La fractura social, cada vez más evidente

El ministro del Interior, zarandeado e insultado en Barcelona al grito de "fascista" cuando paseaba con su familia

Los hechos, que ocurrieron hace tres semanas, han trascendido ahora, tras la agresión sufrida por el líder del PSC, Pere Navarro. Una mujer de mediana edad agarró a Jorge Fernández Díaz por un brazo y le llamó "hijo de puta, fascista y cabrón", tras salir de un restaurante en el que había celebrado su cumpleaños.

2 min
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz
Redacción
Martes, 29.04.2014 02:01

Dos días después de la agresión al líder del PSC, Pere Navarro, durante una celebración familiar en Tarrasa (Barcelona), se ha conocido que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz -histórico dirigente del PP-, fue zarandeado e insultado en Barcelona el pasado domingo 6 de abril también durante una celebración familiar.

Así lo revela este martes El Mundo, que explica que el ministro celebraba su cumpleaños junto a su familia con una comida en un céntrico restaurante de la ciudad, situado en el Pasaje de la Concepción -que une el Paseo de Gracia con la Rambla de Cataluña-. A la salida, una mujer de mediana edad y buena presencia -que había dejado a su marido atrás para acercarse al político- le agarró fuertemente del brazo y le llamó "hijo de puta, fascista y cabrón".

Fernández Díaz, que conducía el carrito de su nieta, se quedó sorprendido por la actitud de la mujer, que siguió insultándole mientras se alejaba. Los escoltas que acompañaban al ministro no llegaron a intervenir.

Riesgo de fractura social generada por el independentismo

Aunque se desconocen los motivos reales que llevaron a la agresora de Navarro a propinarle un puñetazo, este lo ha achacado al "clima de crispación" auspiciado en Cataluña por el auge del independentismo, algo que han rechazado los partidos nacionalistas. Desde el PP, también atribuyen a la tensión secesionista el suceso vivido por el ministro en Barcelona.

Sea por un motivo u otro, lo cierto es que este tipo de situaciones contra los políticos parece que no son hechos aislados. De hecho, en los últimos años se han intensificado las amenazas y los ataques a las sedes de los partidos en Cataluña, fundamentalmente las de los no nacionalistas.

Los ejemplos de la fractura social que está generando el independentismo catalán se multiplican. En noviembre pasado, un debate sobre la hipotética secesión de Cataluña celebrado en el Auditorio Municipal de Tarrasa acabó con enfrentamientos entre el público asistente, que llegó a las manos. Poco antes, el diputado autonómico de Ciudadanos Jordi Cañas abandonó el escenario al recibir los insultos de un espectador, que le espetó: "¡Eres un terrorista!".

Comentar