Revista de prensa

Pàmies le dedica a Bolaño una columna de 'La Vanguardia'

El proceso se tensa y se agrieta mientras Sergi Pàmies ocupa el espacio de Rahola para comentar el "estilo Bolaño" en las tertulias. Pàmies es del club de los que hablamos con la Radio y la Televisión (los aparatos).

12 min
Pablo Planas
Miércoles, 13.08.2014 09:40

El detector de señales procesales registra una inusitada actividad en la sala de máquinas del bloque independentista. La onda ha llegado a Madrid. Sea por la confesión de Pujol o por el alineamiento de Júpiter con Venus en la trayectoria de Sagitario, la cuestión es que esa pareja de conveniencia que forman CiU y ERC muestra agudos signos de desgaste. La relación ha pasado por todas las fases, pero no ha habido bipartito ni consumación. Un acto fallido agravado por las consideraciones a posteriori de la vicepresidenta de la Generalidad, Joana Ortega, que suponen un alunizaje en la realidad. Sostiene la dirigente democristiana que no hay un solo 9-N, que no hay que encaparrarse en la fecha, que no se puede convocar una consulta contra el criterio del Tribunal Constitucional, que tras los domingos vienen los lunes y que el diez está después del nueve.

Unió siempre se caracterizó por su pragmatismo y por el deseo de comprender el fenómeno español, superar el círculo catalán y aquí paz y allá gloria, pero la derrota diseñada por los Pujol y ejecutada al timón por Mas (la "hoja de ruta") puede resultar letal para el viejo partido nacionalista. Ramon Espadaler ha sido abducido por el sector ayatolá de Convergència. Ortega cumple la ley a todas horas, pero pasa las tardes maquinando la consulta porque a Mas le gusta tenerlo todo listo de antemano (es de los que se preparan por la noche la ropa del día siguiente). Sólo se salva de la quema Josep Maria Pelegrí, el consejero de Agricultura que defiende con dignidad los intereses españoles en Europa ante el veto de Rusia. Es casi el único activo, Duran al margen, que le queda a un partido torpedeado por dentro (el comisionado Castellà, el alcalde Vila d'Abadal y el papelón de Rigol) y al que CDC pretende arrastrar en su caída.

Es fama que Duran es un político tan inteligente como desaprovechado que vendría a encarnar el refrán de que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Ni le faltan conocimientos estratégicos ni experiencia táctica, pero es como esos futbolistas muy prometedores que no acaban de romper en cracks. El caso de Isco, la joya desaprovechada del Real Madrid. Acabe como acabe, la finta de la retirada, el amago de una reformulación refundatoria de la política y la internada por el centro de Duran son lo mejor que se ha visto en política desde que Iván de la Peña colgó las botas. La intención también cuenta. No sólo el resultado. Es un debate eterno, no como lo de CiU, que de ser la unión más solida de Cataluña ha pasado a disponer de todos los números para convertirse en leyenda.

En El Punt Avui se insiste en la sintonía CiU-ERC que en el resto de la prensa, tanto en Barcelona como en Madrid, se da por severamente averiada o definitivamente rota. Marc Bataller firma en el decano de la prensa en catalán una crónica que revela una reunión la semana pasada entre Mas y Junqueras que habría sido el prólogo de un nuevo encuentro a celebrar antes de la Diada. Se trataría de consolidar el calendario del 9-N, para lo que Mas y Junqueras "buscan la misma sintonía", escribe Bataller.

Como fantasía recurrente, el 9-N empieza a ser pesado hasta para sus partidarios. Caso Pujol al margen (que según el Financial Times, avisa La Vanguardia, no sólo afecta a la imagen de Cataluña sino también a la de España), CiU se aferra ahora al clavo ardiente de la legalidad y ERC sigue su propia lógica. Ayer salieron los republicanos Alfred Bosch y Joan Tardà a dar la cara por Junqueras (que si no llega a ser por la información de Bataller que lo sitúa la semana pasada con Mas podría haberse dado ya por "missing") y comentar el segundo que el Gobierno de la Generalidad se suicidará si no celebra un referéndum el dicho 9-N. El fin de Mas, kaput, según el preclaro Tardà. Es lo de sentarse a la fresca hasta ver el cadáver del enemigo desfilar entre la puerta del vecino y el gallinero de al lado. Entre lo zen y a lo Sun-Tzu, Junqueras toca la lira y arde Roma.

En El País, el principal asunto de portada es: "La posible suspensión de la consulta divide al independentismo". El titular se desarrolla en una crónica de Miquel Noguer:

"A la espera de que Mas tome hoy cartas en el asunto —hoy tiene previsto un acto sobre el tricentenario de la derrota de los partidarios del archiduque Carlos, atrincherados en Barcelona, ante las tropas de Felipe V—, Esquerra Republicana se apresuró a marcarle las líneas rojas. Y lo hizo por partida doble. Primero fue el diputado Joan Tardà quien acusó a Ortega de pretender 'desmovilizar' a los ciudadanos con vistas a la manifestación de la Diada y quien aseguró que tenía la sensación de que el Gobierno catalán 'ha decidido suicidarse'. El portavoz de los republicanos en el Congreso, Alfred Bosch, afirmó después que una demora sería 'un engaño al pueblo catalán. Ya tenemos uno. ¿Para qué queremos otro 9 de noviembre? ¿Qué cambiará?', se preguntó el también alcaldable de los republicanos por Barcelona. El entorno de Mas guardó un silencio sepulcral. El único dirigente de Convergència que habló fue el presidente de la Asociación Catalana de Municipios, Miquel Buch, quien siguió defendiendo la tesis de que 'no debe haber un retraso' en la consulta y que 'lo más adecuado es votar el 9 de noviembre'".

Miquel Buch (1975). Quédense con el nombre de este convergente, que dará que hablar. Es el alcalde de Premià de Mar. Logró que sancionaran a dos periodistas de un medio público por una errata en la transcripción de unas declaraciones. ¡Menudo es Buch! No se anda por las ramas, aunque lo pueda parecer. A su lado, Francesc Homs es una síntesis de prudencia, cordialidad y buen gusto, un ferrero roché de luxe.

Isabel García Pagan, en La Vanguardia, recoge las variadas y distantes posiciones del bloque soberanista en una crónica sobre la "tensión" entre CiU y ERC:

"La tesis de ERC, compartida en un comunicado de la Assemblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural, es que la resolución del TC no puede condicionar el 9-N. Para Bosch, 'el pueblo de Cataluña pesa más que un papel del Constitucional' por lo que la única incógnita a desvelar es 'qué disparate hará el Estado para boicotear y sabotear las urnas'. Desde la ANC y Òmnium se mantiene el compromiso con las instituciones catalanas pero insisten en que 'de ninguna manera se puede aceptar que el TC condicione una votación democrática' a la que 'no renunciaremos por una sentencia'. Las advertencias también llegaron de los otros firmantes del pacto de la pregunta y la fecha. Desde ICV-EUiA se advirtió que abrir la puerta a un aplazamiento es dar la propiedad del derecho a decidir al Estado y al TC, y la CUP advirtió que si el 9-N no hay consulta se da por liberada de sus acuerdos con CiU. El PSC se apuntó a un aplazamiento de la consulta por 'sensato'".

En El Mundo, el trasiego catalán está en la estrategia jurídica de Jordi Pujol i Soley. En la cabecera madrileña se atribuye el preaviso de querellas contra los bancos andorranos por vulneración del secreto bancario a un intento de bloquear la investigación en España y controlar los tiempos de la información. Sobre un tablero político-judicial, Pujol es un consumado maestro del despiste, un as de la confusión, un hacha del farol. Y está en forma. Todo eso de que hacía diez años que no tomaba decisiones no cuela. Y lo saben.

Sorprendente, pero que muy sorprendente, artículo de Sergi Pàmies en La Vanguardia. Se titula: "Elogio de Antonio Bolaño" y consagra la figura del periodista, más conocido como Toni Bolaño, que sale por la puerta grande de una columna en el diario del conde de Godó. Poca gente puede decir lo mismo. Bolaño ya es un titular, y nada menos que de Pàmies. De elogio el artículo tiene más bien poco. Ahí van unas pinceladas:

"Los hay (tertulianos) que se obstinan en defender posiciones polémicas y que encuentran en la transgresión o la beligerancia su nicho de adhesión. Es una opción legítima que, además, muscula la libertad de expresión y la pluralidad. Es el caso de Antonio Bolaño, tertuliano de radio y televisión, periodista y, en el pasado, director de comunicación del gobierno de José Montilla. Ayer participó en Els matins de Catalunya Ràdio, presentado por Marc Garriga. Sus intervenciones en la tertulia tuvieron consecuencias que, por solidaridad antropológica, me gustaría compartir: una urticaria emocional y la sensación de haber asistido a un espectáculo dialéctico de una monumental –y por lo tanto meritoria– vulgaridad radiofónica. No me refiero a las ideas de Bolaño (como a veces yo también la practico, no soy el más indicado para juzgar la vulgaridad de nadie; en cuanto a sus ideas, algunas las comparto), ni de su discrepancia con el abuso de autocomplacencia que marca el proceso soberanista. Me limito a las formas, al modo de dialogar y argumentar (con independencia del tema tratado) y de interpelar a sus interlocutores. (...) En pocos minutos, Bolaño tuvo la habilidad de propiciar estados de ánimo sulfúricos que me limito a describir: intimidador en el tono, vulgar en la elección de metáforas, soberbio en la descalificación, descortés en las interrupciones, autoritario en las réplicas, condescendiente al dar por sentadas cosas que los oyentes ignoramos".

Como es sabido, ocupa Pàmies durante el mes de agosto la columna de la que es titular durante el resto del año Pilar Rahola, tertuliana cuya exquisitez en las formas, amabilidad en el fondo, suavidad en el trato y urbanidad en el diálogo es incomparable. Ese hecho confiere al texto de Pàmies nuevas y sugerentes lecturas.

Sea como fuere, es un titular en la sección de opinión de La Vanguardia. "Elogio de Antonio Bolaño". Como dicen en Menorca, poca broma.

Hay más noticias. De peores a muy malas. Ha muerto el padre Pajares, víctima del ébola. Robin Williams se ahorcó. Murió Lauren Bacall, a los 88 años. Grandiosa actriz, esposa de Bogart, con quien tuvo dos hijos.

Y más. El caso de los ERE andaluces se traslada al Supremo. En el Abc dicen que es el final político de Chaves y Griñán, ex presidentes autonómicos, como Pujol. La llegada de inmigrantes es el argumento gráfico de la mayoría de los periódicos de Madrid y de El Periódico.

El Real Madrid de fútbol ha conseguido su primer título de la temporada al ganar al Sevilla por dos a cero en la Supercopa de la Uefa, que enfrenta al campeón de la Champions League con el campeón de la Uefa League. Ahora viene la Supercopa de España, campeón de Liga contra campeón de Copa, Atlético (de Madrid)-Real (Madrid). Mañana explicaremos qué es el fuera de juego en la sección "fútbol y tacones".

13 de agosto, San Hipólito y Santa Gertrudis.

Posdatas:

Albert Rivera ocupa la contraportada de El Mundo. Es una entrevista de Quico Alsedo titulada "España está formada por 47 millones de naciones". Última pregunta de la entrevista y última respuesta:

"-¿Cena con el Papa o botellón con Miley Cyrus?

-El Papa. No soy creyente, pero estás delante de símbolos religiosos como el Partenón y dices: 'Joé...'. Y este tipo, además, domina la comunicación como nadie".

En La Vanguardia, el protagonista de la entrevista "de verano" es Alberto Fernández. Firma Siliva Hinojosa y el titular es "Soy rectilíneo, no cambio ni de peinado". Última pregunta y última respuesta:

"-¿Coge la moto en agosto?

-Ja, ja, empiezo las vacaciones en moto. Mi mujer y los tres niños bajan en coche, con el perro, y en dos horas hacen los 180 kilómetros. ¡Yo tardo cinco! Pero ellos van en paralelo al mar, y yo en zigzag por todas las carreteras que encuentro... Así desconecto".

Muy rectilíneo, sí.