Entrevista para CRÓNICA GLOBAL

Nart: "Vamos directamente hacia la fractura social, habrá actos puntuales de violencia"

Nacido en Laredo (Cantabria) en 1947, fue durante 20 años corresponsal de guerra, estuvo afiliado durante mucho tiempo al PSOE y es autor de siete libros. Se gana la vida como abogado en Barcelona. El candidato de Ciudadanos para las próximas europeas conversa con CRÓNICA GLOBAL sobre la actualidad política catalana, sobre los proyectos que planteará en Bruselas si consigue el acta de eurodiputado, y sobre las motivaciones que le han llevado a dar el salto a la primera línea de la política.

14 min
El eurodiputado de Ciudadanos en el Parlamento Europeo Javier Nart
Alejandro Tercero
Domingo, 13.04.2014 07:41

¿Por qué se ha decidido a dar el salto y presentarse a las europeas con Ciudadanos?

Por hartazgo ciudadano. Yo no he dado el salto a la política. Yo, como todos, vivo en sociedad y por tanto vivo en política. La tragedia es que las instituciones que deberían haber vehiculado nuestros anhelos -que es lo que dice la Constitución y el sentido común-, que son los partidos políticos, desde hace algún tiempo se han transformado en dos cosas: primero, en centros de poder, y no en centros de gestión de democracia. Su funcionamiento no es democrático, es autocrático. Es lo que es lo que llamo la dictadura del secretariado, una especie de leninismo funcionarial. Y, en segundo lugar, como consecuencia de ello, han perdido toda la credibilidad por parte de la ciudadanía, como dicen las encuestas. La ciudadanía no confía en los partidos políticos, y yo, como ciudadano, no me fío de esos partidos. Estoy harto de que me pastoreen los partitócratas y quiero protagonizar mi propia vida. Y de esa manera entro en una función pública, de una forma absolutamente ocasional. Yo no soy un profesional de la política, no lo he sido y no lo seré. Soy un ciudadano harto de la putrefacción de la política. Y la política o la haces o la padeces. Y yo no quiero parecerla más.

¿Y qué puede aportar Ciudadanos en Europa?

Algo fundamental. Ninguno de nosotros estamos aquí por conseguir un buen puesto ni por mantener una nómina. Somos todos personas con nuestra profesión, con nuestra vida hecha. Sabemos lo que son las nóminas, algo que los políticos no conocen, excepto las de los partidos. Lo que queremos es regeneración, transparencia, democracia y ser útiles, sin ser profesionales de la política. No hay nada más contradictorio que la profesión política, que supone que antepones tu carrera a tus ideas, porque si antepones tus ideas a tu carrera durarás lo que estas coincidan con el poder en tu partido. Y es imposible cronológica y materialmente estar de acuerdo con el poder durante 20 años. Habrá algún momento en que no estés de acuerdo, y en ese momento, como dependes del dedo divino para ser algo en el partido, desapareces y te vas directamente a la nada. Razón por la cual es fundamental tener seguridad en la vida, es decir, tener que estar sometido a la verdad oficial.

¿Cómo lleva el inglés?

El problema de los idiomas no es un problema de cultura ni de brillantez. Que nuestro presidente del Gobierno o los anteriores no supieran inglés es una tara descomunal porque significa que son incapaces de conocer lo que pasa en el mundo, excepto a través de un traductor. Y cuando necesitas a alguien que te diga lo que es bueno para leer, ya no tienes opinión tuya sino opinión delegada, por bueno que sea quien te lo está diciendo. A mí lo que me deja atónito es que personajes que han mamado en política desde que los parieron sean incapaces de hablar inglés o francés. En la política es fundamental. ¿Cómo puedes ir a Bruselas hablando castellano? No te digo ya hablando catalán solamente o euskera o bable. Y el castellano es la segunda lengua universal, pero tienes que saber inglés. No puedes ir con un pinganillo. Mi nivel de inglés es TOEFL, y hablo además francés, y me gestiono en italiano, en portugués y en árabe. Creo que es suficiente.

Si obtienen representación en el Parlamento Europeo, se habla de que están negociando con los liberal-demócratas del ALDE para entrar en su grupo.

En este momento estamos centrados en sacar tres eurodiputados, y yo estoy convencido de que los sacaremos. Y además, como estamos en una circunscripción española, nos van a poder apoyar en toda España. Ya veremos lo que hay, pero nuestro objetivo es luchar por una mayor democracia, eficacia y transparencia y por una menor corrupción y dilapidación de medios en la UE. Los objetivos de otros partidos tradicionales es el poder por el poder. Que yo entienda que nuestra posición natural sea este grupo u otro también depende de que los están en este grupo en España nos consideren como parte de la solución o como parte de su problema.

En el caso del ALDE, hay un eurodiputado de CDC y otro del PNV.

Ya lo veremos. Primero vayamos a por la pieza y después guisémosla.

Muchos ciudadanos tienen la sensación de que el Parlamento Europeo sirve para bien poco.

Pues alrededor del 75% por ciento de nuestra vida, para bien o para mal, se gestiona desde Bruselas. El lugar de poder más importante de nuestra vida se llama Bruselas, el segundo se llama Madrid, el tercero es cada autonomía y el cuarto cada ayuntamiento. Esta es la realidad. Y el Parlamento Europeo todavía no tiene la fuerza que queremos. Por eso la solución de nuestra crisis todavía depende de la Unión Europea, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo. Lo que hace falta es que se solucione en el Parlamento Europeo. Hay que empujar eso porque no estamos hablando de un bello ideal, sino del barco que nos va a llevar y nos va a hacer sobrevivir, y si el barco no lo cuidamos es que estamos locos.

Se critica a las políticas europeas por ser excesivamente neoliberales.

Son genéricamente correctas pero concretamente equivocadas. Por ejemplo, en el fondo único de resolución, que es el fondo que se crea para hacer frente a los problemas de la banca -aunque en este momento es de muy poco capital, 50.000 millones euros- el Parlamento Europeo le ha doblado el brazo a Alemania. No estamos hablando de una Alemania imperial, aunque es el país más importante. Sí que hay un egoísmo contra el que habrá que luchar, porque Europa no se va a construir desde la pequeña parcela de cada uno. Pero esta es la realidad actual, y en eso precisamente es donde se conjuga la necesidad de un Parlamento Europeo con fuerza, que ya la está teniendo. Hay que seguir en esa línea.

¿Nos salvará Europa del nacionalismo que padecemos en Cataluña?

Europa se crea precisamente contra el nacionalismo. Se crea con la claridad de que nunca más el nacionalismo, nunca más, y el separatismo mucho menos. Aquí estamos en un proceso disparatado que va a destruir y empobrecer Cataluña, que va a empobrecer fuertemente a España. Todos vamos a quedar muy mal. Pero Cataluña va a quedar fuera de la UE. Y habrá que pensar lo que significa esto. Cuando a un separatista le se le pregunta si saldremos de la UE, yo digo que sí y tengo mis datos: lo dice el presidente y la vicepresidenta de la Comisión, el presidente del Parlamento Europeo y la propia dinámica de los tratados. Pero los separatistas no te dicen que es seguro que nos quedemos, sino que habrá que verlo y que habrá que buscar mecanismos. Y yo le pregunto: ¿Usted o su familia se montarían en un avión sin la certeza de que el avión vuela?

¿Debería tener Cataluña derecho a poder decidir de forma unilateral su independencia?

Ese es uno de los mantras que en principio suenan bien pero yo rogaría que me explicaran en qué constitución del mundo existe semejante cosa. Y, claro, cuando la única razón la tienes tú y todos están equivocados es como aquel chiste la autopista, en que todos van en sentido contrario.

Ha dicho que el nacionalismo catalán actúa como el franquismo sociológico.

El movimiento nacional franquista consiste en que hay una España, que España son ellos, que es la España única, católica, apostólica romana sometida a una conspiración judeo-masónica-bolchevique desde el principio de los tiempos, que somos la reserva espiritual de occidente y que todos aquellos que estamos en contra del sistema somos antiespañoles. En este momento la camarada Forcadell, el propio Artur Mas y los diferentes personajes de la independencia te hablan de la reconstrucción nacional, creando un referente objetivo: Cataluña tiene que ser eso y a eso tenemos que tender todos para convertirnos en buenos católicos apostólicos romanos del nacionalismo catalán. Y los que estamos en la heterodoxia, que no creemos en esa verdad, pues somos anticatalanes. Así que yo fui antiespañol con Franco y anticatalán con la camarada Forcadell. No hay nada más terrible que aquel que piensa que la única verdad es la propia y que el que el que no se conforma con esa verdad... no te van a fumigar, como si fueras un insecto, pero lo que hacen es sencillamente con mucha paciencia hacerte un apostolado contigo para convertirte, o a tus hijos. Es una forma amable de la ortodoxia que consiste, para unos, en llevarte a la Brigada Político Social y, para otros, en ignorarte.

¿Qué libertades perdimos los catalanes en 1714?

Soberbia pregunta, espero que te lo cuenten, porque lo que te van a contar es lo que ya sabemos todos: el Consejo de Ciento, la Generalidad... Sí, es verdad. Se determina que la lengua de las instituciones sea el castellano. Es verdad. Pero vamos a ver cuál era la lengua anterior de los tribunales: el latín. Por lo tanto, pasamos de un idioma desconocido a otro más conocido, porque aquí la gente sabía más castellano que latín, diga lo que diga la señora Forcadell. El campesino del Penedés o el de Tarragona no era grandes latinista. Después, la enseñanza en castellano. Sí señor, pero yo le preguntaría al señor Mas en qué pensaba él que se enseñaba en Cataluña. Y yo te digo que en latín. ¿A quién? A una minoría, porque la enseñanza no era universal. Por tanto, que se enseñara en castellano, al 85% de los analfabetos les importaba un diablo, porque los únicos que iban a la escuela eran los hijos del conde o del marqués. Dejémonos de historias. Y en este caso yo le diría al señor Mas que la escuela que propugno es la de sus hijos: en castellano, en catalán y en inglés, francés o alemán. O la de los hijos del señor Montilla. ¡Hay que ver qué cosas pide uno! ¿Verdad? Unos predican la castidad y lo que practican es la lujuria, en este caso, lingüística. Que no sean hipócritas. Y, por otra parte, la sociedad de 1714 era estamental. Excepto que piensen que eran demócratas convencidos el prior de Ripoll, el cabrón del Marqués de Castellfollit o los grandes patricios barceloneses. Defendían sus privilegios. Y eso acaba con las Cortes de Cádiz de 1812 y con las revoluciones de Barcelona, que pedían unidad, soberanía nacional y leyes iguales para todos los españoles. Esto es lo que se propugna en Cataluña en 1842 y 1843 en las revoluciones liberales, en los bombardeos de Barcelona. Es muy curiosa esa especie de esquizofrenia del conocimiento que consiste en hablar del bombardeo pero no en por qué fueron bombardeados. Fueron bombardeados por lo que yo seguro que estaría defendiendo, que no son los privilegios del señor Casanovas.

Mas parece decidido a ir al abismo.

Mas está como el tío que está en el bar y cuando va a comenzar la bronca dice "cogedme que lo mató". El problema es que no hay nadie para cogerle y no tiene alternativa porque se ha metido en un camino que dice "nosotros, sí o sí, vamos al derecho a decidir", que es una forma metafísica etérea y gaseosa de la verdad que defienden, que es el separatismo. Porque, claro, tú no vas al derecho a decidir para no separarte.

Bueno, el PSC parece que sí.

El PSC es una cosa estupenda: una especie de anfibio acuático-terrestre. Es como la virginidad y simultáneamente la orgía. Es un caso digno de estudio. El PSC tiene un problema muy serio. Tiene un complejo de inferioridad de pequeño burgués que consiste, desde que nacieron, en que cada mañana se levantaban con el problema de que tenían que justificar que eran suficientemente nacionalistas y no que eran verdaderamente socialistas. Y, claro, cuando tú estás vendiendo prosciutto italiano muy malo y tienes a un señor de ERC vendiendo 5 jotas, ¿tú qué compras por el mismo precio? Pues 5 jotas. Y ahora se encuentran con que tienen el prosciutto y se lo tienen que comer ellos solos. Lo que es lamentable.

Todo apunta a que no habrá consulta independentista, sino plebiscitarias, pero ¿habrá declaración unilateral de independencia?

Habrá fractura social, que es mucho más grave. El PP no se da cuenta de que el problema no es de legalidad, sino de realidad social. Vamos directamente hacia la fractura social. No habrá tiros, ni muertos, pero habrá tensión social. Habrá actos puntuales de violencia. No hay, a dios gracias, ningún partido que propugne la violencia en Cataluña. Otra cosa es que el esencialismo de exclusión trae estas consecuencias. Una cosa es que tú no lo propugnes -porque ciertamente ningún partido separatistas lo hace-, pero cuando inculcas que nosotros somos unionistas, malos catalanes y que, por lo tanto, defendemos el robo a Cataluña, el expolio, el genocidio cultural, la opresión y la ocupación, ¿cómo me ves tú a mí?

Usted es hombre de leyes. Frente a eso, ¿qué propone, ley o pedagogía?

Ley y pedagogía. El problema es que el señor Rajoy practica la ley; el señor Rubalcaba ni está ni se le espera; y el PSC ni sube ni baja.

¿Qué es más ingrato, ser corresponsal de guerra o ejercer de no nacionalista en Cataluña?

Los separatistas han practicado siempre algo muy inteligente: si quieres vencer, confrontar significa un riesgo, pero si controlas las instituciones, desde ellas puedes ignorar. A los no nacionalistas lo que se hace es ignorarlos. En Cataluña tú puede ser de izquierdas, de centro, de derechas, de extrema izquierda o de extrema derecha, siempre que seas nacionalista. Pero en el momento en que te posicionas en la defensa de los derechos de la persona y crees que es que el Olimpo no es nacionalista ni separatista, sino plural, en ese momento estás en las tinieblas exteriores y, en consecuencia, no existes.

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