El plan secesionista de Mas se debate entre el victimismo y el conspiracionismo

El aplazamiento de una conferencia de Viver Pi-Sunyer sobre el independentismo catalán en un prestigioso think tank de Bruselas es atribuida por la Generalidad a las presiones del Gobierno. La entidad responde asegurando que no hay ninguna "conspiración contra Cataluña". Pero el Ejecutivo autonómico se enroca y reitera sus acusaciones, aunque reconoce que no tiene ninguna prueba.

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El secretario general de Diplocat, Albert Royo, y el presidente del Consejo Asesor para la Transición Nacional, Carles Viver Pi-Suner
Alejandro Tercero
Miércoles, 18.06.2014 05:07

La estrategia de la Generalidad para implementar e internacionalizar su plan secesionista bascula entre el victimismo y el conspiracionismo. Basta constatar el último suceso para comprobarlo.

El Centre for European Policy Studies (CEPS) -uno de los más prestigiosos think tanks dedicados a cuestiones europeas, con sede en Bruselas- había programado para este martes una conferencia sobre el soberanismo catalán con el título "¿Dentro o fuera? Cataluña y la UE".

La ponencia corría a cargo de Carles Viver Pi-Sunyer, presidente del Consejo Asesor para la Transición Nacional (CATN), el órgano creado por el presidente de la Generalidad, Artur Mas, para pilotar su proyecto independentista. Y estaba coordinada por el Consejo de Diplomacia Pública de Cataluña (Diplocat), el órgano autonómico que se encarga de internacionalizar los planes secesionistas de Mas, entre otras fórmulas, trasladando al mundo una imagen de España caótica, injusta, intolerante y recentralizadora.

Sin embargo, a última hora, el acto fue desconvocado y "pospuesto" sine die. Aunque Viver Pi-Sunyer decidió seguir adelante con su conferencia, lo que hizo un centro de prensa internacional de la ciudad.

Diplocat acusa al Gobierno de presionar para suspender el acto

A partir de ese momento, la Generalidad activó todo su aparato de propaganda. Viver Pi-Sunyer señaló en su presentación: "Me siento como un refugiado". Mientras que el secretario general de Diplocat, Albert Royo, acusó directamente al Gobierno de haber presionado para que se suspendiera el acto, y puso en duda la profesionalidad del CEPS:

"No tenemos pruebas, [pero] es evidente qué puede haber pasado. En casos anteriores el Gobierno español ha intervenido directamente para intentar evitar estos debates. Creemos que es una vergüenza porque no se ha de tener miedo del diálogo. En los últimos seis meses, en la mayoría de los actos que hemos celebrado en el exterior, ha habido presiones por la embajada española de turno o por parte del Ministerio de Exteriores solicitando la cancelación de estos actos. [Aunque] en la mayoría de los casos nosotros no lo denunciamos públicamente porque no queremos situar a la contraparte en una situación complicada".

El CEPS responde que no hay ninguna "conspiración contra Cataluña"

Desde el CEPS se han mostrado muy sorprendidos por las acusaciones de Diplocat. Según el think tank, no solo no ha habido presiones del Gobierno, sino que han asegurado que no han tenido ningún contacto con nadie relacionado con el Gobierno, el Ministerio de Exteriores o la embajada. El aplazamiento de la conferencia se debe a que, tal y como habían indicado desde un principio a Diplocat, su intención era que, junto a Viver Pi-Sunyer, otro ponente pudiera darle una réplica jurídica sobre el futuro estatus de una hipotética región que se secesionase de un Estado miembro de la UE, pero, al no conseguirlo, consideraron más apropiado posponer la conferencia. "La representación española ante la UE está muy ocupada, y nosotros también, como para iniciar una conspiración contra Cataluña", ha asegurado un portavoz del CEPS.

Ante la repercusión mediática que alcanzaron las acusaciones de Diplocat, desde el CEPS se vieron obligados incluso a defenderse a través de su cuenta de Twiiter: "1. El CEPS niega categóricamente que haya habido cualquier presión por parte del Gobierno español. 2. La conferencia se ha pospuesto, no cancelado".

Homs reitera las acusaciones

La representación del Gobierno español en la UE también ha asegurado que "no han intervenido de ninguna forma" en la decisión del CEPS de aplazar la conferencia de Viver Pi-Sunyer.

Pero no ha servido de nada.

El consejero de la Presidencia y portavoz de la Generalidad, Francesc Homs, ha reiterado los argumentos de Diplocat y ha insistido en que "cuesta de acreditar, pero ha habido presiones del Gobierno español". "De hecho, nos encontramos estas presiones en todas partes, que consisten en entorpecer que nos podamos explicar; este es el nivel de convicción democrática que tiene el Gobierno español y la seguridad en ellos mismos, que se dedican a presionar a todo tipo de instituciones -yo me lo he encontrado en otras muchas ocasiones- a través de mecanismos diversos para procurar que no nos podamos explicar".

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