miedo".

Así, propone un mensaje "de amor, de simpatía, de catalanidad intensa". "Cataluña tiene muchos problemas y seguramente se merece una mejor financiación, pero tenemos que ver si sería para Cataluña o para sus ciudadanos. Nosotros queremos lo mejor para los catalanes y para los españoles. Con el mensaje del miedo no vamos a ningún sitio e incluso puede ser contraproducente, como lo que dijo el ministro Margallo de vagar por el espacio sideral o cuando nos amenazan con que saldremos de Europa o que nos golpearán con la Constitución. Hemos de ganar el corazón de los catalanes con el concepto de hispanidad, recordando que nosotros antes de catalanes éramos españoles, que con España siempre nos ha ido bien y nos va bien y nos irá mejor. Lo tenemos que decir con una sonrisa de oreja a oreja", indica.

Un mensaje que también quieren enviar al resto del país: "Les hemos de decir que los catalanes queremos a[l resto de] los españoles, que somos diferentes en muchos sentidos, pero más iguales de lo que nos pensamos. Hemos de decir a madrileños, a mallorquines, a aragoneses, a andaluces y a extremeños que no queremos una Cataluña independiente del resto de España. Tampoco entendemos que el independentismo nos quiera diferenciar de valencianos y de mallorquines. Por eso, entendemos que el referéndum que se plantea no sólo es alegal, sino ahistórico, ya que el sujeto que tendría que decidir en la consulta debería ser la Corona de Aragón. No tiene sentido histórico que se quiera hacer sólo en Cataluña".

"No nos planteamos nada sobre el anuncio del referéndum independentista del 9 de noviembre, ya que primero no está convocado oficialmente y segundo la pregunta es unilateral, está hecha por un grupo de personas y es muy confusa. No tenemos nada que decir porque no deja de ser una cuestión de debate político", concluye.

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