Tensiones internas en CDC

Rahola contra Trias por ceder en Can Vies

La tertuliana se despacha contra el Alcalde de Barcelona: "Después de la decisión municipal con Can Vies, hay que ser muy tonto para trabajar, pagar hipotecas, impuestos y servicios y no quemar patrimonio público. [...] Espero que el alcalde me dé una palmadita, me pague los gastos colaterales y me ceda mi casa okupada por unos añitos".

3 min
Pilar Rahola, con el sombrero de gala de la policía autonómica que le acredita como Mossa de Honor
Redacción
Viernes, 6.06.2014 09:54

Las cesiones del Alcalde de Barcelona, Xavier Trias (CiU), pueden servir de ajuste de cuentas interno en CDC. Si Trias podía ser el moderado que pilotara una transición post Mas, sus detractores en CiU han iniciado una ofensiva para descabalgarlo.

Si este jueves Quim Monzó ya se despachó a gusto contra el primer edil de la capital catalana, hoy viernes ha sido Pilar Rahola, biógrafa de Artur Mas y su defensora más fiel, quien carga con dureza contra Trias en su columna de La Vanguardia.

En efecto, la tertuliana reseña que "visto lo visto, estoy por hacerme okupa de mi propia casa, y así no pagaré agua, ni gas, ni la basura, ni el resto de impuestos, montaré las fiestas que me dé la gana, incumpliré la ley de seguridad del inmueble, no pediré ningún permiso, ley en mano, apelaré a la bandera de la revolución pija".

"A ver quién es el alcalde listo que nos echa"

Como de costumbre, sus barridos apuntan a más de un objetivo, pero esta vez es el presunto aspirante a suceder a su afamado presidente de la Generalidad quien recibe la peor parte:

"Bien pertrechada de banderas antisistema, me montaré la vida padre a costa de los tontos útiles que pagan impuestos para mantener el invento, léase las sufridas clase media y trabajadora. Espero que en tal caso, y como la okupación no será para montar un esbart dansaire o un centro de lectura, o un local de gimnasia para michelines rebeldes -actividades que serían claramente delictivas-, sino para hacer la pirula al sistema con las ventajas del sistema, espero, decía, que el alcalde me dé una palmadita, me pague los gastos colaterales y me ceda mi casa okupada por unos añitos".

De esta guisa, "la doctora" sugiere que, "en lugar de castigados propietarios de hipoteca, o dolientes inquilinos, nos convirtamos en okupas de nuestra propia vivienda, a ver quién es el alcalde listo que nos echa". "Y nada de enviar a la policía, que sólo nos la podemos permitir de decoración. Además, si algún vecino impertinente critica tan bonito acuerdo, o sale un periodista respondón o algún líder no se sitúa bajo el foco correcto, ya saldremos en batería a acusarles de fascistas encubiertos, que para eso somos amantes de la libertad".

Rahola entre "borrokas"

Con su pretendida sutileza, Rahola da rienda suelta a su imaginación y se supone envuelta "a las mil maravillas" entre los "borrokas", y apunta: "Tendremos líderes políticos que nos protegerán, otros que mantendrán un oportuno sacro silencio, y los que mandan pedirán perdón, retirarán las excavadoras, que previamente habremos quemado, pagarán los desperfectos y nos dirán aquello tan coronado de 'lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir'".

Y apostilla: "¿[Qué pasa con] la [libertad] de ellos de criticarnos? Por favor, la nuestra de insultarles. [...] Y es que, después de la decisión municipal con Can Vies, hay que ser muy tonto para trabajar, pagar hipotecas, impuestos y servicios y no quemar patrimonio público".

La señora Rahola debería saber que buena parte de su artículo sería plenamente vigente cambiando okupas por secesionistas.

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