"¿Dónde queda en la democracia española la sociedad civil? Hasta ahora, las reacciones en la intelectualidad, entre los cantantes -pero ¿dónde está el admirado Joan Manuel Serrat?-, en el empresariado, han sido demasiado melifluas, acobardadas. ¿Nada hay que contrarreste manifestaciones como las de la Diada, único soporte que le queda ya a Mas para mantener su política suicida?"

Fernando Jáuregui, periodista, en un artículo publicado este viernes en Diario Crítico:

"[...] Sin miedo a decir cada cual lo que piensa, los representantes de la sociedad civil [británica] se han colado de hoz y coz en un debate [sobre la secesión de Escocia] en el que al Reino Unido, y a Europa, les va mucho. Y aquí, en la España de los timoratos a pronunciarse, comenzando por esa Cataluña de los silencios profesionales y mediáticos, ¿dónde queda en la democracia española la sociedad civil?

Me hago esta pregunta azuzado por la brillante campaña 'Sigamos Juntos', que se lleva a cabo en ese Reino Unido que quiere seguir estándolo (todo indica que la derrota de los independentistas dentro de cuarenta días va a ser importante). Pero también inquieto ante muchos, demasiados, silencios en la sociedad española, que no solo en la catalana, donde me resulta evidente que muchos proclaman su adhesión 'patriótica' por conveniencia, pero muchos más callan por lo mismo... y por temor a las paredes del vecino. Hasta ahora, las reacciones en la intelectualidad, entre los cantantes -pero ¿dónde está el admirado Joan Manuel Serrat?-, en el empresariado, han sido demasiado melifluas, acobardadas. ¿Nada hay que contrarreste manifestaciones como las de la Diada, único soporte que le queda ya a Mas para mantener su política suicida? Para creer en una sociedad civil catalana tendríamos que asistir a otros debates mediáticos -a algún debate mediático, al menos-, al florecimiento de gentes, más allá de los políticos, que se decanten por el 'no', que sean capaces de decir el voz alta lo que muchos escuchamos a amigos catalanes, incluso ligados a Convergència Democràtica: que la sociedad entera, en la Cataluña corrompida que está enseñando sus vergüenzas al mundo -qué lamentable espectáculo el de quienes agachan la cabeza ante el tremendo 'affaire Pujol'-, camina con paso firme hacia el abismo.

Cierto que en España se han producido manifiestos a favor y en contra del derecho de los catalanes a decidir; pero los abajo firmantes tenían más de políticos que de personas admiradas por su actividad intelectual o artística y el ámbito de resonancia de aquellos textos ha sido casi nulo. Cierto también que algunos animan movimientos como el 'libres e iguales' que congregan en alguna ciudad española a unos centenares de personas. No es eso; o no es solamente eso, porque aplaudo todas las formas de organización ciudadana pacífica que puedan darse. Simplemente me pregunto por qué callan, ante lo que está por venir, otros que algunas veces sí han hablado, fuesen los de 'la zeja' o los del ceño, y por qué no se manifiestan otros que nunca han hablado, como si lo que ocurre en este país nuestro no fuese, más allá de las bambalinas, de los focos o de la caja tonta, con ellos.

[...] Pero si pedimos a los líderes europeos que se pronuncien sobre la independencia catalana -y recuerden que fue Artur Mas el primero que, con su desdichada carta a los mandatarios de los países de la UE, llevó a su 'diplocat' al desastre-, ¿cómo no vamos a pedírselo a nuestros personajes más admirados popularmente, como deportistas o artistas de elite? ¿Cómo excluir la opinión de los ciudadanos corrientes y molientes del resto de España? La política es, como se dice del periodismo y los periodistas, algo demasiado serio como para dejarlo en las exclusivas manos de los políticos. Así que vamos, que empiecen ya, que el público se va".