Iceta se hace con el apoyo de la mayoría del PSC tras la retirada de Parlon

En su intervención a puerta cerrada ante el Consejo Nacional desgrana un discurso de primer secretario, asegurando que "juntos podemos, y podéis contar conmigo para lo que queráis". Iceta marca un partido alejado del soberanismo: "El PSC no es independentista, y sí catalanista y federalista".

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El líder del PSC, Miquel Iceta
Toni Bolaño
Domingo, 15.06.2014 14:50

Los terremotos suelen tener réplicas. Incluso más virulentas que el primer temblor. Pere Navarro anunció el miércoles su renuncia. Las condiciones que le imponían los líderes territoriales para seguir al frente del partido le hicieron tirar la toalla. Eran inasumibles. El sector crítico cogido con el paso cambiado anunciaba que no presentaría candidato en el congreso extraordinario que se vislumbraba. Sus divisiones internas y la derrota más que asegurada les hacían replegar velas.

En paralelo, la mayoría preparaba la candidatura de Núria Parlon. Tampoco. El viernes un almuerzo de la aspirante a candidata con los líderes territoriales del partido y algunos alcaldes le hizo fruncir el ceño. La alcaldesa de Santa Coloma vio dos cosas que no le gustaron nada. Una, que la reunión se filtrara. Dos, que el congreso extraordinario sólo iba a elegir una ejecutiva. No había posibilidad de un debate ideológico. La mayoría de los líderes socialistas no querían volver al calvario del debate sobre el derecho a decidir que había desangrado al PSC. Parlon quería abrir de nuevo este melón. El 18 de enero de 2014 firmó un artículo titulado "Sí a la consulta, no a hacerla imposible". La reunión de los líderes territoriales le dejó claro que este camino estaba cerrado. La estrategia del PSC no estaba en cuestión.

Parlon decidió renunciar el sábado por la noche

La decisión final la tomó Núria Parlón el sábado por la noche. Asistió a la presentación de un libro del líder del PSC en Gerona, Juli Fernández, junto con los diputados autonómicos Alicía Romero y Xavier Sabater. Los cuatro eran firmantes del artículo. Luego cenaron juntos y Parlon ya tenía claro que iba a renunciar. Lo hizo minutos antes de empezar el Consejo Nacional en el que Navarro presentaba su dimisión. Los terremotos se hacían cada vez más frecuentes en el socialismo catalán.

Sin embargo, el Consejo Nacional transcurría con una cierta calma a pesar de lo que se presumía un desastre. Navarro tuvo una despedida honorable. Se autoinmoló ante los dirigentes del partido que le premiaron con una ovación de más de dos minutos. La gestora que debía llevar al PSC al congreso extraordinario estaba elegida aunque no había candidato. Solo quedaba tener un candidato. La mayoría que daba apoyo a Navarro y que había apoyado a Parlón parecía rota. Sin embargo, no era exactamente así.

Iceta: "Juntos podemos, y podéis contar conmigo para lo que queráis"

Desde el almuerzo del miércoles, muchos dirigentes socialistas miraron fijamente a Miquel Iceta, el que fuera viceprimer secretario del PSC con José Montilla y hombre puente con el PSOE, del que forma parte de la ejecutiva de Rubalcaba. Iceta se hacía de rogar. Primero porque ya le fueron a buscar una vez y le dejaron tirado porque la mayoría optó por Navarro. Segundo, porque estaba dolido pero ya se estaba frotando las manos. La respuesta en su intervención ante el Consejo Nacional.

Iceta hace un discurso jalonado de aplausos y sin ocultar que es un discurso de primer secretario. Se cuida muy mucho de dejar clara su candidatura pero finaliza su intervención diciendo "juntos podemos, y podéis contar conmigo para lo que queráis". Era el colofón a un discurso programático.

"El PSC no es independentista, no es soberanista, y sí catalanista y federalista"

Recordó que él, en primera persona, redactó los principios fundacionales del PSC "en los que queda claro que el PSC no es independentista, no es soberanista, y sí catalanista y federalista". Dejó claro que el proyecto socialista no debía oír cantos de sirena, que tenía que tener personalidad propia porque "no somos ERC, ni Iniciativa ni Podemos". Por si fuera poco, Iceta reivindicó la ideología de izquierdas de los socialistas "somos un partido de trabajadores, de las clases populares y abogamos por la justicia social". Y un puñetazo sobre la mesa: "Que nadie se equivoque. Si alguien no se ha enterado, afirmo que "votaremos la ley de consultas si tiene el aval del Consejo de Garantías". Y remató para eliminar dudas: "Yo quiero que los catalanes puedan votar pero yo quiero que los catalanes voten una propuesta para seguir en España". Y añadió: "Y qué pueden hacer los independentistas, ¡collons, que voten que no!".

Con el público entregado, Iceta seguía construyendo su candidatura: "Ahora ya no son tiempos de pirotécnica, ni de callejones sin salida. Se ha acabado la broma". Lo decía con contundencia al tiempo que reivindicaba "un partido plural, unido, fuerte y abierto". Por si acaso, rubrica que "somos un partido federalista, vinculado al PSOE; somos eso y no otra cosa" y si alguien quiere regatear corto le quita la pelota: "La gestora debe convocar un congreso extraordinario y la ejecutiva elegida debe convocar un congreso ordinario que será de todo menos ordinario, os lo aseguro". Miquel Iceta ha recogido el testigo y corre a la meta con fuerza. Y sin oponentes.

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