Revista de prensa

Los Pujol, un "conglomerado" mexicano y un bautizo sin mariachis

La prensa está que se sale con las historias de los "Pujolone". En La Vanguardia relatan el bautizo de la primera nieta de Jordi Pujol Ferrusola. Ojo a la portada del Abc, última instantánea del "abuelo".

10 min
Pablo Planas
Lunes, 4.08.2014 13:17

El párroco de la iglesia de la Concepción nos pide que recemos por los que están de vacaciones. La iglesia es muy conocida. Se trasladó piedra a piedra hasta la calle Aragón y desde un punto ya indeterminado de lo que hoy es la Vía Layetana. En la misa de una en el Ensanche, en catalán, por supuesto, ya se ha superado la crisis, el proceso y el paro, de ahí que el sacerdote ore por los que se han ido a la Costa Brava o a Eivissa, que es como llaman los periódicos ahora a lo que viene siendo conocido desde la época de los cartagineses como Ibiza. A los enfermos, a los pobres, a los parados y a los demás, que les den. Que se mueran los feos. De milagro que no pide y "prega" por la familia Pujol.

La familia, gran cosa. Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito, ya es abuelo. Tempus fugit. Un día estás con el bólido torpedo a fondo en dirección a Andorra con un pibón en el asiento del copiloto y al siguiente te tienes que liar a trompazos con la prensa para poder bautizar a la primera nieta en paz y sin testigos incómodos de la canallesca. Ha hecho bien Mas en no retirarle la escolta a Pujol y haría mejor si todos los miembros del clan dispusieran de guardaespaldas profesionales. La fotógrafa Roser Vilallonga, de La Vanguardia, sigue el rastro de los Pujol a la vieja usanza del periodismo, sin pensar y sin pensar en nada más que las fotos. Consiguió una exclusiva de verdad, la primera foto del ex Molt Honorable tras La Confesión, y husmea el rastro de los diferentes miembros del clan con la sagacidad y el desprendimiento de una auténtica "camelman". En su periódico se confrontan dos tendencias: los que pretenden olvidar y los que creen que sería mejor olvidar, con las excepciones de rigor: Antoni Puigverd y Sergi Pàmies, que están de guardia en las columnas que habitualmente ocupan los desmemoriados, con Ella, la Rahola, al frente de la manifestación.

Primero, las noticias. En La Vanguardia, todo hay que decirlo, aportan un relato estremecedor a la par que muy esclarecedor. Es de Carles Castro y cuenta el bautizo de la bisnieta de Pujol y señora Ferrusola. Ni un guión sobre los Corleone y su alianza con los Soprano resultaría más bárbaro y amenazador. Lean, lean:

"La compleja situación que atraviesa la familia Pujol a raíz de las revelaciones sobre su fortuna oculta en el extranjero provocó ayer una accidentada peripecia por varias poblaciones de la Cerdanya en torno a la celebración del bautizo de una de las bisnietas del patriarca; concretamente, la hija de Mercè Pujol Gironès, casada con Ignacio García de Quevedo, miembro de una adinerada familia mexicana. A su vez, Mercè es hija de Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito del expresidente y que precisamente tiene ya cita en el juzgado por presunto blanqueo de capitales y delito fiscal, junto a su esposa, Mercè Gironès, el próximo mes de septiembre. El bautizo de la bisnieta de Jordi Pujol i Soley estaba previsto para ayer, domingo, en la iglesia de Sant Martí d’Aravó. una localidad que pertenece al municipio de Guils de Cerdanya. Sin embargo, con objeto de evitar la presencia de los medios de comunicación, el sábado por la noche los invitados recibieron un mensaje a través de WhatsApp en el que se les informaba del lugar en el que finalmente se celebraría el oficio religioso. A partir de ahí, algunos miembros de la familia Pujol recurrieron a todo tipo de fórmulas para zafarse de la prensa. Así, en la casa de Bolvir, donde esta semana ha permanecido recluido el propio expresident de la Generalidad, una joven intentó distraer a los periodistas mientras Jordi Pujol Ferrusola y uno de sus hijos abandonaban el inmueble en un vehículo cargado de maletas y que a punto estuvo de atropellar a algunos profesionales que intentaban fotografiarlo. De hecho, y con objeto de obstaculizar un eventual seguimiento, dos vehículos de sendas cadenas de televisión (Antena 3 y Cuatro) estacionados frente a la casa de Bolvir, aparecieron ayer por la mañana con las válvulas rotas y las ruedas desinfladas. Como consecuencia de ello, ambas cadenas comunicaron el incidente a los Mossos d’Esquadra".

Ruedas desinfladas... O sea, un delito cometido en Can Pujol, con escolta de los Mossos de Espadaler. Eso lo tendrían que explicar, pero, vamos, que no es precisamente lo mollar del caso Pujol. Simplemente, una anécdota categórica. ¿Qué será lo próximo? ¿Una cabeza de caballo en la cama de Inda y Urreiztieta?

Sigue Castro, con un par:

"El convite contaba con la presencia de numerosos ciudadanos mexicanos, familiares o amigos del padre de la bisnieta de Pujol, Ignacio García de Quevedo. Este y Mercè Pujol Gironès contrajeron matrimonio en el año 2012 en Santa María del Mar, en una ceremonia oficiada por el sacerdote Enric Puig, ex director general de la Joventut. Los recién casados fijaron posteriormente su residencia en Miami. García de Quevedo trabajaba entonces en una compañía de servicios financieros. Su padre, Xavier García de Quevedo, es uno de los principales accionistas y directivos del Grupo México, un importante conglomerado dedicado a minería y transporte".

Esto es, un "conglomerado" de mexicanos. ¿Miedito? No, lo siguiente. No consta que amenizaran el bautizo "Los Tucanes de Tijuana". Al cura, al parecer, no le pareció una buena idea llenar la capilla de mariachis.

Y en El Periódico, Jesús Albalat entrevista a María Victoria Álvarez, que no tiene escolta oficial como Pujol necesitándola mucho más. A los Pujol ya se les conoce en la Cerdaña como "los mexicanos" mientras que María Victoria Álvarez sólo dispone de la protección que le proporciona lo que sabe y se guarda. El titular es demoledor: "Jordi Pujol Ferrusola consideraba a Felip Puig su único amigo", declara. ¿Felip Puig? Ah, sí, el consejero de Industria, el que salía en Polonia con una porra, de cuando fue consejero de los Mossos. ¡Qué gracieta! Hay que tener arrojo para hacer bromas con esta gente. El que suscribe, por si acaso, se limita a contar lo que dicen los periódicos, que conste.

Total que ese par de amigos, Puig and Pujol, debían de formar lo que los García Quevedo consideran un "conglomerado" catalán, de tal forma y efecto que no está claro quién sale más beneficiado de estos contactos, si los Miami boys o los latin kings de la Cerdaña.

Portadón del Abc. A la fotógrafa Inés Baucells le da, de tanto en cuanto, por ponerse en modo periodista y le salen unos fotones que recuerdan a los de Jordi Romeu, Luis Moreno o Elena Carreras, sus referentes. La Baucells retrata a Jordi Pujol Ferrusola entrando en el restaurante. Sorprende la mata de pelo del "hereu", cuya testa clareaba en las pocas fotos que se disponen de él. En esta última parece El Puma del pelazo que tiene. Fernando García de Cortázar escribe una tercera sobre el tema que es fundamental:

"Ni el personaje ni el nacionalismo podían resignarse a considerar a Jordi Pujol la máxima autoridad del Estado en Cataluña, que fue el cargo que ostentó, de acuerdo con el espíritu y la letra de la Constitución, entre 1980 y 2003. Con notable desprecio por quienes dedican su inteligencia y su esfuerzo diario al servicio público, Jordi Pujol nunca se sintió una persona dedicada a resolver los problemas de los ciudadanos, humilde y secundaria tarea dejada a los insignificantes funcionarios de la Administración catalana. Jordi Pujol no se consideraba una autoridad política, justificada con los votos y desdramatizada por los usos y costumbres de una democracia vigorosa. Debía ser la personificación de la historia de un pueblo, la forma concreta de una conciencia milenaria, el cuerpo visible de un espíritu de resistencia nacional. Jordi Pujol no quería legitimarse por la tranquila adhesión de los ciudadanos a su proyecto, sino por la relación mística de una sociedad inmadura con su causa".

Absolutamente recomendable, como recomendable es echar un vistazo a la prensa local. En el Ara no salen de su asombro ni de su mutismo. El derecho a decidir no va con ese periodismo. Ni tampoco con El Punt Avui, que atisba en Felipe VI una cierta preocupación por lo que pasa en Cataluña. Como lo oyen. Firma el texto David Portabella desde Madrid, que sugiere que el rey está mosqueado con Rajoy porque éste lo fía todo al Tribunal Constitucional mientras que a su majestad le parece que habría que hacer algo más. Pues será verdad. En La Razón, en cambio, el argumento de portada es que sólo 599 catalanes residentes en el extranjero han pedido votar el 9-N.

Sergi Pàmies, que dignifica el espacio que ocupa, relata un "Viaje fugaz al sur de Francia" y escribe:

"En total, cuatro almuerzos en restaurantes de cocina y trato negligentes. La relación entre camarero y cliente es de perro pastor y rebaño. La estrategia: ofrecer platos concebidos con criterios de afartapobres a un precio teóricamente razonable pero que, en la práctica, dinamita el equilibrio calidad-precio. Se abusa de la acumulación de ingredientes en el plato sin detallarlos en el enunciado de la carta. Un entrecot o una pechuga acaban siendo el pretexto para intimidar al cliente con guarniciones abrumadoras y salsas ulcerosas. Las condiciones son idénticas a las que viven los turistas en muchos lugares de Cataluña: si aceptas convertirte en guiri poco escrupuloso y participas en este circuito (terrazas de centros urbanos especialmente diseñados para fomentar la hostelería de emboscada), peor para ti. Aparte de la degradación de este segmento de la restauración de trinchera para guiris incautos, Francia aporta elementos diferenciales en el trato y la escenografía. Me refiero, por ejemplo, al entrañable y grotesco retintín de muchos camareros y a una especie de orgullo gremial que se esgrime con ínfulas preventivas y que impone una relación de condescendencia y hostilidad con el cliente. Es como si esta conducta fuera un signo de identidad, el toque humano a un paisaje y una cultura infinitamente atractivas. (...) El camarero francés borde (no hace falta que sea francés: es camarero francés borde todo aquel camarero borde que vive y trabaja en Francia) es una institución. Su reino se extiende por mesas ocupadas por turistas esclavizados y su mal trato destila un republicanismo monumental".

4 de agosto, San Tertuliano. Es lo que hay.

Pensamiento del día. George Best, extremo mítico del Manchester United: "Gasté un montón de dinero en coches, mujeres y alcohol. El resto simplemente lo malgasté".