De Monegal a tirar TV3 y plantar patatas en el solar

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Lunes, 28.04.2014 08:58

Si algunos de ustedes ha decidido perder buena parte de su tiempo y de sus neuronas, y me han seguido a lo largo de mi trayectoria como juntaletras, sabrán de mi admiración por la labor de Ferran Monegal, un auténtico titán de la crítica televisiva y que ha denunciado durante años y años los abusos de las cadenas. Incluso las de 'casa nostra', y todos sabemos lo difícil que es denunciar los excesos en una comunidad tan endogámica como Cataluña, en la que todos nos conocemos, y en la que todos nos acabamos encontrando.

Sinceramente, para tener una tele que es un vehículo de lucimiento del presidente y de sus intereses, prefiero cerrarla y destinar el dinero que nos cuesta cada año a reabrir algunos de los ambulatorios que Boí 'sanitat privada' Ruiz ha cerrado

Es una lástima que 'Tele Monegal' no exista en esta etapa final de manipulación mediática constante a favor del 'procés', porque de la misma manera que Ferran daba caña a las hiperventilaciones político-partidistas que se vivían (y se viven) en los platós de las cadenas con sede en Madrid, también ponía en solfa cada vez que TV3 se ponía al servicio de la 'causa', y recordaba cómo los medios públicos han de informar, no ser el pastor que se pone al frente del rebaño.

En su última temporada en Tele Monegal ya dejó claro que esos excesos en la información de la tele pública sobre la campaña pro-referéndum perjudicaba la imagen de un medio que debería ser imparcial. De acuerdo, a mí y a muchos de ustedes nos hubiera gustado una crítica más acerada, porque estamos muy enfadados con lo que la 'Corpo' hace con nuestro dinero, pero él es un crítico de televisión, y ha de juzgar con otro prisma. Y me gustaba escuchar desde un medio público, y encima dominado por CiU en su última etapa, cómo denunciaba la sobreactuación patriótica de algunos espacios de TV3. Ferran sigue opinando desde las páginas de El Periódico y en el programa de Julia Otero en Onda Cero, pero ojalá volviera a la tele para hablar de la tele.

Pero yo no soy una persona de tacto y de buen criterio como mi admirado Ferran Monegal. Yo soy más cafre. Y estoy hasta las narices del 'Aló presidente' en el que se ha convertido TV3. Sinceramente, para tener una tele que es un vehículo de lucimiento del presidente y de sus intereses, prefiero cerrarla y destinar el dinero que nos cuesta cada año a reabrir algunos de los ambulatorios que Boí 'sanitat privada' Ruiz ha cerrado.

En este hipotético caso, que difícilmente se dará mientras los patriotas gobiernen y saqueen el presupuesto público, ¿qué podríamos hacer con las instalaciones de Sant Joan Despí, dado que las hemos pagado entre todos?

- Crear un Memorial Democràtic para que las próximas generaciones no olviden jamás cómo un medio público se convirtió en un medio de propaganda que enfrentó a los catalanes. ¿Se imaginan poder leer en sus vitrinas los contratos de la cadena con las productoras de insignes patriotas como Toni Soler o Mikimoto, para que veamos su desinterés y su amor puro por Cataluña? ¿Sentarse en la silla en la que Pilar Rahola pontificaba en el programa del Cuní, mientras se ve en un plasma el vídeo de 'No sabe usted con quien está hablando' de la tertuliana con el urbano que osó intentar multarle? ¿Fotografiarse con la imagen de cera de Jaume Barberà disfrazado de almogávar? Se podría hacer una ruta turística muy chula, con tickets conjuntos para el Valle de los Caídos y el Museu Patriòtic-TV3.

- Trasladar a los presos de la Modelo, así solucionamos un tema que hace décadas se está pudriendo. Así algunos de los padres de la patria catalana imputados, si al final acaban en prisión preventiva, se sentirían como en casa.

- Como los terrenos están bien comunicados, y para olvidar la pesadilla comunicativa en la que se ha convertido en los últimos tiempos, se derriban todos los edificios para poner huertos urbanos y que los jubilados (sean nacionalistas o no) planten patatas, coles, lechugas y cebollas.

- Vender los terrenos al Barça y que construyan allí el Nou Camp Nou. Seguro que los socios culés reconsiderarían su voto en el pasado referéndum, porque en el solar de TV3 se sentirían como en la Tribuna Principal del viejo campo de Les Corts.

Acepto sugerencias. Mi twitter es @SergiFidalgo

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¿Quién es... Sergio Fidalgo?
Sergio Fidalgo
Tras licenciarse en Periodismo e Historia, comenzó su carrera como redactor erótico ('La guía del sexo'). De ahí pasó a la prensa deportiva (BiB, As, 23 perico y La Grada) y a la política (E-notícies). Ha publicado media docena de libros sobre el RCD Espanyol, uno de poemas de gasolinera ('Antología patética') y tres sobre bares de Barcelona ('Las bravas del Tomás' y 'Barcelona on the rocks' -1 y 2-).
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