Revista de prensa

La República del 23 de abril, socio de honor de la UE

La prensa catalana no alberga dudas sobre la permanencia de una Cataluña independiente en la UE. En La Vanguardia, Rahola presagia una "debacle" de España y Europa en caso contrario.

12 min
Pablo Planas
Martes, 15.04.2014 08:58

Francesc Pujols se arrepentía ante Josep Pla de haber escrito eso de que "llegará un día en que los catalanes lo tendremos todo pagado". "No sólo no lo tendremos todo pagado -le habría dicho al escritor ampurdanés- sino que cualquier cosa que hagamos nos saldrá carísima". Subsisten dos corrientes en torno a Pujols, la de quienes se lo toman en serio y la de quienes sostienen que la ironía es evidente. No ayuda a la comprensión de la obra filosófica de Pujols una interpretación literal de sus complejos textos, aunque la mayoría de sus exégetas incurre en esa práctica. La escuela del "todo pagado" es la que sustenta la producción de informes del "Consell Assesor per a la Transició Nacional", el CATN.

En el mejor de los mundos posibles, Cataluña no sólo no quedaría fuera de la Unión Europea en caso de declaración unilateral de independencia sino que el selecto club comunitario se haría trampas al solitario para encajar la república catalana no ya como miembro de pleno derecho sino como socio de honor con derecho de veto. Que se preparen Rajoy y Margallo, no vaya a ser que quien quede fuera de la UE sea España. No llega a tanto el informe presentado por la Generalidad, pero le falta el canto de un duro.

El texto de los "sabios" contempla cuatro escenarios, como los planes de la "Assemblea Nacional Catalana", la ANC, y en todos ellos la secesión tiene un coste cero en términos comunitarios. ¿Europa, dice usted? No pasaría absolutamente nada es la principal conclusión del papel. En La Vanguardia, Pilar Rahola es juez y parte y dedica su artículo a elogiar, ponderar y publicitar la cosa en la que ha tomado parte como consejera del CATN. Todos mienten, según Rahola, menos los suyos:

"Ayer lo constató el CATN en un extenso informe, demostrando que no hay nada escrito estatutariamente en el tema europeo, que cualquier opción respecto a Cataluña se tomaría en función de los intereses económicos y políticos, que la última de las posibilidades es quedarnos fuera de la Unión Europea, porque sería la debacle para la propia Unión -y muy especialmente para España-, y que la probabilidad de resolverlo inmediatamente es la opción más plausible. Es decir, Cataluña se quedaría con toda probabilidad en la UE, asumiendo los deberes y gozando de los derechos".

O sea, que se vayan preparando en Bruselas, La Haya y Estrasburgo como no se cuadren ante la República del 23 de abril. En el "tema europeo", un mal gesto con Mas o con el proceso y esto puede ser la "debacle". Lo de Putin y Ucrania, una chorrada al lado de lo que le podría pasar a la Unión, según Rahola.

Y gozándose añade la "doctora" y consejera Rahola: "Esta conclusión, fundamentada en un detallado argumentario, la dan por buena todos aquellos que quieren hablar seriamente del tema. (...) La estrategia es la intoxicación y el miedo. Y es que lo dijo alguien hace tiempo: mejor mentir, porque quien busca la verdad corre el riesgo de encontrarla". Hala, ahí va, todo detallado, como la Ciencia de lo Concreto de Pujols, la verdad en un argumentario (sic), que ya dijo no sé quien que no por mucho madrugar amanece que no es poco.

Lo cuentan todos los periódicos y en casi todos sale la foto de Francesc Homs con Carles Viver Pi-Sunyer, presidente del CATN. En El Mundo es el tema principal de portada, con el siguiente titular: "Los expertos de Mas no ven riesgos en la independencia". Se sustenta en una crónica de Daniel G. Sastre que centra la cuestión desde las primeras líneas, sin anestesia. "'Lo más probable' es que la UE, 'por lógica y pragmatismo' soslaye sus propios tratados y normas y no ponga problemas a una ampliación interna". Y continúa Sastre: "Los expertos, entre los que se halla, por ejemplo, la periodista Pilar Rahola, creen que la UE primará los argumentos 'políticos y económicos' frente a los legales y que 'la permanencia de un futuro Estado catalán tendría más ventaja que su expulsión' porque tras su independencia Cataluña sería 'contribuyente neta de la UE'". Pues eso, que Pilar Rahola está convencida y no hay más que hablar.

El informe del CATN también aparece en la portada de El País, en un sumario: "Los asesores de Mas sostienen que la UE aceptaría una Cataluña independiente". Firma la noticia Àngels Piñol:

"El texto relativiza y desdramatiza el veto al que tiene derecho cualquiera de los Estados socios y desoye los reiterados avisos de dirigentes de la UE en el sentido de que la secesión podría implicar la expulsión. Es más: en su opinión, ninguna institución europea se ha pronunciado 'oficialmente' sobre el caso al no haber elaborado ningún informe sobre el mismo. (...) 'El gran debate no es jurídico. La cuestión no es tanto la expulsión, sino cómo y cuándo se convierte Cataluña en Estado de pleno derecho', expuso Pi-Sunyer, ex miembro del Tribunal Constitucional, que no vio lógico que el 'veto' tenga tanta fuerza como para que se imponga sobre la voluntad de 7,5 millones de ciudadanos y que Cataluña acabe a la cola de los solicitantes de ingreso".

En La Razón se ocupa de analizar esta cuestión Toni Bolaño, que lo considera "un episodio más de mentiras arriesgadas, de la burbuja mental en el que la religión nacionalista construye su imaginario y da lecciones a Europa". En Abc también abordan el expediente X del CATN, pero dedican más espacio y esmero a "Societat Civil Catalana" (SCC). Una doble página abriendo la sección de España: "La sociedad civil catalana pierde el miedo y combate el desafío de Mas". El titular se basa en un amplio reportaje de María Jesús Cañizares sobre el proyecto de la entidad SCC de salir a la calle en Sant Jordi y por la Diada para mostrar la versión alternativa al proceso. La periodista recoge el testimonio, entre otros, del profesor Javier Barraycoa, caracterizado por su claridad: "SCC era una necesidad imperante en Cataluña, donde, hasta ahora, el nacionalismo había dispuesto un discurso único y donde las subvenciones tenían calladas muchas bocas y compradas muchas voluntades", declara.

En la prensa catalana también se refleja el informe Viver Pi-Sunyer. Es El Punt Avui quien más importancia le otorga. "El espacio es la UE", titulan en el diario soberanista. Es una broma sobre lo de que Cataluña vagaría por el espacio interestelar, que dijera Margallo. En El Punt Avui están contentos con Mas y Homs y lo demuestran con esmero, más estos días en que se acaba de apañar el arrendamiento de las teles locales del Canal Català. Ya emite, en pruebas, "El Punt Avui televisió" después de una "legalización exprés" en el Consell Audiovisual de Catalunya, el CAC. No obstante, resulta sorprendente que en la propia portada se advierta que "Fuera de la Unión Europea también hay alternativas".

En El Periódico es el tema político de la primera página, con el titular "Asesores de Mas insisten en que la UE no echaría a Cataluña" y una crónica de José Rico que recrea los juegos florales de la presentación del informe: "'Es un cálculo de probabilidades en el que entrará en juego la fuerza persuasiva de los argumentos', ha afirmado Pi-Sunyer tras asegurar que no hay precedentes en la UE de una situación como la que se produciría en caso de que Catalunya se independice. 'La Unión siempre ha hallado con diálogo soluciones a los problemas internos', ha añadido".

Las primeras de La Vanguardia y el Ara sondean todavía las posibilidades de una reforma constitucional. El Ara aprecia significativos escorzos y titula que "La vía federal se abre camino en Madrid". En el interior firman la crónica Joan Rusiñol y Sara González: "Con el no explícito de Madrid a la posibilidad de una consulta el 9 de noviembre, los socialistas están convencidos de que ellos representan la única vía factible que hay sobre la mesa. Por eso, aprovechando el bloqueo comunicativo entre el gobierno español y el [autonómico] catalán, la llevarán por tercera vez este año al Congreso de los Diputados para intentar concretar las vaporosas apelaciones al diálogo. De esta tozudez política deja constancia el título del libro que ayer presentó el primer secretario del PSC, Pere Navarro, Insisto, la solución es federal, una entrevista hecha por el periodista Xavier Casinos".

En La Vanguardia, el vaso está medio vacío. "El Gobierno [autonómico] replica a Rubalcaba: no hay oferta creíble sin el PP" es el titular del decano barcelonés, cuya crónica política, firmada por Josep Gisbert e Iñaki Ellakuría, profundiza en los recelos de la Generalidad respecto a la reforma constitucional:

"'No sería prudente valorar propuestas que no vengan como mínimo con el apoyo de dos tercios del Parlamento español', subrayó el portavoz del Gobierno [autonómico] en alusión precisamente a la necesidad de que PP y PSOE compartan la oferta que puedan presentar a Cataluña. Una oferta que de momento, sin embargo, sería 'perder el tiempo' considerar, porque 'ni tan siquiera conocemos en qué consiste' y porque 'está hecha por parte de quien no nos fiamos', remarcó un Francesc Homs que contrapuso la falta de sintonía entre las fuerzas políticas españolas a la hora de formular una alternativa sobre el proceso catalán al acuerdo que en Cataluña 'sí hemos sido capaces de alcanzar entre partidos bien distintos' sobre la consulta".

La invasión rusa de Ucrania está en las portadas de todos los diarios de Madrid. Es la imagen de los soldados sin insignias que se apoderan de las instalaciones oficiales. Los expertos de la UE sospechan que se trata de tropas rusas, como en Crimea. Pues sí, tiene toda la pinta. La prensa catalana, por contra, alivia a sus electores la contemplación del devenir ucraniano y opta por el incendio de Valparaiso, en el caso de La Vanguardia, los domingos comerciales de El Periódico o los robos en el campo, en el Ara.

Ya se notan, por lo demás, los primeros efectos de las cuatro lunas de sangre. Mañana juegan el Barça y el Madrid y el clásico, la repera, el Partido, la gran revancha y el acabose no rasca bola, como si la final de la Copa del Rey fuera un Español-Atlético de Madrid, un encuentro de trámite, un miércoles santo cualquiera, una bobada solemne. El proceso nos ha robado el fútbol. También la acumulación de clásicos, finales, partidos del siglo y demás. Messi está triste y el presidente del Barça, Bartomeu, acude a consolarlo a pie de campo. Y de paso, a darle un toque al míster, el Tata. Bartomeu se cree Bernabeu. Y parecía imposible hacer bueno a Laporta, que en vez de interrumpir las sesiones de entrenamiento se iba de copas con los jugadores. No le fue mal y está por ver la impresión que les puede haber causado al Tata y a la Pulga la visita del presi. Messi ni debía saber quién era el caballero.

En el Español, del que nadie habla, se habla de los cacheos en traje de pelotari (desnudo total) a socios y simpatizantes por parte de unos celosos mossos d'esquadra. El consejero Espadaler no sólo lo ha admitido sino que lo ha justificado porque los policías buscan al parecer a veinte elementos sospechosos de prácticas violentas tras el último derby, el de la visita del Barça. También admite que el club no tenía ni idea de que se iba a llevar a cabo un control de accesos, en todos los sentidos, especial en Cornellà-El Prat. Es rarísimo, sobre todo si se tiene en cuenta que el jefe de seguridad del Español es mosso en excedencia y tiene experiencia en el tema, puesto que hasta el año pasado era el jefe de lo mismo en el eterno rival. Ya nos lo explicarán con más detalle, si quieren, los consumados españolistas (pericos) que frecuentan esta página.

Noticia del día: un nuevo fármaco acaba con la hepatitis C, en el 95% de los casos. Cuesta sesenta mil euros.

15 de abril, San Telmo y San Abundio.

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