con un discurso falaz

CiU vende su plan independentista a los embajadores destinados en España

Sin hacer distinciones entre países grandes, medianos y pequeños, mandatarios del Gobierno autonómico se han dado a la tarea de articular ante las embajadas en España el consabido lamento nacionalista según el cual Cataluña lleva treinta años buscando un "encaje" en España "sin dejar de apoyar" al Gobierno, en asuntos clave como la lucha contra el terrorismo o las medidas de ajuste frente a la crisis.

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Artur Mas, en una reunión con su equipo más cercano; Francesc Homs, en segundo plano
Redacción
Viernes, 2.05.2014 09:30

El Gobierno autonómico sigue en sus trece. Dirigentes de CiU y de la propia Generalidad no cejan en el empeño de seducir a embajadores extranjeros, en esta ocasión destinados en España, acerca de las supuestas bondades -y presuntas "vías"- de celebrar un referéndum secesionista en Cataluña.

Sin hacer distinciones entre países grandes, medianos y pequeños, mandatarios del Gobierno autonómico se han dado a la tarea de articular ante las embajadas en España el consabido lamento nacionalista según el cual Cataluña lleva treinta años buscando un "encaje" en España "sin dejar de apoyar" al Gobierno, en asuntos clave como la lucha contra el terrorismo o las medidas de ajuste frente a la crisis.

Ahora, no obstante, consideran que se ha agotado el tiempo y que "es el momento" de que los ciudadanos de Cataluña se pronuncien sobre "su futuro" mediante un referéndum independentista. Para sustentar lo anterior, esgrimen que sí existe un pacto, que no es otro que el acuerdo unilateral alcanzado por CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP sobre la fecha y las preguntas de la eventual consulta.

Tres veces no: Constitución, apoyo internacional y UE 

Según fuentes recogidas por Europa Press, los delegados de CiU insisten en que todavía quedan "vías" para hacer valer su propuesta de referéndum dentro de la Constitución, aun cuando el órgano jurídico encargado de velar por ella, el Tribunal Constitucional, ya ha rechazado ese escenario apuntando que, en todo caso, antes debería reformarse la Carta Magna.

De igual modo, los dirigentes nacionalistas falsean los hechos cuando aseguran que los embajadores hasta ahora consultados o bien "no se mojan" o bien les atienden con una "neutralidad exquisita", a pesar de que, una vez más, no pocos dirigentes han dado carpetazo al asunto ofreciendo una respuesta negativa a la carta que les remitiera el presidente de la Generalidad, Artur Mas, a principios de año solicitando "ayuda" para convocar su referéndum.

Y finalmente, los encargados de asediar a los embajadores en España también procuran negar la mayor, esto es, que Cataluña quedaría fuera de la Unión Europea tan pronto como se independizara.

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