Revista de prensa

El Papa dice que la secesión es pecado, exclusiva en 'La Vanguardia'

Bergoglio, sobre Cataluña: "La secesión de una nación sin un antecedente de unidad forzosa hay que tomarla con muchas pinzas". Núria Parlón, del PSC. Morral y el escaqueo real en la coronación de Felipe VI.

11 min
Pablo Planas
Viernes, 13.06.2014 10:38

El Papa ha hablado. Jorge Bergoglio, Francisco I, el obispo de Roma, uno y trino, concedió una entrevista a Henrique Cymerman, en exclusiva mundial. Nada de L'Observatore o Il Corriere, ni Clarín ni La Nación. El premio gordo de una entrevista con el Papa ha sido para La Vanguardia. Una entrevista con el Papa, que se dice pronto, uno de los santos griales del periodismo, el top. Y no sólo ha hablado Su Santidad, el sucesor de Pedro, el Sumo Pontífice, sino que lo ha hecho sobre Cataluña y el proceso. Pregunta Cymerman: ¿Le preocupa el conflicto entre Cataluña y España? Y responde el Papa:

"Toda división me preocupa. Hay independencia por emancipación y hay independencia por secesión. Las independencias por emancipación, por ejemplo, son las americanas, que se emanciparon de los estados europeos. Las independencias de pueblos por secesión es un desmembramiento a veces muy obvio. Pensemos en la antigua Yugoslavia. Obviamente, hay pueblos con culturas tan diversas que ni con cola se podían pegar. El caso yugoslavo es muy claro, pero yo me pregunto si es tan claro en otros pueblos que hasta ahora han estado juntos. Hay que estudiar uno por uno. Escocia, la Padania, Cataluña. Habrá casos que serán justos y otros que no serán justos, pero la secesión de una nación sin un antecedente de unidad forzosa hay que tomarla con muchas pinzas y analizar todos los aspectos".

"División", "secesión", "Yugoslavia", "Escocia", "la Padania", "sin un antecedente de unidad forzosa" y "muchas pinzas". ¿Qué habrá querido decir Bergoglio? Habrá que esperar la traducción del arzobispo Sistach y el auxiliar Taltavull, pero no será inminente. O a saber...

Como no es cosa de agotar un pelotazo periodístico mundial con el tema catalán, Cymerman le pregunta por muchas más cosas al Papa, con el que ha trabado una gran complicidad en la organización e impulso de la oración por Oriente Medio. Fue el abrazo con el rabino y compatriota Skorka ante el Muro de las Lamentaciones y la plegaria en el Vaticano. En portada titulan con el mensaje social: "Nuestro sistema económico mundial ya no se aguanta" y destacan sobre los jóvenes que "descartamos toda una generación por mantener un sistema que no es bueno". Preguntado por sus sentimientos, el Papa dice:

"La dimensión de párroco es la que más muestra mi vocación. Servir a la gente me sale de dentro. Apago la luz para no gastar mucha plata, por ejemplo. Son cosas que tiene un párroco. Pero también me siento Papa. Me ayuda a hacer las cosas con seriedad. Mis colaboradores son muy serios y profesionales. Tengo ayuda para cumplir con mi deber. No hay que jugar al papa párroco. Sería inmaduro. Cuando viene un jefe de Estado, tengo que recibirlo con la dignidad y el protocolo que se merece. Es verdad que con el protocolo tengo mis problemas, pero hay que respetarlo".

Una entrevista con el Papa es al periodismo lo que ganar a Brasil en un Mundial, razón por la que sorprende que La Vanguardia no le dedique a Bergoglio más que la parte superior de su primera página. La foto en grande es para Neymar, que ayer marcó dos goles ante Croacia. 3-1. Un escándalo con árbitro japonés, Nishimura o Niseinmuta, que pitó un penalti de los que desatan investigaciones de la fiscalía italiana sobre amaño de partidos de fútbol. Ya hablaremos de fútbol, ya.

Tras el Papa, la prensa oscila entre que el Rey pasa de asistir a la coronación de su heredero, que Núria Parlón no pasa del PSC y el "España nos frena" de Mas-Colell. Por partes, la noticia es que la Zarzuela alega que el Rey no quiere restar protagonismo a su hijo, el inminente Felipe VI. En Abc y La Razón compran la versión al completo. Es el último sacrificio del Rey, loa Francisco Marhuenda en La Razón. En Abc explotan la prolongación del acto de proclamación por las calles de Madrid, con los reyes en descapotable. El secretario de Estado de Seguridad, número dos del ministro de Interior, Jorge Fernández, y jefe político de la Policía, o sea, Ignacio Cossidó, alertó ayer de la severa alarma terrorista respecto a grupos anarquistas. El paseo real ha puesto de los nervios al Gobierno y patas arriba el Ministerio del ramo de la seguridad pública. A pocos días para la coronación, Cossidó ha sacado a pasear el fantasma de Mateo Morral a cuenta de los ácratas que colocaron una bomba en la sacristía de la basílica de El Pilar. Han detectado la implantación en España del terrorismo anarquista italiano y lo dicen ahora. La prensa de papel lo deja caer sin más. Hay que acudir a la prensa digital para enterarse de algo.

Alejandro Vara, en Voz Pópuli, desvela los entresijos de la decisión del Rey. Sí, no restar protagonismo a su hijo y una bronca en casa de padre y muy señor mío. La Reina, escribe Vara, no manifestó sorpresa alguna al ser advertida de la postura de su esposo. "Ya lo sabía", dijo. "Yo sí iré". Y después medió para que también pudiera asistir la infanta Elena, libre de sospecha judicial. Cristina está enfadada. El quilombo es mundial. También da detalles sobre la ceremonia, en la que a la ausencia de misa se añadirá la de crucifijo. Sólo fala que el Príncipe acuda en bermudas al Congreso para darle ya el tono definitivo de sobriedad y conexión con el pueblo soberano.

En El Mundo, Federico Jiménez Losantos, aprecia el efecto de la contaminación televisiva en el signo de los tiempos y escribe:

"Yo creo que los Príncipes de Asturias ven demasiado la televisión, sobre todo las cadenas de los rojos vivos y los bermejos millonarios. Tal vez por eso crean que España es republicana, que las masas anhelan la implantación de un régimen bolivariano y que, ante tal deseo, deben hacer una proclamación a escondidas y una coronación en la clandestinidad, escondiendo en el cuarto de los ratones al mismísimo Rey Juan Carlos. Yo entiendo y aprecio el afán de discreción, incluso desmedido, pero mostrar tan poca confianza en las Cortes y en el pueblo sólo puede envalentonar a los matones que pondrían la guillotina como escudo en la bandera nacional".

Continúa y redondea el autor: "Se mire por donde se mire, la ausencia del Rey en la ceremonia de proclamación y, por tanto, de coronación del Príncipe como su sucesor en la Jefatura del Estado sólo revela miedo a los enemigos, que son poca cosa si se les planta cara, y, lo realmente grave, una desconfianza patológica en las propias fuerzas, en ese pueblo español que, en su gran mayoría, los apoya y sólo pide que los nuevos reyes se porten bien y nos hagan olvidar, poco a poco, los errores viejos. Pero la legitimidad no es un error. Y que el Hijo esconda al Padre, si se me permite la metáfora, es abrir la veda contra el Espíritu Santo".

Parlón. La alcaldesa de Santa Coloma, Núria Parlón, es la designada para suceder a Pere Navarro al frente del PSC. En los últimos tiempos había dado muestras de una exquisita equidistancia entre "gelis" y "navarros". Contra el apellido, la joven socialista no es precisamente una dirigente que se distinga por su locuacidad en público. Su principal aval es que ha puesto orden en el ayuntamiento que le dejó Bartomeu Muñoz, del que no se ha vuelto a hablar. Ganan los partidarios de hacer un relevo rápido, como el del Rey.

En El País, Maiol Roger y Pere Ríos lo explican así:

"La renuncia de Pere Navarro al frente del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) conllevará un rápido cambio de caras, pero sin tocar las bases ideológicas del partido. La dimisión por sorpresa de Navarro ha dejado a la formación en la peor de las situaciones: no se vislumbra un sustituto claro en vísperas de meses decisivos en Cataluña, y más después de que ayer algunos de los potenciales candidatos se descartasen. La dirección del PSC no quiere que este vacío de poder se alargue en el tiempo, y por ello quiere un congreso rápido y sin cambios profundos. El consejo nacional que los socialistas celebrarán el próximo domingo —se ha retrasado un día para que los dirigentes asuman el escenario abierto por la renuncia de Navarro— elegirá una gestora que pilotará el partido hasta el congreso extraordinario, que se celebrará con toda probabilidad el 20 de julio. El primer secretario socialista será elegido en votación por todos los militantes la semana anterior, el 13 de julio, coincidiendo con la elección del secretario general del PSOE, por lo que habrá doble urna en las sedes del PSC. De esta manera, los socialistas catalanes podrán lucir nuevo líder en el congreso del PSOE del último fin de semana de julio y llegar al verano con un primer secretario legitimado por las bases, cuya misión será encarar los meses previos a la consulta soberanista, prevista para el 9 de noviembre".

Lo de Mas-Colell, consejero de Economía de la Generalidad. Dice que "España nos frena", titula Ara. En El Punt Avui la cosa es el déficit fiscal, cifrado en 15.000 millones. Un tema clásico, pero en el que los optimistas apreciarán el importante matiz de que España ya no nos roba, como era preceptivo decir hasta ahora, sino que "sólo" nos frena. Clama la prensa soberanista y jalea a Mas-Colell, al que caracteriza como simpático profesor despistado. Ahora es cuando se entiende que un experto en microeconomía fuera designado consejero: las arcas de la Generalidad son un nido de telarañas, la definición esférica de lo hueco, luego vacío, la expresión visual de la nada. Y nada mejor que un sabio en micro para gestionar a lo macro, grandes conceptos y frases redondas. "España nos frena". Versión moderada del "España nos roba".

En El Periódico la exclusiva no es papal, pero tampoco está mal. Titulan en portada que "La ACA (Agencia Catalana del Agua) pagó informes copiados de internet". "La empresa del ex gerente cobró varias veces por información anticuada, según la Generalidad", añade la información. La Fiscalía ha recibido denuncias por adjudicaciones a dedo y la Sindicatura de Cuentas ha detectado irregularidad en contratos con depuradoras. Suscriben el texto J. G. Albalat y J. M. Ureta. Anatomía de un pelotazo.

El fútbol. El primer partido del Mundial, Brasil, país anfitrión, contra Croacia. Duelo local. En Brasil juegan Neymar, Marcelo y Alves. En Croacia, el madridista Modric y el ya barcelonista Rackitic. Ganó Brasil porque los árbitros aún respetan los viejos códigos del fúrbol, que no es un deporte, sino un juego, con sus apuestas y sus apaños. Y Brasil no es mejor que Croacia, pero tiene más historia y el mérito de pagar el Mundial. Para salvaguardar la fiesta en paz no hace falta amañar el partido, sino amañar al árbitro. ¿Y qué mejor que un japonés, el país del sumo, para interpretar las reglas de un deporte inglés al que juegan los brasileños y ganan siempre los alemanes? Neymar marcó el penalti y el gol del empate. Marcelo, en propia puerta, el primero, que fue croata. El aspecto de Brasil es deprimente. Añoranza de Bebeto, Romario, Rivaldo, Ronaldinho. Incluso de Ronaldo. Hoy debuta España, las dos, la selección y la roja. Ante Holanda, Arjen Robben y Van Gaal. Es el partido de vuelta de la final del último mundial. Es un empate a uno de libro, una equis en la quiniela.

13 de junio, San Antonio de Padua.

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