Revista de prensa

"Libres e iguales" frente al Vítor de la ANC en Diagonal

Los efectos de la guerra en Ucrania se convierten en la segunda catástrofe aérea de Malaysia Airlines. Es la imagen de un quiosco abrasado por los sucesos y por el proceso, la separata diaria

8 min
Pablo Planas
Viernes, 18.07.2014 12:37

La tragedia del avión malayo copa todas las portadas, salvo la del Abc, que opta por el escándalo de la financiación de la UGT andaluza. Si Carme Forcadell, Teresa Forcades o incluso Artur Mas hubieran dicho algo, los muertos en el cielo de Ucrania sería un faldón, una nota a pie de portada o un reclamo sin fotografía. Atravesamos la canícula, el momento exacto en el que sol está más próximo al Ampurdán, de tal forma y efecto que es tiempo de grillos, buganvillas y té helado. No en Rusia y tampoco en Holanda, de donde son la mayoría de las víctimas del vuelo de Malaysia Airlines, la compañía maldita.

Aún no hay noticias del vuelo desaparecido en el Índico, lo que renueva la leyenda del triángulo de las Bermudas. El material de ayer no es para cuartos milenios. La guerra en Ucrania es un conflicto global y, además, la consecuencia directa de las exaltaciones secesionistas, el punto balcánico, las naciones sin estado y las madres secas. Allí se votó. Los matones ucranianos rompían las urnas que los mercenarios prorrusos llenaban de votos de odio. Fiesta de la democracia y nacionalismo. Eso no es como mezclar un "mentos" con cocacola, sino como acercar una cerilla a un bidón de bencina. Así, un avión que huele "aftersun", deseos cumplidos y sueños nuevos es alcanzado por un cohete que expresa los deseos de los "freedom fighters" de la gran Rusia. Viene a cuento Limónov y el libro homónimo de Emmanuel Carrère, en Anagrama. En el vodka está la verdad.

En la franja de Gaza continúa el intercambio de misiles. Los terroristas de Hamás cuentan con el beneplácito de la prensa occidental, obstinada en una sola perspectiva, la del teórico desequilibrio de fuerzas. Los palestinos culpan a Hamás, pero eso no cuenta en el relato de la izquierda antisemita. Se queman banderas de Israel, el Estado más amenazado del mundo. Es una democracia. Ni los viernes ni los domingos son sagrados y el sabat no es obligatorio.

En España, las noticias son desgracias, sucesos y locura. Rescatan un bebé de un coche con las ventanillas cerradas, un inglés se mata haciendo "balconing" en Magaluf... Lo típico del calor. Pero hay tema, siempre hay tema procesal, una separata en todos los diarios. La familia Pujol descansa, pero la Assemblea Nacional Catalana (ANC) es inasequible al desaliento. Afectos a la causa patriota, no libran ni el día más bochornoso del año. Ahi están, firme el ademán. Que la van a liar, dicen, de aquí al 9-N. Lo cuenta La Vanguardia en estereo, a través de una noticia y un artículo de su exdirector Antich. Por partes. La noticia es de Àlex Tort y dice así: "Once kilómetros de personas a lo largo y ancho de la Diagonal y de la Gran Via de Barcelona para el Onze de Setembre. La campaña “Ara és l’hora”, que impulsa la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) junto a Òmnium Cultural y que presentaron ayer en el Disseny HUB Barcelona, justo en la confluencia de las dos grandes avenidas, quizá no sea tan ambiciosa como la de la Via Catalana del año pasado, pero puede convertirse en la mayor movilización reivindicativa jamás realizada por la ciudadanía catalana. Un dato: ANC y Òmnium aseguran tener alquilados ahora mismo 1.500 autocares para desplazar el máximo número de personas para la V. La idea de ambas entidades, que por primera vez dan el paso de trabajar plenamente integradas para un objetivo concreto, es que el trazado de esta nueva Via Catalana humana en forma de V tenga su origen en dos puntos: la plaza Pius XII y la plaza Cerdà, que por la Diagonal y la Gran Via acabarán uniéndose en las Glòries. A lo largo y ancho de los dos emblemáticos ejes urbanos, una multitud ataviada con camisetas rojas y amarillas para conformar una senyera en forma de V, cargada de simbolismo: V de voluntad, V de victoria y V de votar".

El tachín tachín del diario de Godó con el movimiento es regular y crónico. Las fuerzas vivas ejercen una presión muy eficaz, hasta el punto de que la tercera vía sería la opción más facha que se contempla en el edificio que mira hacia la plaza de Calvo Sotelo.V de victoria en la ANC. Suena mal, a Vítor. Se acordarán bien los viejos del lugar. Los desfiles por la Diagonal y las marchas por la Gran Vía generan reverberaciones y reminiscencias muy chuscas. Pero no se arredra el portador de la sagrada bandera. Según Antich, todo es meridiano: "El goteo de manifiestos que provoca en Madrid el debate soberanista resulta un ejemplo magnífico. Cuando Artur Mas vuelva uno de estos días a la Moncloa para celebrar una reunión decisiva para el rumbo de Catalunya y, obviamente, también de España, difícilmente podrá sustraerse a las experiencias negativas que ha tenido entre aquellas frías cuatro paredes. Seguramente recordará dos episodios en particular: el acuerdo sobre el Estatut d’Autonomia con Zapatero, un aciago sábado del mes de enero del 2006, y la negativa radical de Rajoy a un pacto fiscal, nueve días después de la primera gran manifestación de la Diada del 2012. De aquel primer engaño del Estatut y de la cerrazón de la segunda cita, pasando por la humillación de la trituradora del Constitucional con su sentencia de hace cuatro años, se ha transitado hasta el actual escenario. Eso sí: con muchos bomberos pirómanos por en medio. Algunos en Catalunya, sí; pero muchos más en Madrid".

Claro, claro, es lo que tiene Madrid. En cambio aquí todo es suave, algodonoso, cívico y tal. Tanto que la ANC ha llamado la atención de los consultores que diseñaron la primera campaña de Obama. Escribe Tort: "Para ello, han pedido también la colaboración económica voluntaria de los ciudadanos, puesto que aseguran que no reciben subvención pública alguna. Deben cubrir los gastos propios de la movilización y otros pagos, como por ejemplo, el de la asesoría de comunicación política internacional, Blue State Digital, la misma que asesoró las campañas electorales de Obama en EE.UU., Dilma Rousseff en Brasil o François Hollande en Francia, entre otros".

Todo es cuestión de dinero, hasta el punto de que El País avisa de que Rajoy está dispuesto a hablar de la financiación de Cataluña y nada más. Son movimientos orquetales difusos, para instrumentos de cuerda. Carlos Herrera, en Abc, expresa una idea de España, la de los "Libres e iguales". Y escribe: "Algunos iracundos han querido ver en ello un asalto a determinados derechos particulares articulados en torno a voluntades políticas, cuando menos, pasajeras. Los que firmamos tal declaración –que lo primero que le convendría a algunos es leerla– somos hijos de diferentes madres ideológicas y de diferentes intereses profesionales y políticos, pero con una coincidencia esencial: nos interesa la España que surge de su articulación como Estado Democrático de Derecho, como Estado en el que todos los ciudadanos estamos habilitados para decidir el futuro de nuestra convivencia. No nos parece oportuno que sea una fracción de los mismos quienes decidan cómo recortar caprichosamente un estamento colectivo del que todos nos valemos para desarrollar nuestra vida cotidiana. Que surjan otras plataformas que usen talismanes vacíos de contenido como el argumento federal nos parece tan correcto como debe de parecerles a los nostálgicos de Bellas Artes que los firmantes de Libres e Iguales elijan el restaurante Lhardy para su presentación en sociedad".

18 de julio,San Federico y Santa Marina

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