Revista de prensa

El soberanismo acusa al CNI de instigar la violencia en Sants

Los diarios recogen la cuarta noche de incidentes en Sants mientras el alcalde y los partidos apelan al diálogo. Trias, Espadaler y toda la oposición, de rodillas en Can Vies.

15 min
Pablo Planas
Viernes, 30.05.2014 10:57

Vista la reacción del alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ante los graves incidentes en Sants y otros barrios de Barcelona por el desalojo y derribo del inmueble okupado de Can Vies, una asociación ciudadana al margen de la FAVB, la PAH, la ANC, las CUP y la SCC ha decidido no pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles ni el de Circulación, así como instar a que no se pague tampoco por el estacionamiento en las zonas azules, verdes y amarillas. Dicha asociación también se plantea no abonar los recibos de la luz, el gas y el agua y piratear las líneas telefónicas, la televisión por cable y por satélite. Se trata de un pacífico grupo de residentes en Barcelona, gentes de toda clase y condición, hombres y mujeres, jóvenes y jubilados, ricos y parados, más catalanes que españoles, más españoles que catalanes, fifty-fifty, mediopensionistas, propietarios, embargados y hasta corredores de bolsa.

La cuarta noche d'aldarulls, destrosses y soflames se ha saldado con un positivo diálogo por parte del alcalde, a quien apoyan todos los grupos municipales sin excepción. El PP, el PSC, Inicitiva por supuesto, Jordi Portabella y Jan Laporta están con Trias, cohesionados en torno a la idea de que hay que dialogar y, como dice el editorial de El Punt-Avui, si falla el diálogo, más diálogo. Si en cuatro noches de disturbios los cívicos, pacíficos y entusiastas usuarios de Can Vies han conseguido arrodillar al alcalde, postrar a la oposición (por llamar de alguna manera a los palmeros), torear a la Generalidad y pasarse por debajo del arco del triunfo leyes, disposiciones, reglas y las más elementales normas de urbanidad y convivencia, los ciudadanos de la nueva asociación entienden que con un poco de presión (un par de contenedores, dos latas de gasolina y un zippo) conseguirán vivir 17 años, como mínimo, al margen de derramas, quitas, impuestos municipales y cuotas locales, ajenos a los cortes de suministro eléctrico que padecen las familias que no llegan a fin de mes, a los abusos en el recibo del agua y a la acción de los recaudadores municipales y de la Diputación, cuyos prebostes convergentes, según explica e-noticies, se pasaron parte de la campaña en Roma al fin y al efecto de ver al Papa, asistir a una misa privada y comentar con Francisco el temita del freedom for Catalonia. Curioso asunto, como el silencio total de la ¿oposición? en la opaca institución provincial, que avala tales dispendios aunque el Papa pasara de recibir al bueno de Esteve y al ínclito Rossynol, que hicieron la baldía peregrinación con sus consortes. Barra libre, que paga el pueblo.

La nueva asociación ciudadana dice que lo suyo es muy pacífico, asambleario y democrático, supercivíco y chiripitifláutico, como lo de los interlocutores de Trias en lo de Can Vies. Pero están dispuestos a llegar hasta el final, sin escraches, eso sí, que para eso ya están el cobrador del frac, la PAH, la ANC y los funcionarios de los mil y pico fisco sour que se ceban en el contribuyente. La "acción directa" que proponen es, simplemente, la de no pagar hasta que les devuelvan lo robado, reconstruyan sus temblorosas economías domésticas y el alcalde, el president y Junqueras les pidan perdón. Como muchos de ellos ya tienen los sueldos embargados, malviven de alquiler después de años de pagar hipoteca y son autónomos o están en la economía sumergida se la pelan las amenazas administrativas y bancarias. Es más, están hasta más allá de que la Administración se muestre tan blandita, fofa, floja y mórbida con los terroristas urbanos mientras que a ellos los cosen a citaciones, avisos, cartas y advertencias, además de a impuestos, derramas y papeleos.

La realidad está con estos contribuyentes que quieren vivir como okupas y sentarse a parlamentar con los concejales, los diputados y los mediadores sociales, y que los medios les presten atención y traten de indagar las razones de fondo de que no les dé la realísima gana seguir pagando y pagando y pagando. Hasta aquí han llegado y son optimistas. No tienen nada que perder.

Los periódicos se centran en la revuelta tipo Polla Records de Sants. Qué movidón. Barcelona, tan cool de día y tan destroyer por la noche. Por la tarde, Primavera Sound y a la oscurecida, encierros taurinos en el callejón del barrio. Los toros, cortesía de la ganadería Espadaler, cruzados con el hierro Trias y con todos los partidos de mamporreros.

En El País, Maiol Roger da cuenta de la excusatio del soberanismo. La reacción de las fuerzas vivas es impagable; la demostración de hasta qué punto ha degenerado la cosa: "Oficialmente las formaciones evitan citar la consulta, pero en sus reacciones dejan claro que, a pocos meses del referéndum, Barcelona debe presentar una imagen de civismo que no casa con los contenedores quemando y la policía cargando. Mas condenó ayer 'sin reservas' los disturbios y enfatizó que las luchas, en Cataluña, se hacen sin violencia: 'Casi todo lo que hacemos lo hacemos de forma absolutamente pacífica, a ojos de algunos extremadamente pacífica', dijo, antes de remarcar que los catalanes son personas "de diálogo, entendimiento, negociación y acuerdo, que se comportan con reglas absolutamente pacíficas. Esta debe ser la forma de comportarse'".

"Extremadamente pacífica", pero ¿qué está diciendo Artur Mas? ¿Que podría no ser así? ¿Es una amenaza?. Lo parece, desde luego y sin duda. Un valentón Mas, pese a que estas horas los Mossos carecen de dirección política tras la oportunísima dimisión de Manel Prat en las horas posteriores al desalojo de Can Vies. Claro, como no era previsible que se liara la parda, el señor Prat decidió largarse antes de que lo botaran los socios de Esquerra.

Sigue la pieza de Roger: "Los líderes de Esquerra Republicana se han pronunciado poco sobre los disturbios. El partido se limitó a un comunicado en el que pidió diálogo y remarcaba el pacifismo catalán. 'En la Cataluña del siglo XXI, todas las causas justas siempre son no violentas. Cuanto más cívica y pacífica sea, más legitimidad tendrá', subrayó el partido, que por si quedaban dudas de que pensaba en el proceso independentista, concluyó: "Solo ganaremos desde la democracia, el diálogo, y el civismo'". Muy bien, la letanía, mantra y hare krishna del independentismo.

La crónica también recoge la reacción de la ANC. No tiene desperdicio: "La presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, Carme Forcadell, también tomó cartas en el asunto en la red social: 'No caigamos en provocaciones, no respondamos a las agresiones, condenamos la violencia. Mantengamos la unidad y dialoguemos siempre y con todos', dijo, acompañada de la etiqueta que señala la consulta soberanista: #9N2014. La dirección de la ANC no quiere extenderse más allá de ese comentario para no implicarse en un asunto que nada tiene que ver con el proceso soberanista. La prudencia de la dirección no la tuvo la sectorial de la ANC en Can Vies, que emitió tras los disturbios un comunicado en el que censuraba tanto a los violentos como la actuación policial: "No creemos que la lucha por la justicia social pase por apedrear cristaleras modernistas ni quemar furgonetas de periodistas ni excavadoras. Dicho esto, también manifestamos que será inadmisible que la República Catalana tenga una dirección policial que opte por la estrategia de reprimir'. La entidad subrayó que la ANC siempre ha actuado 'con un gran respeto por la democracia y un absoluto rechazo a cualquier tipo de violencia'".

Y el colofón es que la culpa es de Madrid, un clásico imprescinble para aliviar la conciencia. Escribe Roger: "Más explícitos fueron en sus comentarios en las redes sociales algunos miembros del Consejo Asesor para la Transición Nacional (CATN), el órgano oficial que asesora a Mas hacia la independencia. No dudaron en concluir que la imagen de violencia en las calles es perjudicial para la percepción del proceso soberanista: 'Pregunta del millón: ¿a quién beneficia la violencia antisistema? A la causa catalana seguro que no', tuiteó la periodista Pilar Rahola. El profesor en la universidad de Princeton Carles Boix, también asesor de Mas, incluso vio detrás de la violencia una respuesta a la demanda catalana: 'Siempre que el catalanismo cívico ha estado a punto de ganar, han aparecido las bombas, disturbios, e incendios. Que esto no pase ahora', dijo el lunes, cuando se olían los primeros disturbios. Al confirmarse los altercados, insistió: 'Cuando Cataluña intenta sacudir España, su regeneracionismo produce un agujero en el orden'". ¡Toma! La mano negra, España y las tinieblas. Queda claro en las reacciones finales que recoge el periodista d'El País: "En la red incluso circuló la tesis de que el Centro Nacional de Inteligencia estaba detrás de los disturbios. Le dio pábulo al rumor el ex consejero de ERC, Josep Huguet, o Alfons López Tena, de Solidaritat, que lo vio claro al ver que los violentos quemaron una furgoneta de TV3 y no una de TVE'".

Y pim, pam. Huguet y López Tena, el CNI y las fregonetas de TVE de rositas. Más claro.... ¿Qué habría sido del proceso sin la mecha prendida por ellos, qué sería sin sus magníficos y perspicaces comentarios en el twitter de los cojones?

Hay quien considera que estas cosas pasan porque en Cataluña la ley está por debajo de la voluntad de los demiurgos del "pueblo". Así lo expresan Mas, Junqueras y tutti quanti del proceso, que si la Constitución no es nada, que si la República Catalana, que si el juez Vidal y tal. Es decir que quienes han hecho las leyes y deberían velar por su cumplimiento se las fuman con patatas. Ejemplo: sin salir de El País, la información sobre la sentencia del TSJC sobre el uso del castellano en las escuelas catalanas. La noticia viene firmada por Ivanna Vallespín, que apunta: "El mandato judicial de aplicar el 25% de horas de castellano en cinco colegios tiene visos de tener poco recorrido este curso. Las escuelas no tienen previsto fijar este porcentaje hasta el 16 de junio siguiendo instrucciones del Departamento de Enseñanza, según confirmaron dos de ellas. En la práctica, esto haría inaplicable la medida, ya que el curso finaliza el 20 de junio y los últimos días de clase se dedican a evaluaciones o actividades lúdicas. 'Realmente esos días hay poca actividad lectiva', admite uno de los directores. El serial del 25% de horas en castellano estalló a finales de enero, a raíz de cinco autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en que fijaba este porcentaje mínimo -lo que se traduce en una asignatura más impartida en español- en cuatro escuelas concertadas y un instituto público. La medida solo se aplica en un aula si un alumno lo pide, así que solo se aumentará las horas en las clases judicializadas. (...) La Generalitat, que ha recurrido al Supremo, ha buscado en todo momento atrasar su entrada en vigor y defiende que la sentencia no es firme hasta pasados 10 días de su publicación, cosa que fija el vencimiento en el 16 de junio. En cambio, el TSJC entiende que el plazo expira el 2 de junio y Convivencia Cívica Catalana, que gestiona las denuncias, considera que la Generalitat 'se inventa las leyes'".

Pues eso, que las leyes están para alterarlas, incumplirlas, despreciarlas, pasar de ellas o utilizarlas a conveniencia, de lo que han tomado buena nota los muchachos de la gasolina. ¿Can Vies? En breve el alcalde pondrá la primera piedra de la restauración de este emblema de la cultura, el progreso y la civilización, que así es como lo retrata el aludido Trias en la entrevista que Antoni Bassas le concede en el diario Ara. "Se debe mantener el trabajo social de Can Vies", dice Trias y titulan en el diario soberanista. El trabajo social, ahí está, las fiestuquis en las que se cobra entrada aunque los organizadores no pagan impuestos, ni luz, ni agua, ni licencia de actividades, ni ná de ná. Todo free y el bote solidario para la causa.

Dos artículos para acabar la revista y comenzar la revuelta de los contribuyentes que dejaron de serlo. Uno es de Miquel Porta Perales en el Abc, aún sobre los resultados de las pasadas elecciones europeas. Dice el autor: "Por lo demás, un 'proceso' que solo moviliza a la mitad de los electores y solo obtiene -en el mejor de los casos- el apoyo de un tercio de la población, también se debilita en la Unión Europea. ¿Dónde está el tan publicitado 80 por ciento de catalanes pro consulta? Ni existía, ni existe. A pesar de la apariencia, el llamado 'proceso' tiene techo".

Techo, aire acondicionado y vistas al mar. En El País, el profesor Félix Ovejero radiografía la inconsistencia nacionalista y ese punto romántico que tantas desgracias ha causado. Escribe: "Pocos testimonios más elocuentes de la función de las emociones en el relato nacionalista que la defensa en el Congreso del referéndum por parte de la representante de ERC, Marta Rovira: en Cataluña hay un sentimiento generalizado de desafecto por España que ha conducido a apostar por la independencia, un proyecto engrescado (emocionante) que supone un reto al actual marco político español y al que, con 'voluntad política', estamos obligados a buscar una salida. La exposición de Rovira mostró con suprema eficacia y hasta brillantez dramática el busilis de la retórica nacionalista: las emociones como argumentos. En principio, no hay nada raro en ello. Las emociones pueden funcionar como explicaciones, al menos del comportamiento ajeno. Sin ir más lejos, muchos arruinan su vida por amor. Incluso apelamos a las emociones en primera persona, para explicar nuestras acciones, como sucede cuando un criminal afirma: 'Por celos maté a mi mujer'. Sostiene que se cegó, que la emoción le venció. Se explica a sí mismo, como si lo que le sucede fuera ajeno a su voluntad. Eso sí, aunque con esa explicación busca disculparse o justificarse, no la invoca como principio, como sí hace aquel otro que dice: 'la maté porque era mía'. En este caso, o en el del niño que no da otra razón para coger una cosa que su simple deseo ('es que lo quiero'), hay algo más: los sentimientos operan como fuente de legitimidad. Lo mismo sucede con el nacionalismo. El sentimiento actúa como principio último. Se atribuye calidad moral a la emoción. Resulta valiosa por sí misma y no necesita justificación ulterior. (...) En esas condiciones, a los demás no nos queda otra que entender, comprender y, de facto, someternos a las emociones. Cualquier crítica resulta una afrenta, un agravio a la identidad. Rajoy y Rubalcaba, en sus intervenciones parlamentarias, parecían instalados en esa perspectiva: evitaban la crítica y, para 'no ofender', comprendían. 'Tienes motivos, pero no te pongas así', venían a decir".

Pues eso, la ruina del amor. En el PSOE siguen con el debate sucesorio. Los barones piden a Susana Díaz que dé un paso al frente.

30 de mayo, San Fernando III y Santa Juana de Arco.