Pujol confiesa haber ocultado dinero al fisco en el extranjero durante décadas

Acosado por las informaciones periodísticas de los últimos años, el ex presidente de la Generalidad Jordi Pujol admite que su familia -su esposa y sus siete hijos- han evadido a Hacienda "un dinero ubicado en el extranjero" que heredaron de su padre en 1980 y del que él fue "responsable legal". No especifica de qué cantidad se trata. El presidente fundador de CiU dice que "no se encontró nunca el momento apropiado para regularizar esta herencia", pero asegura que lo han hecho en los últimos días. Pide perdón.

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El ex presidente de la Generalidad y presidente fundador de CiU, Jordi Pujol Soley
Redacción
Viernes, 25.07.2014 19:47

El ex presidente de la Generalidad y presidente fundador de CDC y de CiU, Jordi Pujol Soley, ha confesado este viernes que, durante más de tres décadas, él y su familia -su esposa y sus siete hijos- han ocultado a Hacienda en el extranjero un dinero de una herencia recibida en 1980 de su padre.

En una carta enviada a los medios de comunicación, Pujol asegura que "en los últimos días" su familia ha "regularizado" esa herencia aprovechando la normativa fiscal "excepcional" aprobada en noviembre de 2012.

Sin embargo, el 'padre' del nacionalismo catalán contemporáneo no revela en ningún momento de qué cantidad se trata, ni en qué país o países han escondido ese dinero durante todos estos años, ni tampoco cuál es la actividad o actividades que generaron ese dinero ilegal.

"Rendimiento de una actividad económica de la que ya se ha comentado"

El dirigente nacionalista justifica el que se haya decidido a dar estas explicaciones por "las informaciones aparecidas desde hace casi dos años" en relación al origen de la fortuna de su familia:

"Mi padre Florenci Pujol Brugat, dispuso como última voluntad específica que un dinero ubicado en el extranjero -diferente del comprendido en su testamento-, rendimiento de una actividad económica de la que ya se ha escrito y comentado, y que no estaba regularizado en el momento de su muerte en septiembre de 1980, fuera destinado a mis siete hijos y a mi esposa, puesto que él consideraba errónea y de incierto futuro mi opción por la política en vez de seguir en el mundo de la actividad económica. Y más aún, porque habiendo vivido de cerca la época difícil de los años 30 y 40 tenía miedo de lo que podía pasar, y más de lo que podía pasarle a un político muy comprometido".

Aceptó ser el "responsable legal" de la herencia pese a su origen irregular

Pujol señala que su padre murió de forma "repentina" poco antes de su toma de posesión como presidente de la Generalidad en 1980. "En aquel momento la minoría de edad de la práctica totalidad de mis hijos me convertía en responsable legal de cualquier decisión, y aunque mi conciencia y mi cargo me empujaban a rechazar esta herencia, la última voluntad de mi padre junto a su opinión y dudas sobre mi opción vital por la política pesaban todavía más", explica.

Y añade: "Finalmente decidí encargar su gestión y regularización a una persona de máxima confianza de mi padre y también mía, gestión de la que no quise saber nunca el más mínimo detalle, hasta que llegados a la mayoría de edad todos mis hijos se decidió que esta persona cediese esta gestión a uno de mis hijos. Es en este momento que mi error original contaminó directamente a mis siete hijos y a mi esposa".

"No se encontró nunca el momento adecuado para regularizar esta herencia"

Más sorprendente, si cabe, es la explicación que el dirigente nacionalista ofrece para justificar que mantuviera oculto al fisco ese dinero durante más de tres décadas:

"Lamentablemente no se encontró nunca el momento adecuado para regularizar esta herencia, como sí han podido hacer el resto de personas que se encontraban en una situación similar en tres ocasiones excepcionales a lo largo de treinta años de vigencia del actual sistema tributario".

Trata de salvar a sus hijos de los múltiples casos corrupción que les afectan

Una vez reconocido el fraude, Pujol se autoinculpa en exclusiva, tratando de salvar a sus hijos de los innumerables casos de presunta corrupción que les acosan: "De los hechos descritos y de todas sus consecuencias soy el único responsable, y quiero manifestarlo de forma pública, con mi compromiso absoluto de comparecer ante las autoridades tributarias o si hace falta ante instancias judiciales para acreditar estos hechos y de esta forma acabar con las insinuaciones y los comentarios".

Finalmente dice que su confesión le causa "mucho dolor" por su familia y "sobre todo por lo que puede significar para tanta gente de buena voluntad que puedan sentirse defraudados en su confianza", a los que pide "perdón". "También les pido que sepan distinguir los errores de una persona -por muy significativa que haya sido-, y que esta declaración sea reparadora en lo que sea posible del mal y de expiación por mí mismo", concluye.

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