Revista de prensa

El motín de los Gasol y los vínculos de JPF con Cospedal

La Vanguardia desgrana la declaración del hijo de Pujol ante el juez: Yo tengo tratos con el marido de la Cospedal. Sólo negocios, nada personal. Escocia, el día del juicio final. Pedro Sánchez, en Sálvame.

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Pablo Planas
Jueves, 18.09.2014 10:04

El principal problema de la "marca España" es considerar que España pueda ser una marca. Otro grave inconveniente es que el anunciante se empeñe en hacer el anuncio, propensión natural de quien paga que sólo ha funcionado una vez en la historia, con el eslogan inspirado en Chrysler "busque, compare y si encuentra otro mejor, cómprelo" que Manuel Luque, director de "Camp", interpretaba con impostada naturalidad, allá por los ochenta.

El ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, por ejemplo, es un caso concreto de crítico gastronómico al mando de la cocina de un restaurante profesional: una apología de la catástrofe. No puede salir bien de ninguna de las maneras porque no es lo mismo hacer café que vender café. Seguramente el ministro considere que si ha llegado a ministro bien puede suplir con poco esfuerzo las funciones de un propagandista, pero descuida la posibilidad de que lo suyo esté aún más devaluado que la verdad en la publicidad.

La publicidad es lo que tiene, como el deporte. Quien paga manda hasta que deja de pagar. Los capitanes de las selecciones españolas de fútbol y baloncesto se han amotinado, al parecer. Se conoce que llegan al final de sus carreras y están por lo de ahora que me voy del convento me jiño dentro. El futbolista Xavi Hernández y el baloncestista Pau Gasol quieren votar. Piqué ya no está solo. Los deportistas tienen opinión, faltaría más. Por ejemplo, hubo uno que vino a decir no hace mucho que "es bueno que tu país te admire, pero es mejor que el mundo admire a tu país". Y hablaba de España. Era otro anuncio.

Una campaña de propaganda puede marcar la diferencia entre perder o ganar. En Escocia, el "sí" se enfrenta al "no", que es para Salmond como multiplicar por mil la ligera ventaja de abrir una partida de ajedrez. El "sí" son las piezas blancas, el bien frente a Darth Vader, el lado oscuro. La propaganda consiste en haber convencido a los postulantes de la unidad de que podrían perder. Para el Celtic de Glasgow, llegar a la final de la Champions es una fiesta. En cambio, el Liverpool acomete el partido agarrotado, presionado por su propia grandeza y la misma historia. Las botas de Cameron son de plomo. A la contra, Steve Archibald, el delantero escocés, luce ligero y no tiene nada que perder. Todo esto de Escocia huele a Barça-Steaua de Bucarest y tiene pinta del último España-Francia de baloncesto.

En El Periódico de Catalunya dan una clave inusitada: "Las casas de apuestas dan como seguro ganador al no". La institución británica de las apuestas no mide la realidad, sino las impresiones sobre la realidad, que en este caso apuntan a que el "no" tiene un 79% de posibilidades de ganar. Las encuestas, que son otra forma de no medir la realidad, coinciden en que la unión se impondrá por dos o tres puntos. El ambiente en la prensa y los columnistas del soberanismo catalán es de victoria. TV3 y Catalunya Ràdio ya han aterrizado en Inverness, Glasgow y Edimburgo. Enorme despliegue. Y en la tele de Cuní anuncian una entrevista con Artur Mas a las diez. Es más que posible que a esas horas ya se sepa el qué y se empiece a diseñar el cómo. Y también es posible que en las casas de apuestas muchos pierdan poco y unos pocos ganen mucho.

En El Mundo es Arcadi Espada quien reflexiona sobre Europa y Escocia: "Ayer, en el Congreso, el presidente del Gobierno español, de forma rápida e incluso algo atropellada, acertó a decir que el referéndum escocés y la intentona catalana eran un torpedo en el corazón de la Unión Europea. Aunque lleguen tarde, tardísimo, y aunque prueben paradójicamente el lado débil de su política ante el nacionalismo, yo me alegro mucho de estas palabras del presidente. Estas palabras contrastan con la doctrina del asunto interno que Europa, pusilánime y torpemente, ha ido pronunciando en torno a los dos proyectos secesionistas. Europa ha reaccionado ante estos dos supuestos de secesión con la boca mínima del juridicismo, fiada a que la arquitectura legal y el principio -económico- de la realidad bastarían para disolver las intenciones secesionistas. Y ha olvidado que estos dos intentos de secesión no obedecen a razones económicas ni tampoco a razones vinculadas con el ejercicio de la llamada identidad cultural, sino a emociones políticas perfectamente gestionadas por un caciquisimo populista y sentimental. Aún es la hora de que en todo este larguísimo año de agitación nacionalista se haya oído la voz grave y tajante de un político europeo, ¡uno solo!, subrayando el lugar moral que el nacionalismo ocupa en la historia europea".

El nacionalismo también ocupa un lugar en la economía, de lo que es ejemplo el auge y caída de Spanair, la que había de ser la compañía de bandera de la República catalana, una estructura de Estado del siglo pasado. Una sentencia condena a los directivos y a la Generaidad a pagar más de diez millones de euros por ocultar la situación de la compañía y seguir vendiendo billetes para Cancún o Qatar, que sería, a otro nivel, lo que estaría haciendo Mas con el referéndum, salvo que en Escocia se ponga el sol del imperio británico.

Aquí, en la espera, el PSC se entretiene hurgando en sus contradicciones. En el Abc lo cuenta mucho mejor María Jesús Cañizares bajo el título "Los socialistas se unen al secesionismo y votan desobedecer al TC". Escribe la periodista: "El Parlamento catalán rechazó ayer una propuesta de resolución del PP consistente en acatar la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre la ley de consultas y el decreto de convocatoria de la consulta secesionista del 9 de noviembre. Los recursos que el Gobierno presentará ante el Alto Tribunal contra esas normas implicarán la suspensión cautelar e inmediata del referendo. (...) Solo Ciudadanos apoyó la iniciativa del PP, mientras que CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA, CUP y el diputado no adscrito Joan Ignasi Elena (exdiputado socialista) la rechazaron. Curiosamente, una resolución de la CUP que pedía desobedecer al TC provocó una votación diferente y desunida de esos grupos: ERC e ICV-EUiA se abstuvieron y todos los diputados de CiU excepto uno –que votó a favor por error– votaron en contra. PSC, CiU, PP y Ciudadanos rechazaron el texto".

Un carajal aliñado con la "desobediencia" de Marina Geli y Núria Ventura, que votaron a su bola y a favor una declaración a favor de celebra la consulta "con todas las garantías democráticas y de participación" y tal. Mientras, en Madrid, el Gobierno prepara la respuesta legal al desafío independentista. Lo cuentan Carlos E. Cué y Pere Ríos en El País: "El Gobierno prepara un Consejo de Ministros extraordinario para este mismo fin de semana por si la Generalidad convoca la consulta independentista el viernes, inmediatamente después de que el Parlamento catalán apruebe la ley de consultas. El Ejecutivo tiene todo listo a la espera de que se mueva el president Artur Mas. Si este cambia sus planes y retrasa algo la convocatoria del referéndum, el Ejecutivo actuará en consecuencia. En La Moncloa, como sucede siempre en la crisis catalana, sujeta a muchas incógnitas y con poca información de lo que se mueve en el mundo de Mas —a Rajoy le sorprendió el anuncio de la fecha y la pregunta del referéndum en diciembre de 2013— se han preparado varios escenarios, pero en todos ellos hay una decisión política de fondo: la respuesta será inmediata, todo lo rápida que dejen los plazos, para transmitir el mensaje —no solo dentro de España sino también fuera, en Europa— de que el Ejecutivo controla la situación. El Gobierno quiere lograr que el referéndum independentista, el primero que se convoca en la historia democrática de España, tenga una vida de apenas unos días, incluso horas".

Poca información sobre lo que se mueve en el mundo de Mas, apuntan los periodistas que es lo que tiene Rajoy. Bofetón a Moragas y palo a Alicia, que no ganan para disgustos. En otro de los diarios favoritos de Moragas, La Vanguardia, se explaya Manel Perez en una crónica sobre las conexiones que Jordi Pujol Ferrusola expuso en su declaración ante el juez Ruz, a quien estuvo a punto de colocarle una multipropiedad en un resort mexicano. JPF se jactó de hacer negocios con el marido de Cospedal, nada menos. Ahí va el texto: "Los negocios siempre tienen compañeros de viaje. Y en los de Jordi Pujol Ferrusola, el hijo mayor del expresidente Jordi Pujol Soley, no iba a ser menos. El propio interesado lo quiso poner de manifiesto durante su declaración el pasado lunes ante el juez Pablo Ruz, de la sala 5.ª de la Audiencia Nacional.

Según fuentes presentes en ese acto, Pujol Ferrusola refirió el nombre de Ignacio López del Hierro, marido de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, como prueba de que él había hecho negocios con personas de diferentes ámbitos. Asimismo, también hizo referencias a Marcelino Oreja Arburúa, actual consejero delegado de Enagás, participada por el Estado, y que en el pasado fue director general encargado del área de expansión internacional de la empresa Emte, de Carles Sumarroca, fundador junto con Pujol padre de Convergència Democrática (CDC) y asiduo concesionario de obras de la Generalitat. Se trata de una de las compañías que más pagos efectuó a las sociedades de Pujol Ferrusola, profusamente mencionadas en los cuestionados informes policiales de la Unidad para la delincuencia económica y fiscal (UDEF)".

¿Cuestionados? Al final va a resultar que a los Pujol les debe dinero Hacienda.

Jorge Javier Vázquez, por cierto, votará otra vez al PSOE. Brutal. Exclusiva ¡qué me cuentas! Se lo prometió ayer a Pedro Sánchez, que entró en directo en "Sálvame" y dijo que es más de fútbol que de corridas. "¡Papa! ¡Llama!"

18 de septiembre. Bonifacio, Irene, José de Cupertino, Jacobo, Ricarda, Simón, Victor, Terciano y Teodora.