según francesc-marc álvaro

Mas quiere pasar el testigo del órdago secesionista a Junqueras

Teniendo en cuenta la proyección electoral del último sondeo realizado por El Periódico, la maniobra parece haber tentado a ERC, a quien no le preocupa que el frágil velo que pretende correr Mas después de haber alimentado durante al menos dos años una cortina de humo que ha suscitado un ambiente de tensión política y social en Cataluña acabe en una suerte de "plebiscitarias" con el presidente autonómico fuera de escena.

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Mas y Junqueras
Javier Garriga
Viernes, 27.06.2014 11:45

El periodista de La Vanguardia Francesc-Marc Álvaro -próximo a CDC- asegura este viernes que "desde el núcleo de confianza del presidente de la Generalidad se ha hecho llegar de manera indirecta a Oriol Junqueras y a su equipo que Artur Mas renunciaría a ser cabeza de lista si CiU y ERC acordasen una candidatura conjunta".

"Mas daría 'un paso atrás' para facilitar una lista lo más amplia posible del soberanismo, en que los primeros puestos no estuvieran ocupados por dirigentes de ningún partido, sino por personalidades relevantes de la vida asociativa, cultural, profesional y económica del país", ha revelado Álvaro, quien recoge la fuente de "un soberanista independiente con interlocución fácil en ambos lados".

De esta guisa, el líder de CiU estaría tanteando la posibilidad de abandonar la primera línea del frente secesionista catalán, procurando evitar de este modo un fracaso mayor ante su electorado tras la imposibilidad de celebrar un referéndum de autodeterminación.

"La hora de la ruptura"

Teniendo en cuenta la proyección electoral del último sondeo realizado por El Periódico, la maniobra parece haber tentado a ERC, a quien no le preocupa que el frágil velo que pretende correr Mas después de haber alimentado durante al menos dos años una cortina de humo que ha suscitado un ambiente de tensión política y social en Cataluña acabe en una suerte de "plebiscitarias" con el presidente autonómico fuera de escena.

Así, según el periodista y tertualiano habitual en los medios del Grupo Godó, "el politólogo Lluís Juncà, jefe de gabinete de Oriol Junqueras, ha expresado de modo discreto en algunos ambientes que la decisión de ERC sobre una propuesta de este tipo dependerá, sobre todo, de la voluntad que tengan los convergentes de llegar a un pacto más detallado y amplio sobre qué hacer el día después de estas eventuales plebiscitarias".

Y añade Álvaro:

"La dirección de ERC -que observa cómo su ciclo de crecimiento electoral les lleva a convertirse en la formación política principal por delante de CiU- sólo daría por buena una candidatura de amplio espectro si estuviera directamente vinculada a un calendario de prioridades para trasladar sin ambigüedades al plano institucional el compromiso electoral inequívoco con la independencia".

En efecto, para los de Junqueras, con la eventual espantada de Mas -de hecho, uno de los escenarios planteados por los nacionalistas para salvar los muebles después de haber sostenido un arriesgado órdago contra el resto de instituciones del Estado-, "habría llegado la hora de la ruptura".

Principal escollo: la propia ERC 

El periodista mantiene además que a CiU y ERC les frena todavía el recelo que generó "la negociación entre las dos formaciones para hacer un experimento similar destinado a las últimas elecciones europeas". Según Álvaro, "se ha sabido que los negociadores de CDC habían expresado a sus interlocutores que estaban dispuestos a sacrificar el vínculo con UDC, en caso de que Duran no aceptara la candidatura conjunta con los republicanos".

"El papel futuro de Duran dentro o fuera de CiU, las presiones de determinadas elites económicas, el peso de ciertas bases republicanas y las dinámicas que puedan provenir del mundo local y comarcal también son obstáculos a la hora de imaginar una lista soberanista transversal en el Parlamento autonómico", relata Álvaro, quien apostilla:

"Mas y Junqueras saben que hay que mantener la calma para no provocar más reacciones hostiles de las imprescindibles. ERC continúa generando demasiados nervios en algunos círculos del poder empresarial y financiero barcelonés, los mismos que -llegado el caso- podrían facilitar que Duran organizara una nueva Unión Democrática".

Ese "no provocar más reacciones hostiles de las imprescincibles" pasaría ahora, pues, y según el cronista de La Vanguardia, por hacer desaparecer a Mas de la primera línea de la política catalana y cederle el testigo del envite separatista a quien está dispuesto "a lo que haga falta" para lograr la independencia de Cataluña.