Camps: "Ha habido un gran complejo por parte de la izquierda, al no saber cómo abordar el nacionalismo catalán y vasco"

La catedrática de Filosofía Moral y Política considera que "el nacionalismo siempre tiene tendencia a ser exclusivo, a no ser incluyente, al egoísmo, es la negación del internacionalismo, que ha sido siempre marca de la izquierda". Y denuncia que "el independentismo es tan populista como cualquiera de estos otros movimientos que se están dando: el racismo, la anti-inmigración, Le Pen...".

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Victoria Camps, catedrática emérita de Filosofía Moral y Política de la UAB
Redacción
Martes, 26.08.2014 04:31

"El nacionalismo siempre tiene tendencia a ser exclusivo, a no ser incluyente, al egoísmo. Es la negación del internacionalismo, que ha sido siempre marca de la izquierda". Así se ha posicionado la catedrática emérita de Filosofía Moral y Política de la UAB, ex senadora del PSC (1993-1996) y miembro de Federalistes d'Esquerres, Victoria Camps, en una entrevista publicada este lunes en El Diario, en la que ha criticado duramente el proyecto secesionista promovido por el presidente de la Generalidad, Artur Mas.

Según Camps, "el punto final del nacionalismo es tener un Estado propio". "No me extraña demasiado que se haya acabado pidiendo la independencia y que se haya iniciado este proceso. Lo que me parece evidente es que se ha construido la casa empezando por el tejado. Primero, se pidió una consulta sobre no se sabía muy bien qué. Después se acordó una pregunta por parte de los partidos que querían la consulta. Y ahora estamos metidos en un lío porque se debería haber empezado de otra manera, discutido si el proceso era razonable, qué información era necesaria... Ahora sólo tenemos la información aportada por el Consejo para la Transición Nacional, que no se ha discutido", ha añadido.

Referéndum secesionista dentro de la legalidad

La catedrática no se opone a la celebración de un referéndum secesionista, pero dentro de la legalidad. "Hagamos una consulta pero hagámosla bien, hagámosla legalmente y acordemos qué preguntamos", ha señalado. Y ha atribuido la intensificación del independentismo catalán a "la crisis económica y financiera la que ha desencadenado más esta ilusión mayoritaria hacia un proyecto nuevo, que parece que lo resolverá todo".

"La sentencia del Tribunal Constitucional ha sido un elemento que ha influido, pero no habría provocado una respuesta tan continuada y tan larga si no hubiéramos estado en medio de una crisis económica. El problema de la mayoría es el dinero, no las banderas. [...] En Francia es inimaginable una opción de este tipo. Tienen otras salidas: el racismo, la anti-inmigración, Le Pen... Son maneras populistas de hacer frente a la crisis. El independentismo es tan populista como cualquiera de estos otros movimientos que se están dando", ha insistido.

"No hay ningún interés desde fuera en ayudar a la soberanía de Cataluña" 

Camps ha destacado que "los dirigentes del proceso [independentista] procuran que el mundo nos mire y llamar la atención", pero ha advertido de que "la única vía que ven que puede hacer que este proceso tenga continuidad es que haya un cierto reconocimiento internacional, pero este reconocimiento no está. No hay ningún interés desde fuera en ayudar a la soberanía de Cataluña. Hay interés por parte de los soberanistas que desde Europa e internacionalmente se vea el proceso con simpatía".

"[Europa] se lo saca de encima [este problema]. Todas las respuestas que ha dado son en el sentido de que es una cuestión nuestra, que lo tenemos que decidir nosotros y que después ya se verá qué hace Europa. La decisión no vendrá desde Europa", ha reiterado.

El debate nacionalista "no tiene solución"

Según Camps, el debate nacionalista "no tiene solución". "Es de estos problemas que se arrastran, que no tienen una solución definitiva. La independencia quizás tampoco lo es. ¿Qué significa hoy ser independiente? Cada vez los Estados tienen menos autonomía para tomar decisiones. Solución no hay. Hay una manera de llegar a un entendimiento. Y eso es la política", ha explicado.

Y ha apostado por el "federalismo". "De alguna manera ya tenemos un cierto federalismo. El Estado de las autonomías no es tan diferente de un federalismo tipo alemán. Necesita correcciones, ir resolviendo el tema de la financiación, solución que tampoco sería nunca definitiva. En Alemania también lo están discutiendo constantemente. Pero hay agravios a los que se debe dar respuesta. Esto es relativamente fácil de hacer. Es la tercera vía", ha indicado. En todo caso, Camps se ha mostrado convencida de que la consulta independentista "no se hará".

"Ha habido un gran complejo en la izquierda con el nacionalismo catalán"

La catedrática se ha mostrado muy crítica con la posición de la izquierda en relación al soberanismo catalán: "En esta cuestión ha habido un gran complejo por parte de la izquierda, al no saber cómo abordar el nacionalismo catalán y vasco. Es verdad que, en la transición, el nacionalismo hablaba en nombre de libertades que no se tenían. Una vez alcanzadas estas libertades -yo creo que se han conseguido-, el nacionalismo no puede ser un movimiento de izquierdas. El nacionalismo siempre tiene tendencia a ser exclusivo, a no ser incluyente, al egoísmo. Es la negación del internacionalismo, que ha sido siempre marca de la izquierda".

"El derecho a decidir no quiere decir nada. La izquierda debería ser capaz de matizar y decir claramente que se puede hablar del derecho a la autodeterminación o de si la independencia se puede someter a votación. Decidir necesita un complemento. Sin él, no significa nada", ha insistido.

Y ha considerado que "el gran reproche que hay que hacer al movimiento independentista es que es anacrónico. En tiempos de globalización no tiene sentido reclamar un Estado cuando los Estados tienen cada vez menos poder. Se ha hablado de la Europa de las ciudades, de las regiones. Podría ser otra cosa. Por lo tanto, deberíamos ser más imaginativos e intentar negociar los reproches de financiación, de reconocimiento de cuestiones como la lengua, y no copiar un modelo que, según cómo, es decimonónico".

"Hemos estado cerrando los ojos a la corrupción de CDC y de Pujol"

Finalmente, Camps también ha lamentado el silencio que se ha guardado durante años en torno a la familia Pujol y sus negocios opacos:

"La sorpresa ha sido general, aunque se conocían las triquiñuelas de la familia y también de Convergència. Ahora ha salido por primera vez que Banca Catalana fue un fraude y que el 3% era una realidad. Pero lo ha tenido que confesar Pujol para que se reconociera de forma unánime. Esto es lo grave de la cuestión. ¡Cuánto tiempo hemos estado cerrando los ojos a una corrupción de partido, no sólo de una familia, sin atrevernos a ir demasiado lejos! Ni unos ni otros. Cuando Pasqual Maragall denunció el 3% le hicieron callar y todo el mundo se calló enseguida".

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