Revista de prensa

Rubalcaba catapulta a Madina y Colau sustituirá a Trias

Bolaño compara a Rubalcaba con Rasputín en La Razón. En Abc, rescatan las perlas de Cucurull, el "historiador" de la ANC. Duran no se va y en Barcelona se organiza el frente popular.

7 min
Pablo Planas
Miércoles, 11.06.2014 10:04

La velocidad de descarga de la política es inversamente proporcional a la del internet a pedales. El PSOE ha entrado en espiral, CiU, en un agujero negro, el PP está en órbita y la izquierda está montando un frente popular con Ada Colau, la heroína de los desahucios, en primera fila. Todo pasa a toda pastilla. Susana Díaz, la presidenta autonómica de Andalucía y gran esperanza socialista, era una gacela al alcance de la escopeta de Rubalcaba y se retira preventivamente de las arenas movedizas de un congreso organizado por el secretario general saliente. Eduardo Madina y Pedro Sánchez son los zapateros con más opciones, según los perfiles de la prensa de papel.

El seguimiento de las vicisitudes precongresuales del PSOE no es tarea fácil, pero Toni Bolaño mantiene al corriente a los lectores de La Razón con más rigor y puntualidad que un tren suizo. El punto distintivo está en la crónica en la que compara a Rubalcaba con Rasputín, el Arriola de los Zares. En el inestable mercado de futuros socialistas, Madina sería el personaje a tener en cuenta, seguido a cierta distancia del apuesto diputado madrileño Pedro Sánchez, el último talegón de la generación perdida.

En el Abc, en la crónica que firma Gabriel Sanz, Madina es "radical" y Sánchez, "moderado", de tal manera y efecto que el PSOE se apresta a un choque de trenes tipo guerristas contra felipistas en el que Rubalcaba está del lado de los radicales, frente a los moderados, que serían el mal menor en la lectura abecedaria. En la prensa conservadora se lamenta el paso atrás de Susana Díaz, en quien hay depositadas grandes expectativas por su "discurso nacional", que consiste en el uso del término "España" con naturalidad, nada sofisticado ni de patriotismo constitucional.

En El Mundo, Luis Ángel Sanz y Carmen Torres sugieren que la renuncia de Díaz se debe al empecinamiento de Madina, que no aceptó retirarse para que la lideresa andaluza fuera proclamada sustituta de Rubalcaba por aclamación, a la búlgara. Pero nadie duda de que Susana Díaz es el futuro mientras que Madina y Sánchez oscilan entre seguir los pasos de Almunia o el destino de Borrell, cargar la cruz de Bono o tomar el sendero de Tomás Gómez, aquel que fuera el alcalde más votado de España y aspirante número uno a suceder a Zapatero. Carmen Chacón y Patxi López, que comió con Díaz ayer en Sevilla, no han tirado la toalla.

Mucho más a la izquierda, entre Can Vies y Vallekas, está lo que desvela el Ara, una historia firmada por Roger Tugas y Maria Ortega. "Ada Colau promueve un llamamiento para unir a la izquierda en Barcelona", afirman. El perfil zapatista de Colau y el prestigio ganado en la batalla perdida con los bancos confiere a la propuesta un aire insurreccional, algo así como la "okupación" del ayuntamiento con Colau de alcaldesa y David Fernàndez al frente de la Guardia Urbana. Dan ganas de votarlos para ver qué pasa, aunque sea a costa de vivir con la maleta siempre a punto.

Según el texto del Ara, el proyecto se concretaría en junio y consistiría en una plataforma municipal con la monja Forcades, de Procés Constituent, y Pablo Iglesias de estrella invitada, además de las CUP, ICV-EUA y ERC. Sólo falta la CNT, pero el tema está abierto a asambleas populares, movimientos de base, homeópatas, naturistas y fans de Kilian Jornet.

En la otra cara de la luna, en Madrid y en el Congreso todo está dispuesto para un respaldo superior al ochenta por ciento a la ley de abdicación, las dos líneas de la refundación del sistema, lo que ya se llama el "reynicio". El Rey se despide con el presidente de México y las fotografías recogen los apartes del monarca con la primera dama mexicana, Angélica Rivera, una bella ex actriz de seriales. Sólo falta un grupo de mariachis que le cante al Rey eso de "con dinero o sin dinero, pero sigo siendo el rey". La Reina y la Princesa encarnan la "normalidad" del proceso español.

CiU es el centro de atención de la política del proceso catalán, que mantiene sus constantes al margen del rumbo impreso por la abdicación a la política del conjunto. En El Periódico, Duran reta a Convergència al mantenerse al frente de portavoz y presidente del grupo catalán en Madrid. En El Mundo es Mas quien exige a Duran sometimiento al "procés" y en El Punt Avui se defiende Duran, que alega: "no estoy enterrado políticamente". Como los cadáveres políticos no hablan, se sospecha que Duran no está en modo "Walking Dead" sino que es como la persona de baja estatura de "Juego de Tronos", un conspirador nato.

En La Vanguardia, Antoni Puigverd define con precisión de anatomista los perfiles de Mas y Duran. Escribe Puigverd:

"Presionado por el independentismo de las calles y de las bases de su partido, Artur Mas decidió convertirse en un líder heroico. Era un político de perfil técnico. Nunca había sido un ideólogo, sino un profesional pragmático, ordenado, aplicado, diligente. (...) Ahora está atado de pies y manos, no sólo por Junqueras, el único que le garantiza estabilidad, o por el soberanismo de las calles; también por Rajoy y los medios de comunicación españoles, que no le dejan más que dos salidas: o rendirse o consumirse en su propio fuego. Su actitud ante la sucesión real revela que Mas ha optado por la respuesta trágica, en la estela de Companys. Si llega el caso, traspasará la línea roja y aceptará gozosamente el martirio. Duran ha atravesado el campo de juego en sentido contrario. La maleta democristiana está repleta de valores. Altas palabras que el líder de Unió supo hacer compatibles con un formidable sentido de la realidad. Duran es un mediador nato".

Continúa el artículo y el retrato de Duran: "Ha representado a la economía productiva en la corte de los milagros. Ha surfeado entre líneas, ha construido puentes, ha fabricado acuerdos, ha dulcificado límites e incomprensiones. Calmar, frenar, abogar, transaccionar, acordar y comerciar han sido sus verbos favoritos. Pero ahora, encastilladas y beligerantes, las partes no aceptan ni tan siquiera la posibilidad del acuerdo; y el concertador siente que el suelo se hunde bajo sus pies, (...) se ha perdido en el laberinto de sus propios pasillos".

Para la prensa es un día de transición, con noticias de un relieve menor. Albert Batlle es el nuevo director general de los Mossos d'Esquadra, cargo que no quería ningún convergente y ha recaído en el ex director de prisiones del tripartito, ex concejal con Maragall y ex socialista en general. Otro breve es la renuncia de Portabella a competir con Bosch y Amorós por la candidatura de ERC a la alcaldía. Portabella sabe que con Colau en liza no hay nada que hacer, que Barcelona está a punto de caer en manos de la Assemblea Nacional Catalana de la Sagrada Familia, el soviet de Sants y el colectivo murga y txaranga de Gràcia. La nota bizarra está en el Abc, que difunde el vídeo de "dolçacatalunya" en el que Víctor Cucurull defiende la catalanidad de Santa Teresa y la existencia de una nación catalana previa al big-bang. No salen de su asombro.

11 de junio, San Bernabé apóstol.