La prensa presiona a Rajoy para que "concrete" la purga de aforados

Primer viaje al extranjero de los Reyes. El Papa recibe a Felipe VI y doña Letizia, que mantiene el privilegio de las reinas católicas de vestir de blanco. Mas recibe a la SCC con el ademán imperturbable.

9 min
Pablo Planas
Martes, 1.07.2014 10:58

El Gobierno se propone reducir el número de ayuntamientos y de aforados, meter tijera en las administraciones locales y hasta baraja la elección directa de los alcaldes. El proyecto "regenerador" trascendió ayer, tras la reunión de la ejecutiva del Partido Popular, en la calle Génova de Madrid. No muy lejos de allí, a las puertas del Tribunal Constitucional, una nutrida representación de los munícipes por antonomasia depositaba el recurso de tres mil de los suyos contra el ERE municipal.

En La Vanguardia, Carmen del Riego atribuye el órdago al "efecto Podemos" y escribe: "El PP ganó las elecciones europeas por la mínima y perdió dos millones y medio de votos, pero ganó, y cuando el triunfo estaba en entredicho la victoria le supo a gloria. Pero un mes después, y en el clima de preocupación con que los barones regionales afrontan las municipales y autonómicas, Mariano Rajoy cree que ha llegado la hora de ampliar la agenda más allá de la economía. Por eso, ayer decidió abrir un debate sobre medidas de regeneración política con el que busca contrarrestar el efecto Podemos. La emergencia del movimiento liderado por Pablo Iglesias en las pasadas elecciones europeas ha provocado un terremoto en la izquierda clásica que ha hecho replantear al PSOE e IU los liderazgos y discursos. Todos se han movido menos el PP. De ahí que, y frente a los dirigentes que habían reclamado más acción política, el presidente del Gobierno se pusiese ayer manos a la obra anunciando en la reunión del comité ejecutivo del partido que está dispuesto 'a poner encima de la mesa debates que están en la ciudadanía'. Un anuncio que pese a su generalidad fue muy bien recibido por los dirigentes populares, que creen que fuerzas como Podemos han barrido al PP de algunos debates y han impuesto un "discurso único" ante los muchos problemas candentes".

A su director, Màrius Carol, el sondeo de Rajoy le sugiere la idea de un desplazamiento evolutivo del PP hacia la comprensión cabal del malestar público. Bajo el título "El país de los 10.000 aforados" sostiene: "La política se mueve. Lentamente, pero se desplaza. Mariano Rajoy anunció en el comité ejecutivo del PP que, dentro de la llamada 'agenda de la mejora de la calidad democrática', tiene intención de reducir el número de aforados en España. Actualmente, su número supera la cifra de 10.000, de los cuales, algo más de dos mil son políticos, sobre todo diputados y senadores, así como parlamentarios autonómicos. El resto lo integran altos cargos, junto con jueces, magistrados y fiscales. (...) Ni en EE.UU., ni en el Reino Unido ni en Alemania existen aforados. En Francia, sólo el presidente de la República y el Consejo de Ministros gozan de esta protección. En Italia y Portugal, únicamente el jefe de Estado figura como tal. El expresidente alemán Christian Wulff fue acusado de cohecho y juzgado por un tribunal de Hannover en el 2012 y tuvo que dimitir. Dos años después, el mismo tribunal lo absolvió, pero su carrera había sido arruinada. El aforamiento tiene sentido en unos pocos casos, pero nada justifica que haya 10.000. La población de La Bisbal o de Formentera, por ejemplo". Oportuno comentario para la mañana en la que el expresidente de Francia Sarkozy está prestando declaración en una comisaría de Nanterre por supuestos delitos de tráfico de influencias.

En El Mundo son un pelo reticentes, no demasiado, debido a la vaguedad de los planteamientos gubernativos, y editorializan: "Un mes después del severo castigo cosechado en las elecciones europeas, y empujado por quienes dentro del PP reclaman reformas y advierten de que el partido del Gobierno debe salir de su 'zona de confort', Mariano Rajoy planteó ayer en su Comité Ejecutivo una 'agenda de calidad democrática'. El problema es que no trascendió ni una sola medida concreta con la que apuntalar tan loable objetivo. En teoría, los populares aprovecharán su Escuela de Verano para debatir y fijar posición sobre el número de aforados; la elección directa de alcaldes; la reducción de diputados autonómicos y ayuntamientos; e incluso la reforma de la Constitución.(...) Por lo que atañe a la de la Constitución, se trata de un debate crucial. El solo hecho de que el presidente del Gobierno haya manifestado su disposición a 'estudiar' una reforma es positivo. El modelo instaurado en 1978 está agotado, principalmente, porque el consenso que lo hizo posible ha desaparecido".

De las reformas no se debería salvar ni el papel pintado, según El Mundo, que concluye así su editorial: "Los populares deben insistir en combatir de una manera efectiva la corrupción, fomentar la transparencia en las Administraciones e impulsar la participación en política y la democracia interna en los partidos. Rajoy debe concretar su compromiso de regeneración democrática. De no ser así, decepcionaría las expectativas que él mismo ha generado y agravaría la desconfianza hacia los políticos".

Es la onda de la regeneración, la reforma, la respuesta a la desafección. Reducir aforados y adelgazar la administración. Esto último lo demanda Bruselas, la Unión Europea, que engorda con actos sacramentales de moralidad pública en Grecia, Italia, Portugal y España, la Europa del sol. En Francia, tras la catástrofe de las elecciones europeas para los socialistas, Hollande y nuestro convecino en París Manuel Valls anunciaron de un día para otro un plan para reducir el número de departamentos. No se ha vuelto a saber más. En España, las diputaciones gozan de una salud excelente una década después de que se abriera el debate sobre sus funciones, utilidad y duplicidades generadas.

En cuanto a los aforados, pudiera ser que ese asunto formara parte de la materia oscura del agujero negro en el que vagan propuestas como la reforma de la ley electoral y las relativas a la financiación de los partidos. Sea como fuere, el PP recupera la iniciativa política, según prueba el hecho de que el anuncio de Rajoy a través de María Dolores de Cospedal es el argumento escrito de la portada de la mayoría de los periódicos.

Las imágenes varían. Abc y La Razón optan por el primer viaje de los nuevos Reyes al extranjero. Al Vaticano, concretamente. Es la torna de la supresión de la misa en los actos de proclamación. Letizia es tan sumamente consciente de su papel que no ha podido renunciar a vestir de blanco en presencia del Papa, privilegio reservado a las reinas católicas. Los Reyes están en los cien días de gracia y los comentarios sobre la visita a Francisco I son de tono elogioso, como era previsible. Sólo en Ara, también con foto, apuntan a que "Rajoy descarta una tercera vía tutelada por el Rey". El titular se basa en la crónica desde Madrid de Joan Rusiñol, que en contra de lo que sugiere El Mundo y el pasado domingo el Abc, afirma hoy que el PP se ha cerrado en banda a la reforma constitucional y que sólo aceptaría "pequeños retoques cosméticos".

En Barcelona, Artur Mas ha recibido a una representación de Sociedad Civil Catalana (SCC), con su presidente, Josep Ramon Bosch, y sus vicepresidentes primero, segundo y tercero, Joaquim Coll, José Rosiñol y Susana Beltrán. Constataron la inflexibilidad presidencial, su obstinación y fijación con el derecho a decidir. Mas es en sí mismo un bucle que principia en la consulta y acaba en el referéndum. Ha aceptado el martirio hasta el punto que ya no sonríe ni para las cámaras.

La dirección de SCC solicitó formalmente al president de la Generalidad que no convoque un referéndum y Mas se hizo la foto con la SCC, a plena satisfacción de la apariencia de autómata normalidad que aureola la travesía en el proceso. Todos los periódicos dedican amplio espacio a la reunión.

Isidre Fainé ha relevado a Juan Maria Nin de la dirección de Caixabank. Le sustituye Gonzalo Gortázar, a partir de ahora número dos de Fainé. Los económicos explican la movida en clave de juego de tronos y hasta hablan de batallas intestinas en las "torres negras" mientras la entidad ultima las compras de Catalunya Banc (la antigua Catalunya Caixa) y Barclays, operaciones de alta tensión en el monopoly financiero. En El País firma la crónica Iñigo de Barrón. En el títular se habla de "destitución" del consejero delegado. En páginas interiores se fomenta el ejercicio de leer entre líneas. Escribe Barrón: "Fuentes de la entidad aseguraron que el relevo se ha realizado de mutuo acuerdo y de forma amistosa. Algunos lo asemejan a 'una renuncia a sus cargos' sin indemnización. 'Se trata de una salida pactada y ordenada una vez culminada la reordenación del grupo por la aplicación de la nueva ley de cajas y fundaciones bancarias', dijo el banco. Esta norma impide simultanear puestos en la entidad y en la fundación".

A decir de los entendidos, donde pone amistosa, pactada y reordenación cabría hablar de berrinche, apaño y ajuste de cuentas. Vidas de bancarios.

1 de julio, vidas ejemplares: San Aarón, hermano de Moisés, y Santa Esther o Ester, reina de Persia que intercedió por los judíos y los salvó del exterminio