Revista de prensa

El crimen de León, derecho al olvido, un puñetazo y el pino

Resuelto el asesinato de Carrasco: La Razón y el Diario de León se adelantan a la competencia con la confesión y una tercera implicada. Una senyera sucia en Cataluña.

10 min
Pablo Planas
Miércoles, 14.05.2014 09:39

El crimen de León es el agente emulsionante de los periódicos de Madrid. La Razón se apunta la exclusiva del día. La presunta asesina de Isabel Carrasco, Montserrat González, habría confesado ante la Policía Nacional. La portada del diario de Planeta lo afirma sin rodeos, pero con comillas: "La maté por inquina personal de hace muchos años". La "inquina" habría mutado a odio mortal. La información es de Jesús María Zuloaga, periodista decano en materia policial, quien detalla que los agentes creen que el arma utilizada es un revólver del calibre 38 o 22, ya que no se han hallado casquillos en el lugar del crimen. La prueba de parafina confirmaría el relato de Montserrat González. Una deuda de la hija con la Diputación presidida por Carrasco habría desencadenado el crimen. En La Razón se explica así: "Montserrat González no soportó que su hija perdiera su piso por la deuda de 60.000 euros que tenía con la Diputación de León".

En el Diario de León, la exclusiva es que las dos mujeres entregaron la pistola a una tercera implicada. En un billete recogen que las dos detenidas ya se habrían derrumbado y admitido los hechos. (A las nueve de la mañana hay una tercera detenida, una agente de la policía local de León).

El resto de los diarios sostiene que madre e hija se han negado a declarar, que mantienen una actitud fría y que habrían planificado detenidamente el asesinato. La enemistad entre las mujeres era pública y notoria y el marido de la principal sospechosa, el inspector jefe de la comisaría de Astorga, habría reconvenido a su esposa no pocas veces por sus comentarios en público sobre Carrasco. En El Mundo, Felipe Ramos da cuenta de la coartada que habrían usado madre e hija hasta la confesión de la madre, que como ya se ha dicho sólo recoge La Razón. "Estábamos comprando pasteles" es el titular de la crónica, que arranca desde portada bajo una foto de Montserrat González y su marido, el comisario Martínez. Lo de los pasteles, explica Ramos, quedó desmontado en segundos. La pastelería había estado cerrada todo el día, lunes.

En El País firman la crónica principal José María Jiménez Gálvez y Francisco Manetto, que subrayan que la asesina disparó a su víctima por la espalda y la remató en el suelo. El testimonio de un policía jubilado es determinante. En todos los diarios, la crónica negra se ilustra con fotografías del funeral e imágenes de la asesina y su hija, Montserrat Martínez.

La principal derivada política del crimen es el "tratamiento" del asunto en las "redes sociales". El editorial de El País es tajante en la condena:

"Dar la importancia que merecen este y todos los crímenes exige, también, condenar las especulaciones vertidas sobre las motivaciones de las presuntas autoras o sobre la personalidad de la víctima como explicación del asesinato. Una cosa es que el crimen de León levante oleadas de emociones, y otra, muy distinta, el ominoso carrusel de interpretaciones organizado a partir de la tragedia, y que han oscilado desde el clima antipolítico que se vive en España hasta valorar el asesinato como un desbordamiento de la ira social. El deseo de buscar explicación a los misterios excita la exigencia de solución instantánea de los crímenes y del derecho de conocer todas las causas y circunstancias, pero también ha dado origen a vergonzosas muestras de desprecio a la víctima. Incluso el Partido Socialista ha tenido que exigir la dimisión de un par de concejales suyas en localidades gallegas, a raíz de comentarios impropios, lanzados por estas a través de las redes sociales".

"Redes criminales" es el título del artículo de Jiménez Losantos en El Mundo. Sostiene el autor:

"Se da la paradoja de que en un asesinato cometido, por así decirlo, dentro del PP, la primera víctima política es una concejal del PSOE que escribió en twitter: «No quiero comentar pero quien siembra vientos recoge tempestades», que es una síntesis casi perfecta de la utilización vil de las redes sociales: no digo nada, pero digo que la culpa es de la víctima por algo que me callo. (...) Yo entiendo que Rajoy, por respeto a la familia y, lo que es menos respetable, en interés de su partido, guarde silencio. Lo que no entiendo y me parece contrario al interés de la familia y del propio PP es que el otro Margallo, el Ministro del Interior, diga que va a hacer no sé cuántas cosas contra las infamias difundidas en la red. Hasta ahora, todo apunta a una ejecución fríamente calculada, incluida la eliminación del arma y la negativa de las detenidas a colaborar con la Policía y la Justicia. Eso no se explica amenazando a las nubes sino informando. Si se quiere informar".

Internet, la mayor catástrofe cultural de la historia desde la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Es noticia que Europa obligará a Google a retirar los enlaces relativos a la reputación de las personas que así lo soliciten. Mario Costeja es el ciudadano que ha doblegado al gigante, un David hispano, un sólo hombre que ha logrado que el olvido sea un derecho. O como se suelen decir las cosas ahora, el tipo que se ha empoderado de la red con el "derecho al olvido". El tema tiene tantas implicaciones como jardines colgantes. Costará décadas borrar el nombre de Mario Costeja de la red, si es que lo pide y si es que se puede. En Internet, los algoritmos adquieren vida propia y todo es caos, azar y un inestable equilibrio entre lo asombroso y lo desastroso.

Las elecciones europeas han quedado en un segundo plano no sólo por el funeral de Isabel Carrasco sino por expedientes como el de Magdalena Álvarez, ex ministra de Fomento y consejera de un organismo bancario europeo. La juez Alaya está decidida a llevar al límite el cumplimiento de sus disposiciones y ha emitido orden de embargo contra algunos bienes de Álvarez por el caso de las estafas de los EREs en Andalucía. Más que la perseverancia de la juez sorprende el poderío inmobiliario de la imputada. Lo explican en todos los diarios y en el Abc, Mercedes Benítez y de esta manera: "Cuatro pisos, dos locales y cinco cuentas corrientes. Esos son los bienes que la juez instructora del caso de los presuntos ERE fraudulentos de la Junta de Andalucía, Mercedes Alaya, ha embargado a la ex consejera andaluza de Hacienda, ex ministra de Fomento y vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, Magdalena Álvarez, para garantizar el pago de la fianza de 29.568.129,20 euros que le impuso como imputada en el citado caso al haber sido durante una década la responsable de las finanzas andaluzas". Poca broma con el patrimonio de Álvarez. Para quedarse sin palabras.

Se abusó tanto del concepto "oasis" que el término ha caído en desuso. Pasará lo mismo con "proceso" y "relato". Una lástima, porque en días como hoy, la contemplación de la actualidad catalana remite a una cierta sensación de confort, a los tiempos del oasis. Los Mossos d'Esquadra han resuelto el suceso del puñetazo al primer secretario del PSC, Pere Navarro. La señora resultó ser la suegra de un concejal de CiU en Sant Cugat. El motivo, que la senyera del Ayuntamiento estaba o había estado sucia. La mujer, de 63 años, niega que pegara a Navarro, pero reconoce todo lo demás. En La Razón, Marcos Pardeiro y Toni Bolaño aportan detalles sobre la suegra de Carles Brugarolas tales como que en junio del año pasado se las tuvo con un empleado de banca por tener el cajero cerrado.

En La Vanguardia, I. Ellakuría y P. Arenós, aportan al final del texto relativo a Navarro un curioso detalle: "El consejero Espadaler, además, señaló que los Mossos d'Esquadra no habían considerado necesario preguntar a la mujer -que al no estar detenida pudo volver a su casa después de prestar declaración- sobre su posible militancia en algún partido u organización".

La versión opuesta a lo que sugieren estas informaciones está en El Punt Avui, que aborda el asunto como si fuera un caso de "paren rotativas" y titula en portada "De patio de colegio". Dentro afirma que "La agresora deshace la teoría de la crispación de Navarro". Es una forma de verlo en la que prima más el testimonio de la reconocida insultadora y presunta agresora que el del ofendido. Por comparar, sería como no descartar la posibilidad de que un rayo hubiera partido el tronco central del Pi de les tres branques. O, mejor: en caso de que los Mossos dieran con los desalmados atender como prueba irrefutable el que dijeran que no han mutilado el árbol sino que lo han podado no por causa del proceso sino como consecuencia del mismo.

Todo por una "bandera bruta" o una senyera sucia, se sostiene en Ara, cuya teoría sobre el "rocambolesco" caso es coincidente con la del Avui.

Banderas y una obsesa de la limpieza. En la ciudad en la que un buen señor se coló en el despacho del alcalde y le pegó fuego a la bandera española. Banderas y árboles sagrados... Y hasta aquí podemos leer sin deslizarnos por el abrupto e ignoto sendero de lo incorrecto.

El premio "oh happy day" es para El Periódico, cuya portada es un oasis. La fotografía principal es para el "Català de l'Any", distinción que ha recaído sobre la oceanógrafa Josefina Castellví, pionera de la investigación antártica. Una vida apasionante y una mente lúcida acompañan a la señora Castellví. Felicidades, no es este un país para científicos, que dirían los hermanos Cohen. Otros hermanos, los cocineros Roca quedaron segundos. El titular principal es otro guiño al optimismo: "El crédito al consumo deja por fin de caer". ¿Será posible? Y aumentan las ventas de pisos... Al final va a ser verdad que hemos tocado fondo y seguimos vivos, que sólo estábamos de parranda.

14 de mayo, San Matías apóstol.