ERC, haciendo de puta y Ramoneta en salud

Compás de espera en los recortes sanitarios

ERC Y CiU teatralizan mucho. ERC, mucho mandar a CiU y siempre lo consigue. En sanidad, ERC quiere tirar la piedra y esconder la mano. Pero a veces se llega a momentos decisivos y clarificadores. ¿Asumirá ERC el último recorte sanitario de la Generalidad después de haberlo disimulado?

6 min
El consejero de Salud, Boi Ruiz, y el presidente de la Generalidad, Artur Mas
Alfons Quintà
Domingo, 1.06.2014 20:36

Se ha suspendido la reunión del Consejo de Dirección del Servicio Catalán de la Salud convocada para este lunes a las 4 de la tarde. Era preceptiva y clave para aprobar o rechazar un nuevo recorte sanitario de 60 millones de euros, a llevar a cabo entre el 30 de este mes y finales de año.

Presidido por Boi Ruiz, forman parte del consejo 22 personas. Hay representantes territoriales, corporativos, sindicales y empresariales. Veremos qué hace cada uno de ellos cuando finalmente se reúnan. Retratarse es una cosa muy útil. Me cuentan que uno de los miembros ya había encontrado una excusa.

¿ERC continuará como siempre?

Hay que preguntarse si esta suspensión indefinida va unida al hecho de que ERC quiera retirar su apoyo a la última gran vileza sanitaria de la Generalidad. Aunque el tema sea de lo más serio y humanamente grave, también pueden llevar a cabo barnizados y juegos de manos.

El consejero Ruiz había afirmado que en 2014 no habría más recortes sanitarios, mientras ERC aprobó el presupuesto de 2014, muy recortador, afirmando que este año no habría ningún otro recorte, en particular en salud. Era un engaño independentista más.

ERC dice no querer "comerse más marrones"

Aun así, el pasado miércoles la portavoz parlamentaria de ERC en salud, Alba Vergés, afirmó, en la sesión de control, que ERC "no se quería comer más marrones porque ya se ha comido bastantes". Vergés puede decir lo que le digan que diga y apenas. Es representativa del nivel de su partido.

Cínico como siempre, el consejero Ruiz replicó que no se trataba de más recortes, sino de una adecuación originada por el presupuesto de 2013. Hitler también decía que nunca hacía detener a ningún alemán, sino que ponía, a decenas de miles, en "custodia protectora" ('Schutzhaft') en lugares como Dachau, en los suburbios de Múnich, o Buchenwald, a unos cinco kilómetros de la maravillosa Weimar, la ciudad de Goethe.

Recortes bárbaros en estado puro

En cuanto a la naturaleza de estos nuevos y siempre bárbaros recortes, hay que recordar que este diario los reveló en sendos artículos publicados los días 8 y 9 de mayo. Eran y son recortes en estado puro y duro.

Ruiz también afirmó que había mandado una carta a los gerentes de hospitales diciendo que este nuevo recorte, del cual no admite el nombre, no debería afectar a los servicios. Esto es imposible, como también lo es que Ruiz deje de mentir. Precisamente, los gerentes están desesperados y hundidos.

40 millones de euros (6.655 millones de pesetas) de recortes afectan a la sanidad hospitalaria concertada, es decir a la privada o institucional de uso y pago públicos y veinte millones (3.327 millones de pesetas) lo hacen a la hospitalaria pública pura, la del Instituto Catalán de la Salud (ICS). La afectación del primer grupo hace que ahora las dos patronales sanitarias de la concertada (de donde procede Ruiz) también estén contra el nuevo recorte.

De liquidar el ICS y liquidarlo todo

He escrito muchas veces, desde mis primeros artículos revelando el escándalo Innova (15 de octubre de 2012) que todo el destrozo sanitario, ordenado por Artur Mas, era para liquidar el ICS y favorecer el complejo mundo de la concertada. Esta está unida a intereses de la "CDC de los negocios", siempre atentos a las necesidades del partido. Pero ahora resulta que Ruiz y Mas también se cargan una buena parte de la concertada. Pueden haberle encontrado gusto, o quizás satisfacen unos instintos nada envidiables.

La privada pura (agrupada en la patronal ACES) va por otros caminos. Pero no parece que su negocio haya aumentado mucho, debido a la situación de crisis. En todo caso, hay que recordar que Ruiz, al poco de que, por desgracia, fuera designado consejero, tuvo la inmensa cara de aconsejar que todo el mundo se hiciera de una mutua. Desde entonces no ha hecho otra cosa que ir destrozando la sanidad pública, es decir el puntal más básico de lo que fue, y ya no es, aquí, el Estado del bienestar.

Ciertamente, las monstruosidades de Ruiz habrían pasado por favorecer a las mutuas y, por lo tanto, a  la sanidad privada pura. Pero la crisis lo ha atenuado. Ha habido personas que tenían una y se tuvieron que dar de baja. Es un tema al que habrá que volver. Lo que es seguro es que la gran mayoría de los estamentos los estamos perdiendo, en calidad de vida y en salud, día a día, hora tras hora. Un mundo que requiere calma, solidaridad y piedad parece estar permanentemente pisado por el caballo de Gengis Khan. Tonto quién lo olvide.

Aumento acreditado de la mortalidad

Las que sí pueden haber aumentado la cifra de negocion son las funerarias, gracias a un incremento oficial de la mortalidad, en Cataluña, en 2012, del 5,3%. La Generalidad no ha dicho nada, ni una sola palabra, ni ningún diputado autonómico ha hecho ninguna pregunta, ni ningún otro periodista ha escrito nada. Por innecesario, no digo nada de la vil TV3. En cambio, una encuesta del Sindicato de Médicos de Cataluña acreditó que un 78,6% de los facultativos que respondió imputaba aquella monstruosidad a los recortes de la Generalidad. Como nadie dice nada, yo lo voy repitiendo.

La destrucción de la sanidad pública catalana continúa efectuándose en todos los frentes, de todas las maneras y con los secretismos propios de una gentuza muy identificada y por ahora impune. Así, el domingo el Diari de Girona reveló, a toda portada, la ubicación en una zona degradada a la entrada de aquella ciudad de la nueva sede de la Clínica Girona.

¿Más actividad privada desde la privada?

Lo ha revelado poco después de que se abandonara el proyecto -lucido durante años por la Generalidad- de construir un nuevo edificio para el hospital público Josep Trueta. La actual Clínica Girona tiene poca actividad concertada -es decir de pago público- sin urgencias, ni pediatría, ni actividad demasiado compleja. ¿Habrá más sanidad privada que hará, ay, más actividad privada? ¿Y quien no pueda pagarlo?

El resultado más lógico puede ser perder calidad de vida o bien pasar a incrementar unos índices de mortalidad que nadie de la olla político-mediática comenta, como si se tratara de un mero detalle. Cicerón señalaría "O tempora, o mores" (Qué tiempos, qué costumbres). Son tiempos marcados y determinados preeminentemente por Artur Mas, Boi Ruiz y Andreu Mas-Colell. Hay que recordarlo y recordarles, mientras esperamos añadir, o no, a Oriol Junqueras, que hasta ahora no ha hecho nada bueno en el tema sanitario, ni en nada. Pronto tendremos un nuevo elemento de juicio.

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