"La fractura envió un mensaje pésimo"

Navarro se despide con una advertencia: "El PSC fue diseñado para no tener que elegir entre el padre y la madre"

"Hoy reivindico con más fuerza que nunca este posicionamiento: el PSC tiene que continuar siendo una fuerza política que sume diversidad, que haga bandera de la pluralidad y que no caiga en un debate simplista y peligroso del 'o conmigo o contra mí'", sentencia el ya ex líder de los socialistas catalanes.

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Pere Navarro
Redacción
Domingo, 15.06.2014 11:36

Pere Navarro se ha despedido este domingo como primer secretario del PSC advirtiendo a su militancia de que "la irrupción del debate independentista cambia el escenario político y el interés mediático", y admitiendo que, puesto que "la actualidad se centra en un debate que divide y obliga a todos los partidos a posicionarse", en la deriva secesionista de la política institucional y de los medios de comunicación públicos de Cataluña "el PSC sufre más que ningún otro".

Navarro ha iniciado su último discurso como líder de los socialistas catalanes citando y reivindicando a quien fue el primer secretario en la historia del partido, Joan Reventós:

"El socialismo, entre otras cosas, es también un sentimiento. Sin el sentimiento que impulsa a las personas, el socialismo no acaba de ser del todo. Su trascendencia descansa en el sentimiento que desvela".

En efecto, el ex alcalde de Tarrasa ha considerado que los socialistas catalanes no pueden "dejar de lado el inmenso legado del que somos herederos, los ideales que son nuestra razón de ser", y en este sentido ha arengado a los suyos a que sean "conscientes de que Cataluña necesita y necesitará, en los próximos años, un PSC fuerte", pero, sobre todo, un PSC que no caiga "en el error de diluir lo que somos en aquello que alguien quiere que seamos".

"El PSC fue diseñado para no tener que elegir entre el padre y la madre"

La intervención de Navarro ha orbitado esencialmente alrededor de la idea de mantener unido al PSC frente al órdago secesionista interno, lanzado en este caso por los sectores críticos del socialismo catalán partidarios de sumarse al coro de quienes quieren romper con el resto de España:

"[En 1977] creamos nuestro partido en una coyuntura en la que el catalanismo político era un motor de transformación social de Cataluña, pero también del conjunto de España, en base a unas reivindicaciones nacionales no excluyentes y compatibles con España".

De igual modo, ha apuntado que la formación que ha liderado en los últimos tres años debe aprener a convivir en su seno, "con naturalidad", con "todos aquellos que compartimos un proyecto de izquierdas, catalanista con diversas sensibilidades nacionales", y se ha servido de unas declaraciones de quien fuera portavoz del Grupo Socialista en el Parlamento autonómico durante los dos tripartitos, Miquel Iceta, para remachar que "el PSC fue diseñado para no tener que elegir entre el padre y la madre, entre Cataluña y [el resto de] España".

"Hoy reivindico con más fuerza que nunca este posicionamiento: el PSC tiene que continuar siendo una fuerza política que sume diversidad, que haga bandera de la pluralidad y que no caiga en un debate simplista y peligroso del 'o conmigo o contra mí'", ha advertido.

Un referéndum independentista "con todas las garantías legales"

En cualquier caso, Navarro ha defendido "el valor del catalanismo político", que según él consiste en "la capacidad de transformación y de mejora de Cataluña, pero también del conjunto de España". "La reforma federal no es la tercera vía, es la primera; es la única vía de futuro para progresar", ha insistido.

Sin embargo, el hasta ahora líder del PSC ha pedido a los suyos que procuren trabajar "para que los ciudadanos de Cataluña puedan ser consultados democráticamente y con todas las garantías legales sobre el modelo de relación entre Cataluña y [el resto de] España".

Tal cosa, según Navarro, pasa por lograr "el reconocimiento nacional, económico y competencial que Cataluña merece" y "la transformación que España necesita".

"La fractura envió un mensaje pésimo a la sociedad"

Navarro ha reconocido que el PSC no está "en el mejor momento" de su historia. La atmósfera secesionista que se respira en Cataluña ha hecho mella en esta formación, como el propio primer secretario saliente ha reiterado a lo largo de su discurso. Pero las palabras más duras han recaído sobre los sectores díscolos del partido:

"Hay que reconocer que la fractura en el seno del grupo parlamentario envió un mensaje pésimo a la sociedad: el PSC dejaba de estar unido en la diversidad, para convertirse en un partido dividido. Los matices habían superado al proyecto".

Por ello también ha lamentado que ahora, cuando el PSC ha logrado llevar su propuesta de reforma federal más allá del ámbito catalán y ha sido avalada en su conjunto por el PSOE, "los intereses personales" de determinados sectores han pesado más que "el interés colectivo".

Así, Navarro ha explicado que renuncia a la Primera Secretaría del PSC por el bien del "proyecto", satisfecho no obstante de que "el nuevo primer secretario o primera secretaria" sea escogido "por sufragio universal de todos los militantes".